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miércoles, 16 de septiembre de 2026

Desafíos mentales

Predecir los caminos por los que transita el albedrío humano podría ser, con mucha probabilidad, un ingrato desafío para la ciencia moderna. El laureado autor español Jordi Casanovas (Barcelona, 1978) expuso algunas de esas posibles, excéntricas e inquietantes hipótesis en “I.D.I.O.T.A.” (2014) a través de una sátira ingeniosamente construida.

Carlos Valera (Machuca)
Esta delirante pieza teatral de curioso título y connotaciones distópicas revela las fronteras más oscuras que uno estaría dispuesto a atravesar por necesidad o facilismo. No obstante, este iceberg dramático trae consigo peligrosos controles, intereses perversos e investigaciones manipuladas, que son los algoritmos de un sistema más opresivo y real. David Carrillo aprovecha estas licencias creativas para reencontrarse con uno de sus géneros preferidos: las comedias reflexivas, como aquellas que solía montar con Plan 9.
Esta vez, desde el Teatro de Lucía, este oficioso director nos deleita con escenas conectadas a la realidad desde la crítica social, el humor negro y las situaciones insólitas. 
“I.D.I.O.T.A.” se sostiene en una narrativa ágil, desconcertante y con remates lúdicos e impensados, en el buen sentido de la palabra. Un sujeto como cualquier otro llamado Carlos Varela (Armando Machuca en un rol preciso) acude a un laboratorio de investigación neurológica, tras leer un anuncio sobre unas pruebas científicas bien remuneradas.
"I.D.I.O.T.A" de Jordi Casanovas

Ahí lo espera una doctora de impronunciable nombre alemán, bata blanca y alborotada cabellera rojiza (la solvente Sandra Bernasconi). El contacto entre ambos es fulminante –y enciende su trama siniestra– dado que ella es protocolar, y, luego, intimidante; mientras que él luce ansioso, a veces, en exceso, aunque esperanzado por resolver sus deudas. La versatilidad anímica de Machuca contrasta con la irreverente frescura de Bernasconi, sin llegar a opacarse entre sí. Sin distracciones, el optimista sujeto comienza a resolver una serie de preguntas capciosas que, bajo presión y efectos sonoros de conteo regresivo, dejan entrever que los límites éticos dependen del cristal de quien mira. Esta impresión varía drásticamente a medida que avanza la historia. En escena, el ánimo de los protagonistas experimenta cambios cuando las respuestas de Carlos generan consecuencias para su familia, marcadas con latidos de corazón, que contagian al público –como si fueran voluntarios del experimento– del éxito y frustración del participante. A nivel técnico, las escenas se suceden con cambios de luces precisos en tonalidad e intensidad –rojas, azules, amarillas o verdes– bien pautados por la dirección. La sobria escenografía de paredes blancas con detalles metálicos, un tanto vacía y con poca utilería (mesas, sillas y una “pesada” puerta) sirven para montar un asfixiante consultorio.

La doctora (Bernasconi)

Aquí, entre ironías de la científica y desacatos del voluntario, la puesta cierra su arco distópico con un desenlace oportuno e incómodo. En especial, por revelar los verdaderos fines de aplicar estudios de este tipo en la era tecnológica y exponer la poderosa ventaja que la esfera política o corporativa puede tomar al acceder a esta data. Con ciudadanos adormecidos y a merced de un sistema egoísta y voraz, “I.D.I.O.T.A.”, la puesta de ACAU y Pilar Cornejo que, por primera vez, llega a Lima, se atreve a hurgar en las letras pequeñas de los nuevos contratos sociales. Quizá, en esas cláusulas –que casi nadie lee antes de firmar– residan las claves para burlar los controles y trampas que restringen nuestra libertad.

FICHA ESCÉNICA
“I.D.I.O.T.A.” de Jordi Casanovas
Dirección: David Carrillo
Elenco: Sandra Bernasconi y Armando Machuca
Producción ejecutiva: Pilar Cornejo
Producción general: Asociación Cultural de Artes Unidas (ACAU)
Temporada: Del 20 de agosto al 20 de setiembre
Funciones: De jueves a sábados a las 8pm / Domingos a las 7pm
Lugar: Teatro de Lucía (Ca. Bellavista 512, Miraflores)
Entradas: S/ 35 (jueves popular), S/ 55 (General), S/ 25 (Estudiante), S/ 30 (Persona con discapacidad y Adulto mayor) en Joinnus
Un montaje de Pilar Cornejo Producciones y ACAU

sábado, 4 de julio de 2026

Juego de palabras

Una partida de Scrabble, juego de mesa con palabras entrecruzadas, es el punto de inicio de la última ficción de David Carrillo. Esta vez, el autor toma la pluma para entregarnos una sólida ficción cargada de humor, añoranza, sorpresa y verosimilitud sobre un reencuentro de amigos de universidad que, por diversas razones, no han podido reunirse en muchos años.

Elenco de "Los cuatro letras"

Entre recuerdos salpicados y fichas de marfil, “Los cuatro letras” (2026) apela a la finitud del lenguaje cuando se ocultan las verdaderas intenciones. Sus emotivos aforismos, agudos diálogos, silencios cómplices o desoladores estribillos buscan recomponer esas notorias ausencias con las ambiguas polisemias que se van adhiriendo a los vínculos personales. El propio Carrillo dirige esta propuesta de Yestoquelotro Teatro con el rigor de un desafío mental y emocional. La nostalgia de los amigos que trazaron sus destinos en las aulas de Letras de la Universidad Católica se compagina con el insondable peso de decisiones individuales que una coincidencia en el presente parece no poder ocultar por más tiempo. 
Para lograrlo, “Los cuatro letras” retrata perfectamente a sus protagonistas, aun cuando su vida profesional, condición física y situación sentimental los define o, incluso, deforma. Todo inicia cuando la impulsiva y algo dispersa Rosa (la cautivadora Marijú Núñez), educadora de primera infancia, propone un reencuentro a Olga (la aceptable Anneliese Fiedler), su mejor amiga.

Olga (Fiedler) y Abel (Carrillo)

Con algo de suspicacia, esta renombrada catedrática y lingüista asiente y juntas acuerdan reunirse en la casa de su exesposo Abel (Carrillo en un notable trabajo), un hombre afectado por una hemiplejia que apenas le permite articular palabras cortas –de cuatro letras, pero con una profunda significancia y jocosa precisión–, sin que ello reste su temple ingenioso, risueño ni sensible. Es un personaje inspirado por el aprecio a su tío Marcelo, como refiere el autor en un puñado de palabras previas. El último del cuarteto en aparecer es Hugo (un acertado Omar García), cuya figura exitosa parece opacar el brillo espontáneo del grupo, aunque no consigue controlar sus incontinencias estomacales y, sobre todo, las verbales. Y existen dos contrapuntos generacionales que funcionan en esta trama. Ana Valentina (buen debut de Almudena Carrillo), la única hija de Abel y Olga, cuya mayoría de edad logra traducir en ácidas y lúcidas opiniones y trazos maravillosos de carboncillo que sorprenden a todos los asistentes, a pesar de que estos merodean los 45 años aproximadamente.

Rosa (Núñez) y Hugo (García)

Junto a ella, aparece Lena (un esmerado trabajo de José Spigno), jefa de la campaña política de Hugo. A mitad de sus treinta, ella conduce la vida privada y pública de su pareja con milimétrico cuidado, lo que, muchas veces, tensa las situaciones cotidianas de su convivencia tanto como las anécdotas que afloran del tablero de juego en una noche que se va poniendo más oscura. Bajo una ingeniosa escenografía y una lograda estética luminosa de fucsias y verdes, se esbozan los acogedores espacios de un hogar asediado por medias verdades. Se iluminan indiscretos biombos, mientras que muebles de apariencia modesta sorprenden por su versatilidad como un sofá en el recibidor, un comedor y un pequeño escaparate. Con bellos parlamentos y palabras (también de cuatro letras) bien seleccionadas para develar este rompecabezas amical, la propuesta culmina con el ritmo de una canción desesperada. “Los cuatro letras”, montaje de Yestoquelotro Teatro, resume con vocales y consonantes aquellas verdades que se asfixian en la garganta y que se cuecen en silencio.

Crédito de fotos: Andrea Torres

FICHA ESCÉNICA
“Los cuatro letras” de David Carrillo
Dirección: David Carrillo
Elenco: David Carrillo, Anneliese Fiedler, Omar García, Marijú Núñez y Jóse Spigno
Temporada: Del 04 de junio al 08 de agosto de 2026
Funciones: De jueves a sábados a las 8pm
Lugar: Teatro Racional (Av. Balta 170, Barranco)
Entradas: S/ 65 (General), S/ 45 (Jubilado) y S/ 35 (Estudiante y CONADIS en Joinnus
Un montaje de Yestoquelotro Teatro
Redes sociales: Facebook / Instagram

sábado, 28 de febrero de 2026

Deudas familiares

Tres hombres en traje en escena. Verlos juntos podría ser la postal de un anhelado estatus social y éxito profesional, sin embargo, bajo sus elegantes apariencias, se esconden dudas, miedos, debilidades y, en especial, sentimientos que nunca llegaron a decir a pesar de haber crecido y madurado en la misma familia.

Carrillo, Victoria y Armasgo en
"Las veces que no (te) dije te quiero" 

“Las veces que no (te) dije te quiero” (2024), texto del prolífico Mario Zanatta (Lima, 1995), aborda con audacia y agudeza, las emociones que los hombres, desde niños, aceptan y adoptan en silencio, como si fueran parte de su identidad. Pero va más allá: sitúa estas actitudes en una cadena de crianza que las normaliza. En su segunda temporada, el director Renato Piaggio mantiene, con buen augurio, a su elenco original. En sus voces, los diálogos de múltiples perspectivas y narrativa no lineal cobran verdad, mientras el montaje de Kapchiy se abre paso entre inquietantes silencios y quiebres de tiempo desde el Teatro de Lucía. “Las veces que no (te) dije te quiero” presenta a la masculinidad en tres generaciones: un abuelo (el primer actor Carlos Victoria), un padre (David Carrillo) y un hijo (Sergio Armasgo) reunidos en una noche. Aunque anónimos, estos personajes conectan rápidamente con la audiencia por la naturaleza de sus dilemas.

El texto de Mario Zanatta aborda el mundo 
de las emociones masculinas

Por ejemplo, Victoria emplea su cuerpo vivo, gestualidad y voz para transitar, con naturalidad, de lo irascible a lo vulnerable; mientras Carrillo configura su rol parental entre esquivo y temeroso. Solo Armasgo, con gracia y juventud, pretende romper ese círculo de sumisión con una tímida rebeldía. Esta mezcla de emociones hace que la trama se enrede entre rencillas y discordias azuzadas por decisiones impuestas o infelices concesiones que el elenco despliega con buen timing. En medio de asuntos de negocios, aparentes desmayos y verdades incómodas va aflorando la historia de los integrantes de esta familia.
Cada uno con su genio, pero, en el fondo, con herencias que no pudieron evitar: como temerle al fracaso o a cuestionar órdenes. Un efecto interesante, que esta obra aprovecha brillantemente, se da cuando el diálogo de una escena previa “golpea” distinto en voz de otros interlocutores en la siguiente escena.

La propuesta es dirigida por Renato Piaggio

Ello se complementa apropiadamente con una iluminación que, oportuna en secuencias y tonalidades, demarca espacios físicos (una salita, un comedor y una habitación) y temporales (con tres relojes de pared que no se detienen). Con perfecta sincronía, estos planos componen un hogar carente de familiaridad.
Por eso, quizá, la extraña necesidad de “sentir” un pequeño abrazo o una palabra de cariño al final de cada transición. Aún a oscuras y a contratiempo, “Las veces que no (te) dije te quiero” se aferra a encontrar en algún pasado posible –pero añorado– esa muestra de afecto que podría aliviar el tormento del presente.

FICHA ESCÉNICA
“Las veces que no (te) dije te quiero” de Mario Zanatta Dirección: Renato Piaggio Elenco: Carlos Victoria, David Carrillo y Sergio Armasgo Temporada: Del 02 al 25 de febrero de 2026 (Segunda temporada) Funciones: De lunes a miércoles a las 8pm Lugar: Teatro de Lucía (Ca. Bellavista 512, Miraflores) Un montaje de Kapchiy Asociación Cultural Redes sociales: Facebook / Instagram

sábado, 26 de julio de 2025

Abismos fraternales

Cada vez se habla más de los demonios que habitan bajo nuestra piel o se enredan en nuestra conciencia. Estas batallas silenciosas, recurrentes e internas salen a flote en “Hielo en la sangre” (2025), uno de los textos más ambiciosos en la prolífica carrera de Claudia Sacha (Lima, 1976).

Sebastián (Carrilo) y Tatiana (Aguirre)

Con destreza escénica y guiños científicos, la pieza –en calidad de estreno mundial– marca la esperada reapertura oficial del Teatro Racional de Barranco. En este recinto inaugurado en 2013 por Sacha junto a Eduardo Adrianzén y Franklin Dávalos, la autora afianzó su quehacer dramático con obras inolvidables como “Nuestro propio mundo” (2014). El renovado espacio que ahora gestiona David Carrillo abrió sus puertas a mediados de julio. El montaje –dirigido y actuado por este incansable teatrero– revela el enorme abismo familiar que separa y une, desde la ironía más dolorosa, a sus desolados protagonistas. Cual icebergs a la deriva, “Hielo en la sangre” desarrolla un interesante juego de apariencias y revelaciones inesperadas. Sebastián (conmovedor y sensible trabajo de Carrillo), un hombre maduro y dubitativo, va de un lado al otro en la sala de espera de una clínica en Quito.

"Hielo en la sangre", obra de Claudia Sacha, marca
la reapertura del Teatro Racional de Barranco

Con la llegada de Tatiana (Celine Aguirre en un papel intenso y exigente) Sebastián recobra algo de la tranquilidad que sólo conseguía al comer barras de chocolate. Ya reunidos, ambos hermanos deben sobreponerse a sus crisis bipolares (ansiedad, narcisismo, paranoia y más) para afrontar un asunto urgente: firmar un consentimiento para su madre en coma. Aparentemente lúcida, Tati está convencida de que puede curar a su madre a pesar del diagnóstico, mientras que Sebas quiere alentarla a que ella retome su tratamiento. El delicado entramado de secretos fraternales se trastoca en un caótico dilema que contrapone la fe y la cordura, la ciencia y la esperanza (de lo posible o lo inimaginable). Los diálogos son potentes y, por momentos, descarnados, al punto que la solvente dirección de Carrillo debería cuidar que las actuaciones no se disparen en intensidad. Estos picos de energía “contagian” a la audiencia de una sensación extraña, que linda entre la intriga y la molestia.

El montaje aborda la importancia de la salud
mental desde una tensa relación fraternal

La escenografía aprovecha el espacio del nuevo Racional. Pocos elementos ambientan la sala de espera: muebles cúbicos, macetas, un surtidor de agua, entre otros como un piso de color de la nieve, sobre el que recae una iluminación azul, neutra o verde, esta última con una acentuación dramática en los apartes de Tatiana. 
Con anotaciones geográficas brillantes, Sacha presenta a dos témpanos frágiles y obstinados en medio de una vorágine ecuatorial. Sin visos de entropías físicas o psíquicas, “Hielo en la sangre”, sensible propuesta de Yestoquelotro Teatro, estudia cuán compleja –y extrema– ebulle la psiquis humana que yace bajo la superficie.

FICHA ESCÉNICA
“Hielo en la sangre” de Claudia Sacha
Dirección: David Carrillo
Dirección adjunta: Claudia Sacha
Asistencia de dirección: Isabel Falcón
Elenco: Celine Aguirre y David Carrillo
Temporada: Del jueves 10 de julio al sábado 30 de agosto
Funciones: jueves, viernes y sábado a las 8:30pm
Lugar: Teatro Racional (Av. Balta 170, Barranco)
Entradas: S/ 55 (General), S/ 35 (Estudiantes, Adulto Mayor y CONADIS) en Joinnus
Un montaje de Yestoquelotro Estudio Teatro / Teatro Racional
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sábado, 13 de mayo de 2023

La última cena

 La verdad suele ocultarse en los resquicios más insospechados del alma. “Un maldito secreto” (2022), la atípica tragicomedia escrita y dirigida por Aldo Miyashiro (Lima, 1976) rebusca en estas grietas para atacar con métrica ferocidad a los cimientos más vergonzosos de una sociedad clasista, racista, superficial e hipócrita como la nuestra.

Francisco (Carrillo), Miriam (Arroyo), Manuel (Miyashiro),
Tomás (Martínez), Noemí (Majo) y Jesús (Cossío)
en "Un maldito secreto"

Con esta singular pieza, el autor reditúa su estilo dramatúrgico con un humor punzante, ácidas críticas sociales o morales y personajes en situaciones límite extraídos desde un entorno marginal o sórdido. Ahora, por si fuera poco, Miyashiro ha agregado a su repertorio creativo el uso de parlamentos en rimas –varios de ellos, ingeniosos– en tiempos de habla coloquial. 
En su segunda temporada, el montaje de la Asociación Cultural La Pasión arriba a la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) con algunos cambios. Estos nuevos ingredientes, no alteran su inquietante esencia: una trama en la que nada es lo que parece, aunque sí la tornan muy melodramática. “Un maldito secreto” presenta episodios signados por oscuras confidencias y revelaciones que surgen en una cena especial. El principal anuncio del evento confrontará a sus asistentes: dos familias tradicionales y conservadoras, con marcadas diferencias en su estatus económico e ideológico.

Esta obra cuenta con la dramaturgia y dirección
de Aldo Miyashiro

La más pudiente está integrada por Francisco, el padre autoritario y déspota (un solvente David Carrillo), la madre Miriam (buen trabajo de Ximena Arroyo) y su hijo Manuel (Mikael Miyashiro en un debut aceptable). La familia invitada, en cambio, trabaja para la primera y se compone por Jesús, el padre noble (un sublime Emilram Cossío), la madre Noemí (una excelente Sylvia Majo) y su hijo Tomás (un aceptable Erick Martínez). 
Aunque discretos y, por momentos, poco relevantes, la presencia de los criados Pedro y Juan (Gilberto Nué y Marcos Vicuña) resulta esencial. Desde la penumbra, son efectivos para cuestionar el accionar de los patrones y sus visitas o también por imitar sus inescrupulosas conductas. Los integrantes más experimentados del elenco se desenvuelven bien en este interminable vaivén de secretos, sin embargo, no sucede así con las actuaciones de los más noveles. La participación de Miyashiro y Martínez queda limitada a los flashbacks o, incluso, a una canción que, aunque emotiva, rompe con la atmósfera siniestra y exasperante de la historia.

"Un maldito secreto",
una tragicomedia en rima
La escenografía consta de un comedor elegante donde ocurre la mayoría de las escenas, mientras que las luces aciertan al incorporar el proscenio lateral y central a la propuesta. Además de aportar elegancia macabra y una estela pasada, el vestuario blanco y negro –y la ausencia de grises– juegan al despiste de bondad/maldad de los personajes. “Un maldito secreto”, la provocadora y desenfadada obra de la Asociación Cultural La Pasión, traza el funesto destino de una sociedad regida por las apariencias y dogmatismos, aunque este activismo luzca endeble. Sin que ello cambie, este descolorido retrato familiar sacado de un álbum de inicios de 1900 se lucirá todavía en el altar principal de nuestras salas. 

FICHA DE LA OBRA
“Un maldito secreto” de Aldo Miyashiro
Dirección: Aldo Miyashiro
Elenco: Ximena Arroyo, Emilram Cossío, David Carrillo, Sylvia Majo, Cindy Díaz, Gilberto Nué, Mikael Miyashiro, Marcos Vicuña y Erick Martínez
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Lima)
Funciones: Viernes y sábados a las 8pm y domingos a las 7pm
Temporada: Del 21 de abril al 21 de mayo
Entradas: S/ 50 (Zona Super VIP), S/ 40 (Zona VIP), S/ 30 (General), S/ 25 (Estudiante, Jubilado y CONADIS) y S/ 20 (Viernes populares) en Joinnus y boletería del teatro
Redes sociales: Instagram
Un montaje de la Asociación Cultural La Pasión

sábado, 11 de marzo de 2023

Bajo la lluvia

En algún punto de la convivencia asoman las dudas. Es inevitable, pero resulta válido saber, por ejemplo, si quien te acompaña decide seguir adelante o, incluso, si esta persona mantiene su esencia como al inicio, aunque ello no sea garantía inequívoca para el futuro de la relación.

"Humedad" de Barbara Colio
El agobio por la rutina, los sueños postergados y la imposibilidad de una comunicación honesta impregnan “Humedad” (2016). Este drama íntimo de la autora mexicana Barbara Colio (Baja California, 1969) logra sumergirse en la tediosa monotonía de una pareja que olvidó la pasión como quien deja de lado su paraguas en una tarde lluviosa. 
Con un curioso planteamiento dramatúrgico, uno podría tener una impresión al leer el libreto y otra distinta significativamente al verla en escena. A sabiendas de su naturaleza episódica de escenas, personajes múltiples y una mirada cinematográfica, Yestoquelotro Teatro Estudio aceptó el desafío. Lograron estrenarla en marzo de 2020, aunque la temporada fue cancelada por la pandemia luego de tres funciones. Alcanzo sí para delinear a sus personajes (Los Unos y Los Otros), dos parejas algo disímiles interpretados con esmero por David Carrillo y Anneliese Fiedler.

David Carrillo y Anneliese Fiedler
Unos viven en un pueblo perdido en el tiempo en el que no cesa de llover, mientras que los segundos aguardan a que el clima mejore para seguir su itinerario. Coinciden en un hostal donde los mensajes se deslizan bajo la puerta y nada parece ser lo que es, salvo lo que buscan desesperadamente: una salida al infierno de su cotidianidad. Un puente a la libertad. Este juego de apariencias y rarezas está presente de algún modo en “Casi Transilvania” (2012), montaje estrenado en Lima por Escena Contemporánea en 2016. Esta vez, y con una maestría deleitable, Colio salpica dosis de fantasía, sensualidad y misticismo en los alrededores. Desfilan un santo con arraigo popular, un lugar milagroso, objetos con vida y nombre propio, y secretos de alcoba que pueden inundarlo todo… en plena lluvia. Estos elementos inusuales y premonitorios propician fugaces momentos de comedia que Carrillo y Fiedler aprovechan bien.

La propuesta fue estrenada en 2020 y volvió 
con mucha expectativa a escena este 2023
El trabajo actoral funciona en duplas por su solvencia y energía, sin embargo, podría marcarse las diferencias –o atenuarlas– entre los roles masculinos y femeninos. Algo que resulta crucial cuando ambas parejas deciden cruzar las puertas de lo esperado y transitar con expectativa por lo prohibido, mientras la lluvia –otro factor clave– anuncia lo impredecible. Bajo una escenografía, lóbrega, realista y mancomunada, el director/actor Carrillo explora la incertidumbre y el tedio que se acumulan y socavan silenciosamente las bases de la vida en común. Sin puentes sólidos, lazos comunicativos efectivos ni fórmulas innovadoras, el aniego conyugal es inminente. 

FICHA DE LA OBRA
“Humedad” de Barbara Colio
Dirección: David Carrillo
Elenco: David Carrillo y Anneliese Fiedler
Lugar: Nuevo Teatro Julieta (Pje. 132 Porta, Miraflores)
Temporada: Del 02 al 12 de marzo
Funciones: De jueves a domingo a las 8pm
Entradas: S/ 30 (General) y S/ 20 (Estudiantes, Jubilados y CONADIS) en Joinnus y en la boletería del teatro
Una producción de Yestoquelotro Teatro Estudio

miércoles, 22 de febrero de 2023

¡Hágalo usted mismo!

Como una caja de sorpresas, uno siempre queda a tientas en una relación de pareja. Ni los años ni los consejos más sabios pueden garantizar una convivencia tranquila, algo que en los tiempos de confinamiento en casa ha significado vivir una auténtica pesadilla doméstica, un infierno sin salida.

Tati (Bernasconi) y Carlos (Carrillo)
en "El mueble"
Una audaz exploración sobre ello puede verse en “El mueble (o esas cosas que nunca nos diremos)” (2020), una comedia sencilla y efectiva de los españoles Juan Carlos Rubio y Yolanda García Serrano. Estrenada en octubre de ese año, en una España pandémica, la pieza centra sus reflectores en los avatares de una pareja contemporánea anclada en la mediana edad.
Alejada de moralejas y aleccionamientos, la obra maneja un humor sobrio salpicado de momentos divertidos gracias a las sutilezas, ironías y referencias literarias de su dramaturgia. Estos ingredientes cotidianos son la delicia de un público que ha visto su primera (2022) y ahora segunda temporada (2023) en Lima. En especial, por las muestras de ego y perfeccionismo que dominan a sus dos protagonistas. Tati (Cécica Bernasconi), una acuciosa profesora de literatura, y Carlos (David Carrillo), un nadador olímpico ya retirado y laboralmente relegado, son una pareja con 25 años de convivencia aparentemente feliz.

Ambos actores son los
directores de la puesta
Ambos se alistan a armar un estante de Ikea, marca sueca conocida por vender artículos prácticos. Lo que debería ser una rápida instalación se convertirá en un asfixiante juego de rompecabezas. Además de la llave Allen, el equipo ha olvidado la comunicación efectiva, tolerancia y apoyo mutuo en su set de herramientas.
Esta situación hilarante servirá para reflexionar sobre los desafíos de las parejas contemporáneas. Por ejemplo, que el amor y la costumbre no se contraponen necesariamente, sino que, muchas veces, sostienen el vínculo afectivo de una pareja. O que una buena compañía incluye siempre alguna broma pesada o una cariñosa crítica.
El trabajo actoral de Bernasconi y Carrillo es natural y preciso. Sus personajes jocosamente a la medida intercalan ratos de complicidad y rivalidad en perfecto timing de comedia. Un acierto para los actores que también realizan una dirección conjunta sin sobresaltos ni desperdicios entre escena y escena.

"El mueble", obra de Juan Carlos Rubio y
Yolanda García (España)
La sobria escenografía, sutilmente iluminada, y utilería básica ayudan a que los desplazamientos y las acciones de los actores fluyan al ritmo de sus hogareñas desavenencias. El uso mesurado de los apartes –un guiño a las comedias de antaño– agregan dosis de humor y confidencia selectiva a las que el público se adhiere alegremente.
Como quien busca nivelar una mesa de patas cojas, “El mueble” revela la importancia de los puntos de equilibrio en las inestables relaciones humanas. Un ejercicio de tolerancia, respeto, intuición y mucho tacto que fácilmente podría incluirse en un manual de supervivencia. 

FICHA ESCÉNICA
“El mueble” de Juan Carlos Rubio y Yolanda García (España)
Dirección: David Carrillo y Cécica Bernasconi
Elenco: Cécica Bernasconi y David Carrillo
Lugar: Teatro de Lucía (Ca. Bellavista 512, Miraflores)
Temporada: Del 19 de enero al 26 de febrero
Funciones: De jueves a sábados a las 8pm / Domingos a las 7pm
Entradas: S/ 50 (General), S/ 35 (Adulto Mayor) y S/ 28 (Estudiantes) en Joinnus y boletería del teatro. Adquiere tus entradas aquí.
Redes sociales: Facebook / Instagram

viernes, 10 de enero de 2020

El balcón indiscreto

Desde “Deshuesadero” (2014) uno podría intuir la inquietante fascinación de Carlos Gonzales Villanueva por deslizar críticas lúcidas y mordaces en sus comedias negras de atmósferas surrealistas. Un rasgo presente en muestras de su, todavía breve, dramaturgia: “Al filo de la vereda” (2016) u “Oda a la luna” (2017).
Claudio Calmet, Giovanni Arce, Claret Quea
y Augusto Mazzarelli  en "El hombre intempestivo"
“El hombre intempestivo” (2019), contemporánea y existencialista fábula sobre la felicidad y el fracaso, avanza por esos linderos. La historia nace de una anécdota insólita, y se nutre de exploraciones introspectivas, una risueña mirada a la alteridad y los mundos posibles a los que David Carrillo, experto en obras divergentes, añadió personalidad escénica. En la reciente pieza escrita por Gonzales Villanueva, un personaje común, en apariencia, se enfrenta a una sociedad deshumanizada, disfuncional y egoísta, aunque sin saber bien cómo. Con estos pergaminos, la obra ganó el Segundo Concurso Nacional de Dramaturgia Teatro Lab 2017-2018 del Centro Cultural de la Universidad de Lima (CCUL). El protagonista es Emilio (Giovanni Arce y Pedro Cáceres en perfecto dúo), un dramaturgo a la caza de inspiración, que presencia el suicidio de un hombre parecido a él. Este suceso lo hará cuestionarse hasta “desdoblar” su personalidad tímida por otra desinhibida y, en ocasiones, impensada.
Emilio (Arce) y la jefa (Quea)
Desde entonces, el autor sorteará a las terapias de su psicoanalista (papel aceptable de Augusto Mazzarelli) y los anhelos familiares de su adorable esposa (Alejandra Saba en un interesante contrapunto). Sin embargo, no podrá escapar de sus ensoñaciones y pesadillas, las cuales serán inusuales pistas que el espectador irá descifrando desde su desconcierto. Con un trabajo sólido, Arce y Cáceres se intercalan lúdicamente (cada uno) en un plano real/racional y otro imaginario/delirante. Luego, ambos ejes –con roles inspirados de Saba, Claret Quea y Claudio Calmet– engranarán con fluida sincronía sin perder de vista los propósitos de la comedia. Carrillo resuelve esta historia laberíntica y brumosa hasta pulir una comedia fantástica con dosis de humor absurdo; género que exploró con incansable curiosidad en los recordados montajes de Plan 9. El director navega ahora por una puesta reflexiva y arriesgada sin ataduras nostálgicas ni estéticas.
Emilio y su esposa (Saba)
A nivel escenográfico, el detalle más llamativo es una “saliente” o “balcón colgante” que contagia de asfixiante vértigo a una propuesta dinámica: con entradas y salidas de actores y elementos todo el tiempo. 
Otro interesante es la conjunción inteligente de iluminación y utilería que convierten el espacio en una calle oscura, un parque solitario, una casa desolada... Este camaleónico lienzo le permite al director sostener una narrativa de realidad/posibilidad en torno a una pesadilla que desconcierta y atrapa al espectador hasta el inesperado desenlace. Desde su indiscreto balcón, “El hombre intempestivo” observa cómo la infeliz dictadura del éxito (laboral, personal, familiar...) invita a los incautos a desafiar el vacío.

FICHA ESCÉNICA
“El hombre intempestivo” de Carlos Gonzales Villanueva
Director: David Carrillo
Elenco: Giovanni Arce, Pedro Cáceres, Augusto Mazzarelli, Claret Quea, Claudio Calmet y Alejandra Saba
Lugar: Centro Cultural de la Universidad de Lima (Jr. Cruz del Sur 206, Surco).
Temporada: Del 17 de octubre al 01 de diciembre

sábado, 22 de junio de 2019

La ciudad de la furia

Ahora como un autor más tentado, David Carrillo ha sido sabido mostrar y explorar las diversas formas de vivir y sentir el teatro: su teatro. Esos atisbos frenéticos y vívidos dieron forma y fondo a “Lo que nos faltaba” (2015), pieza reestrenada a inicios de año en Yestoquelotro Estudio Teatro de Barranco, su nuevo hogar escénico. 
"Implosión / Explosión"
Aclamada en su momento, ese retrato honesto sobre los colapsos personales y creativos que anteceden a un estreno y que el público, rara vez, advierte parecen fluir de alguna manera curiosa en “Implosión/Explosión” (2019), pieza escrita junto a Federico Abrill, con quien Carrillo escribiera también “Love and Chill” (2016).
En este montaje se intercalan tres momentos –dos de ellos cruciales– en la historia de Lima, una dosis de realidad histórica y una desencantada visión futurista que convergen en el presente. Bajo un punto de vista clínico podría afirmarse que la propuesta plantea dos estructuras básicas e indivisibles.
Un “esqueleto” que confía su solidez escénica a la naturaleza humana y que, salvo lesiones expuestas, podría notarse desde fuera. En la obra son las desavenencias y acuerdos que atraviesan un elenco y su estricta directora para montar una creación colectiva a la penumbra de una ciudad asediada por el terror en 1992.
David Carrillo y Federico Abrill con
el elenco de "Implosión / Explosión"
Y otra: es “la carne” que envuelve y estiliza al primero. Sobre esta “capa dérmica”, los actores visten pieles ajenas con la mayor veracidad y exigencia posible. Ellos simulan vivir en 2022, una Lima del futuro que, en realidad, es un páramo devastado por una catástrofe desconocida. El resultado es desolador y angustiante.
El trabajo de dirección logra dar personalidad a cada eje jugando con una relación de causa–efecto en uno o, incluso, costo–beneficio en otro. Con esa doble mirada, Carrillo desnuda el teatro, mientras labra una propuesta sobria y dinámica con luces de pálidas tonalidades y una minimalista precisión usando bancas, unas velas y una... maleta.
Llevada a escena por 15 actores –la mayoría egresados de la XIX promoción de su Taller de Formación Actoral–, Carrillo parece haber completado algo más que un anhelo dramatúrgico personal, un sueño colectivo. Las escenas de pesadilla vistas en la propuesta sean, quizá, una deliciosa ironía.
Actores egresados del XIX Taller de Formación Actoral
de David Carrillo
¿Y el espectador? Pues situado en 2019 –el tercer momento descrito– tendrá la ineludible y maravillosa tarea de integrar estos planos de forma lógica, emocional y sensorial para construir su propia experiencia. El libreto no tiene más pautas que el puente invisible que hermana los dramas del elenco y la audiencia.
Ese es el mérito de “Implosión/Explosión”: fusionar adecuadamente los límites de la ficción sobre la vida y los de la realidad sobre el teatro. Un díptico escénico que busca con nostálgica perseverancia un oasis de esperanza y certeza entre los episodios dolorosos de un país condenado por su memoria y olvido.

NOTA: El XXII Taller de Formación Actoral de David Carrillo ha abierto su convocatoria para el programa 2019-2020. La audición es el viernes 28 de junio (única fecha) desde las 9am en Yestoquelotro Estudio Teatro de Barranco.

FICHA ESCÉNICA
"Implosión / Explosión" de David Carrillo y Federico Abrill
Dirección: David Carrillo
Elenco: Fernando Barrs, Alessandra Carrasco, Macarena Carrillo, Ángela Andrea Claros, Atria Fiol, Julián Reyes, Lessia Limas, Lucía Micaella, Gian Paul Miranda, Paloma Ráez, Liz Roggero, Samanta Romero, Darling Salazar y Jesús Torres.
Lugar: Yestoquelotro Estudio Teatro (Ca. Pérez Roca 196, Barranco)
Funciones: Viernes, sábados y domingo a las 8pm 
Temporada: Del 07 al 23 de junio
Entradas: S/ 35 (General) y S/ 20 (Estudiantes y jubilados)

jueves, 17 de mayo de 2018

Sueños de libertad

Huyendo de la persecución nazi, siete judíos lograron ocultarse en los altos de un almacén de Ámsterdam. Era 1942 y desde aquel refugio de apenas 45 metros cuadrados; una niña de 14 años hacía frente a una devastadora guerra con una libreta y un bolígrafo.
Peter (Martín Velásquez) y Ana (Patricia Barreto)
en el "Anexo secreto"
Las frustraciones y esperanzas vividas en ese ático inspiraron “El diario de Ana Frank”, best-seller convertido luego en pieza teatral por Frances Goodricth y Albert Hackett. 
Dirigida por Joaquín Vargas Acosta, la obra llega a nuestra escena como un desafío asumido con suficiente aplomo y rigor, sin caer en los espejismos de los mártires. Con notable acierto, el director confía esta solitaria tarea a Patricia Barreto, a quien ya había dirigido en “Piaf” (2015) de Pam Gems. Durante las próximas dos horas, Ana y los otros refugiados del “Anexo secreto” resistirán a sus propios miedos y el asedio de un holocausto.
Con estos elementos y la asfixiante tensión del libreto, el director sitúa a sus personajes en una trinchera inestable. Las condiciones estrictas de convivencia –como guardar silencio por horas o caminar sin zapatos– llevarán la tolerancia  y anhelos colectivos al límite.
Los escondidos y los protectores
Otto Frank (un mesurado Gerardo García Frkovich) y su familia deberán lidiar con los “exquisitos” Van Pels (Ricardo Goldenberg y Lilian Nieto, como una pareja plausible), su hijo Peter (Martín Velásquez) y el dentista Fritz Pfeffer (bien resuelto por David Carrillo). Entre esa legión de adultos resignados, Ana brilla como una soñadora incomprendida.
Barreto trasciende como eje emocional de la historia con un personaje genuino, entrañable y atrevido. Su espíritu desafía al poder fáctico y cuestiona los paradigmas tradicionales de la mujer, lo que la enfrentará a su madre Edith y su hermana Margot (Magali Bolívar y Laura Adrianzén) en contrapuntos bien logrados.
Aunque circunstancial, la presencia de “los protectores” Miep Gies y Jan Kraler (Minou Adolph y Gonzalo Tuesta) impregna de fugaz esperanza a la estancia. Esta aparente paz será interrumpida a menudo por alarmas y estallidos que acrecientan la atmósfera de zozobra.
Los Frank (Laura Adrianzén, Gerardo García Frkovich,
Magali Bolívar y Patricia Barreto
La sobria combinación de secuencias audiovisuales (videos y grabaciones) dosifica la intensidad y contextualiza la convivencia. Un detalle trabajado, además, con esmero por la utilería y el vestuario. 
Y, ayudada por una precisa iluminación, la escenografía –cuidadosamente detallista– distingue funcionalmente los ámbitos comunes de los privados. Aquella resistencia silenciosa gestada en ese refugio de opacos rincones en 1940 hoy resulta imprescindible. Desde escena, “El diario de Ana Frank” recuerda que los anhelos de libertad no pueden quebrarse ante el hierro opresor, sino que son la única causa por la que vivir.

FICHA ESCÉNICA
“El diario de Ana Frank” de Frances Goodricth y Albert Hackett
Dirección general y traducción: Joaquín Vargas Acosta
Elenco: Patricia Barreto, Gerardo García Frkovich, Magali Bolívar, Ricardo Goldenberg, Lilian Nieto, Laura Adrianzén, Martín Velásquez, Gonzalo Tuesta y Minou Adolph
Funciones: De jueves a domingo a las 8pm
Temporada: Del 12 de abril al 27 de mayo
Lugar: Teatro Mario Vargas Llosa (Av. De La Poesía 160, San Borja)
Un montaje de Vargas Navarro Producciones / VNP