Predecir los caminos por los que transita el albedrío humano podría ser, con mucha probabilidad, un ingrato desafío para la ciencia moderna. El laureado autor español Jordi Casanovas (Barcelona, 1978) expuso algunas de esas posibles, excéntricas e inquietantes hipótesis en “I.D.I.O.T.A.” (2014) a través de una sátira ingeniosamente construida.
| Carlos Valera (Machuca) |
Esta vez, desde el Teatro de Lucía, este oficioso director nos deleita con escenas conectadas a la realidad desde la crítica social, el humor negro y las situaciones insólitas. “I.D.I.O.T.A.” se sostiene en una narrativa ágil, desconcertante y con remates lúdicos e impensados, en el buen sentido de la palabra. Un sujeto como cualquier otro llamado Carlos Varela (Armando Machuca en un rol preciso) acude a un laboratorio de investigación neurológica, tras leer un anuncio sobre unas pruebas científicas bien remuneradas.
| "I.D.I.O.T.A" de Jordi Casanovas |
Ahí lo espera una doctora de impronunciable nombre alemán, bata blanca y alborotada cabellera rojiza (la solvente Sandra Bernasconi). El contacto entre ambos es fulminante –y enciende su trama siniestra– dado que ella es protocolar, y, luego, intimidante; mientras que él luce ansioso, a veces, en exceso, aunque esperanzado por resolver sus deudas. La versatilidad anímica de Machuca contrasta con la irreverente frescura de Bernasconi, sin llegar a opacarse entre sí. Sin distracciones, el optimista sujeto comienza a resolver una serie de preguntas capciosas que, bajo presión y efectos sonoros de conteo regresivo, dejan entrever que los límites éticos dependen del cristal de quien mira. Esta impresión varía drásticamente a medida que avanza la historia. En escena, el ánimo de los protagonistas experimenta cambios cuando las respuestas de Carlos generan consecuencias para su familia, marcadas con latidos de corazón, que contagian al público –como si fueran voluntarios del experimento– del éxito y frustración del participante. A nivel técnico, las escenas se suceden con cambios de luces precisos en tonalidad e intensidad –rojas, azules, amarillas o verdes– bien pautados por la dirección. La sobria escenografía de paredes blancas con detalles metálicos, un tanto vacía y con poca utilería (mesas, sillas y una “pesada” puerta) sirven para montar un asfixiante consultorio.
| La doctora (Bernasconi) |
Aquí, entre ironías de la científica y desacatos del voluntario, la puesta cierra su arco distópico con un desenlace oportuno e incómodo. En especial, por revelar los verdaderos fines de aplicar estudios de este tipo en la era tecnológica y exponer la poderosa ventaja que la esfera política o corporativa puede tomar al acceder a esta data. Con ciudadanos adormecidos y a merced de un sistema egoísta y voraz, “I.D.I.O.T.A.”, la puesta de ACAU y Pilar Cornejo que, por primera vez, llega a Lima, se atreve a hurgar en las letras pequeñas de los nuevos contratos sociales. Quizá, en esas cláusulas –que casi nadie lee antes de firmar– residan las claves para burlar los controles y trampas que restringen nuestra libertad.
FICHA
ESCÉNICA
“I.D.I.O.T.A.”
de Jordi Casanovas
Dirección:
David Carrillo
Elenco:
Sandra Bernasconi y Armando Machuca
Producción
ejecutiva: Pilar Cornejo
Producción
general: Asociación Cultural de Artes Unidas (ACAU)
Temporada:
Del 20 de agosto al 20 de setiembre
Funciones:
De jueves a sábados a las 8pm / Domingos a las 7pm
Lugar:
Teatro de Lucía (Ca. Bellavista 512, Miraflores)
Entradas:
S/ 35 (jueves popular), S/ 55 (General), S/ 25 (Estudiante), S/ 30 (Persona con
discapacidad y Adulto mayor) en Joinnus
Un
montaje de Pilar Cornejo Producciones y ACAU















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