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lunes, 29 de septiembre de 2025

Los nuevos revolucionarios

A doscientos años de nuestra independencia “criolla”, los alborozos épicos son propicios para revalorar a sus verdaderos gestores. Uno de ellos es indudablemente Túpac Amaru II (1738-1781), cacique indígena y líder de la primera rebelión en la Hispanoamérica colonial.

Micaela (Arévalo) y Túpac (Chávez)

En 1984 el destacado Reynaldo Arenas había inmortalizado a esta figura en una cinta dirigida por Federico García. Tres décadas después, este actor regresó al mismo personaje en “La semilla de la Aurora”, montaje de Pukio Teatro, que puso de relieve su legado político y revolucionario en las tablas del Centro Cultural CAFAE-SE en julio pasado. Casi en simultáneo, y en dos tandas de tres funciones entre junio y julio, se estrenó “Túpac Amaru Runa” (2025), drama en nueve cuadros escrito por la maestra Delfina Paredes y publicado en 2023. Esta pieza recoge algo más allá que la gesta heroica del cacique de Surimana, Tungasuca y Pampamarca: los desafíos de un pueblo expoliado y oprimido.
La cuidadosa dirección de Martín Velásquez (Marvelat), nieto de la autora, sopesa el indoblegable liderazgo de José Gabriel Condorcanqui desde un cariz más modesto. Esta inédita aproximación se traduce en una puesta en escena con una estética impecable, buen manejo del espacio y un elenco de más de 20 artistas en el Teatro Segura.

"Túpac Amaru Runa" de Delfina Paredes llegó al
Teatro Segura en una gran producción

Menos grandilocuente, “Túpac Amaru Runa” explora con humanista precisión las fortalezas desde donde el valiente cacique se enfrentó al poder. Es decir, su identidad andina –costumbres, tradiciones y mitos– inmersa en un sistema opresor y corrupto en el que fue criado. “Chepe”, como cariñosamente lo llamaban en familia, es interpretado por Iván Chávez, en una muestra de compromiso y energía. Su actuación se sostiene con una presencia física y emocional sólida, que no opaca a sus seguidores. Sobre todo, a Micaela Bastidas (Valeria Arévalo, de buen trabajo) y Tomasa Tito Condemayta (Sylvia Majo, siempre eficiente).
Del lado de la corona, y, a veces, en roles múltiples, se lucen el visitador Areche (un preciso Gustavo Mayer), Moscoso, el obispo de Cusco (un sobrio Mario Velásquez), y el magistrado Mata Linares (un aceptable Franco Iza). Todos ellos van salpicados de atisbos cínicos, indiferentes miradas y un marcado acento foráneo.

Areche (Mayer) y Moscoso (Velásquez)

Entre ambos bandos figura la población mestiza y nativa –coexisten parlamentos en castellano y quechua– en un dilema sobre la verdadera autonomía. El montaje avanza sin mayores sobresaltos en la trama, aunque, por momentos, parece una extensa clase de historia de dos horas sin intermedio, eso sí, con excelentes apuntes en su escenografía, uso del espacio, el vestuario y, en especial, la iluminación.
“Túpac Amaru Runa” devuelve los bríos necesarios para afianzar la cartelera del Teatro Segura. Pero, quizá, el aporte de esta coproducción de Butaca Arte y Comunicación y Bravo Productora Artística sea más valioso. Reabrir los libros de la historia peruana para notar, cómo dos siglos después, las taras y defectos legados por la vieja colonia dificultan nuestro proyecto de un país fraterno y solidario.

FICHA ESCÉNICA
“Túpac Amaru Runa” de Delfina Paredes
Dirección: Martín Velásquez (Marvelat)
Elenco: Iván Chávez, Valeria Arévalo, Gustavo Mayer, Mario Velásquez, Sylvia Majo, Aníbal Lozano Herrera, Franco Iza, Francesca Vargas, Dante del Águila, Junior Béjar, Víctor Acurio, Gianni Chichizola, Daniel Suárez Lezama, Rocío Ántero Cabrera, entre otros.
Temporada: 26, 27 y 28 de junio y el 17, 18 y 19 de julio del 2025
Funciones: jueves, viernes y sábado a las 8pm
Lugar: Teatro Segura (Jr. Huancavelica 265, Centro de Lima)
Producción general: Butaca Arte y Comunicación
Redes sociales: Facebook / Instagram
Producción ejecutiva: Bravo Productora Artística
Redes sociales: Facebook / Instagram

sábado, 13 de mayo de 2023

La última cena

 La verdad suele ocultarse en los resquicios más insospechados del alma. “Un maldito secreto” (2022), la atípica tragicomedia escrita y dirigida por Aldo Miyashiro (Lima, 1976) rebusca en estas grietas para atacar con métrica ferocidad a los cimientos más vergonzosos de una sociedad clasista, racista, superficial e hipócrita como la nuestra.

Francisco (Carrillo), Miriam (Arroyo), Manuel (Miyashiro),
Tomás (Martínez), Noemí (Majo) y Jesús (Cossío)
en "Un maldito secreto"

Con esta singular pieza, el autor reditúa su estilo dramatúrgico con un humor punzante, ácidas críticas sociales o morales y personajes en situaciones límite extraídos desde un entorno marginal o sórdido. Ahora, por si fuera poco, Miyashiro ha agregado a su repertorio creativo el uso de parlamentos en rimas –varios de ellos, ingeniosos– en tiempos de habla coloquial. 
En su segunda temporada, el montaje de la Asociación Cultural La Pasión arriba a la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) con algunos cambios. Estos nuevos ingredientes, no alteran su inquietante esencia: una trama en la que nada es lo que parece, aunque sí la tornan muy melodramática. Un maldito secreto” presenta episodios signados por oscuras confidencias y revelaciones que surgen en una cena especial. El principal anuncio del evento confrontará a sus asistentes: dos familias tradicionales y conservadoras, con marcadas diferencias en su estatus económico e ideológico.

Esta obra cuenta con la dramaturgia y dirección
de Aldo Miyashiro

La más pudiente está integrada por Francisco, el padre autoritario y déspota (un solvente David Carrillo), la madre Miriam (buen trabajo de Ximena Arroyo) y su hijo Manuel (Mikael Miyashiro en un debut aceptable). La familia invitada, en cambio, trabaja para la primera y se compone por Jesús, el padre noble (un sublime Emilram Cossío), la madre Noemí (una excelente Sylvia Majo) y su hijo Tomás (un aceptable Erick Martínez). 
Aunque discretos y, por momentos, poco relevantes, la presencia de los criados Pedro y Juan (Gilberto Nué y Marcos Vicuña) resulta esencial. Desde la penumbra, son efectivos para cuestionar el accionar de los patrones y sus visitas o también por imitar sus inescrupulosas conductas. Los integrantes más experimentados del elenco se desenvuelven bien en este interminable vaivén de secretos, sin embargo, no sucede así con las actuaciones de los más noveles. La participación de Miyashiro y Martínez queda limitada a los flashbacks o, incluso, a una canción que, aunque emotiva, rompe con la atmósfera siniestra y exasperante de la historia.

"Un maldito secreto",
una tragicomedia en rima
La escenografía consta de un comedor elegante donde ocurre la mayoría de las escenas, mientras que las luces aciertan al incorporar el proscenio lateral y central a la propuesta. Además de aportar elegancia macabra y una estela pasada, el vestuario blanco y negro –y la ausencia de grises– juegan al despiste de bondad/maldad de los personajes. Un maldito secreto”, la provocadora y desenfadada obra de la Asociación Cultural La Pasión, traza el funesto destino de una sociedad regida por las apariencias y dogmatismos, aunque este activismo luzca endeble. Sin que ello cambie, este descolorido retrato familiar sacado de un álbum de inicios de 1900 se lucirá todavía en el altar principal de nuestras salas. 

FICHA DE LA OBRA
Un maldito secreto” de Aldo Miyashiro
Dirección: Aldo Miyashiro
Elenco: Ximena Arroyo, Emilram Cossío, David Carrillo, Sylvia Majo, Cindy Díaz, Gilberto Nué, Mikael Miyashiro, Marcos Vicuña y Erick Martínez
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Lima)
Funciones: Viernes y sábados a las 8pm y domingos a las 7pm
Temporada: Del 21 de abril al 21 de mayo
Entradas: S/ 50 (Zona Super VIP), S/ 40 (Zona VIP), S/ 30 (General), S/ 25 (Estudiante, Jubilado y CONADIS) y S/ 20 (Viernes populares) en Joinnus y boletería del teatro
Redes sociales: Instagram
Un montaje de la Asociación Cultural La Pasión

viernes, 8 de marzo de 2019

Voces de lucha

Cuatro mujeres valientes y decididas suben a escena para contarnos un poco de ellas, de sus temores y sueños. A través de monólogos potentes y honestos, analizan los desfasados clichés que han caracterizado a la feminidad histórica como la maternidad, crianza y sexualidad.
Fiorella Flores, Steffani Rojas, Gina Guerrero
y Sylvia Majo en "Monólogos de mujeres"
En sus palabras uno podría detectar rápidamente los anhelos de una tarea, quizá, utópica pero necesaria: una que libre a las niñas y jóvenes de ahora del mundo al que ellas sobrevivieron. “Monólogos de mujeres”, montaje nutrido de vivencias, revela que sin estas demandas la aproximación a una sociedad más equitativa en el futuro sería lejana. La directora Ximena Aguilar Florindo construye una sólida denuncia sin traicionar el mensaje de la propuesta ni a su elenco puramente femenino –el único rol masculino es apenas circunstancial–. Su desfogue resuena en una audiencia receptiva al cambio desde un micrófono abierto. Los tres monólogos dialogan con aguda pertinencia con la sociedad peruana y sus taras machistas. Los textos de Pamela Silva, Carlos Alberto Gonzales Villanueva y Gina Guerrero –quien, además, actúa– aciertan con una narrativa veraz que genera empatía, aunque lastiman.
Gina Guerrero
El primero aborda la maternidad con sus luces y ocasos. Se desmitifica la “dulce espera” o la abnegación de una madre que olvida que también es mujer. Con naturalidad, Fiorella Flores y Steffani Rojas –ambas asumen este rol en noches distintas– presentan a una mujer aprendiendo una nueva versión de sí misma ante la fuerte presión social.
En el segundo monólogo, Guerrero encarnará a una víctima de acoso callejero que no duda en cuestionarse todo. Ella se muestra como una mujer enfrentada entre sus convicciones personales y los pensamientos moralmente racionalizados que la abaten desde la cotidianeidad. El montaje cierra brillantemente con el dolor y la incertidumbre de una mujer “sobreviviente” a una relación tóxica. El papel asumido con valor y aplomo por Sylvia Majo supera el desencanto por un amor enfermizo, la dependencia emocional a la vez que cuestiona los valores religiosos.
Sylvia Majo
Como en un escenario de stand-up, la puesta luce sobria. La dirección cuida las transiciones rápidas y el desplazamiento actoral respeta el uso de la escasa utilería (mesa, un cubo de madera y sillas) en beneficio del próximo monólogo. Un trabajo lumínico cuidado juega con las ausencias, aporta fuerza a la escena e, incluso, presagia la tragedia. Sin muestras explícitas de esperanza, “Monólogos de mujer” evidencia los retos pendientes para una sociedad acostumbrada a guardar silencio y mirar a otro lado. Estas cuatro voces –que recogen los ecos de muchas otras– recuerdan que es tiempo de luchar como aliados.

FICHA ESCÉNICA
Dramaturgia: Pamela Silva, Carlos Alberto Gonzales Villanueva y Gina Guerrero
Elenco: Sylvia Majo, Stefanni Rojas, Fiorella Flores y Gina Guerrero
Dirección: Ximena Aguilar Florindo
Funciones: Viernes 8 y sábado 9 de Marzo a las 8:30pm
Lugar: Casa Cultural Amaru (Jr. Sucre 317, Barranco)
Producción general: Gina Guerrero Pflücker
Más información en el evento de la obra

miércoles, 30 de noviembre de 2016

Paloma en cautiverio

El libertario aroma de las ideas impresas colisiona con la lógica prosaica de los hombres en “La muchacha de los libros usados”. Esta fábula descarnada de Arístides Vargas (Córdoba, 1954) describe los severos riesgos de desafiar al establishment patriarcal si eres mujer. O, quizá, de alguna minoría.
El Coronel (Antonio Aguinaga) y la
muchacha (Mayella Lloclla)
Bajo su evocador título, la puesta que dirige con visos alegóricos y minimalistas Mariana Palau deslumbra por la riqueza emocional que encierra su argumento: una niña de 14 años es vendida a un hombre mayor (un despiadado coronel) bajo un contrato sostenido en apariencias más que en convicciones. La ficción de Vargas –concebida en los noventa– critica con ingenio las relaciones asimétricas en hogares latinoamericanos. Países forjados a sangre y a fuego que reconocen, a cuentagotas, el aporte de la mujer pero que se resisten todavía a insertar su figura protagónica en su historia.

LOS DÍAS DÍFÍCILES
En esta puesta fuerte y de sutil intensidad –quizá, por su narrativa episódica– sobresale el notable compromiso de su elenco. La muchacha (acertada y rebelde Mayella Lloclla) vive en los extremos del albedrío: su valor se reduce a un objeto con un precio, precepto que impulsa su inconformidad ante el público.
Javiera Lizama, Lloclla y Paula Lizama
Junto al buen desempeño de Lloclla, la multiplicidad de papeles (hasta 13) no amilana a sus compañeros. El padre machista (bien logrado por Juan Carlos Therán) y la resignada madre (Sylvia Majo de sensibles matices) fungen también como un batallón esmerado o los convidados de un veleidoso festínAntonio Aguinaga (el coronel déspota) y Carlos Montalvo (con múltiples roles) ofrecen actuaciones plausibles. El primero crece en magnitud y perversidad a través de la historia, mientras que Montalvo se divierte entre muecas risibles y parodias castrenses. En suma, una comparsa avezada.

OCASO ESCÉNICO
El trabajo en el espacio es diligente y dinámico. El desplazamiento del elenco domina el centro y los cuatro rincones fuera del escenario circular de Aranwa. Sobre ella, las pausas musicales (aporte de Javiera Lizama y Paula Lizama) van delineando un montaje dulce en un inicio hasta tornarse melancólico.
Elenco de la obra
A lo largo de la obra (poco más de una hora) la presencia de elementos justifican las inevitables contradicciones, algo usual en Vargas. Por ejemplo, las diversas jaulas juegan entre la opresión y libertad, en cambio, el color rojo (en telas y luces) presagia la vida y la muerte. El vestuario recuerda un caqui militarUn resultado visto hace algunos meses en “Directores en Acción 2016”, festival de Aranwa en el que Palau había presentado esta propuesta poética. La muchacha de los libros usados” reditúa los estragos heredados por un pensamiento clasista y colonial del que es difícil zafarse aún en el nuevo milenio.

Fotografías: Joseline Urco / La muchacha de los libros usados

FICHA ESCÉNICA
La muchacha de los libros usados”, de Arístides Vargas
Dirección: Mariana Palau / Asistencia: Santiago Giraldo
Elenco: Mayella Lloclla, Antonio Aguinaga, Carlos Montalvo, Sylvia Majo, Juan Carlos Díaz Therán, Javiera Lizama y Paula Lizama
Asistencia de producción: Ítalo Alcántara
Diseño: Paola Maggio
Funciones: Martes y miércoles a las 8pm
Temporada: Del 15 al 30 de noviembre
Lugar: Teatro Ricardo Blume (Jr. Huiracocha 2160, Jesús María)
Mayores informes en la página y evento de la obra
Informes: lamuchachadeloslibrosusados@gmail.com

viernes, 11 de julio de 2014

Heridas abiertas

Puede decirse que Eduardo Adrianzén (Lima, 1964) se ha dedicado a pintar a los peruanos contemporáneos en escena. En sus obras –certeras propuestas nacidas de un análisis histórico– problematiza sobre la identidad, el imaginario y los anhelos nacionales sin caer en clichés ni sentimentalismos patrioteros.
Emanuel Soriano, Denise Arregui y
Carlos Mesta
En esa línea se sitúa Cómo crecen los árboles”, su último trabajo. La pieza fue seleccionada en el Festival Sala de Parto 2013 y refleja los inconclusos conflictos de un país que prefiere decidir, con la exquisitez de un comensal de lujo, dónde cenar antes que reconciliarse.
Adrianzén escarba en esa furtiva e incómoda fuente desde los ojos de un estudiante de cocina de clase alta. Con fórmulas dramáticas correctas y la dirección de Gustavo López Infantas, “Cómo crecen los árboles entra en su tramo final (va hasta el lunes 14 de julio) en el auditorio del Museo de Arte de Lima.

Tiempos violentos
Una caprichosa serie de sucesos parece devastar a Dante (Emanuel Soriano), un optimista estudiante de cocina. Mientras prepara una receta para su graduación aparece Tomás (Carlos Mesta), su padre y oficial de la marina prófugo por genocidio durante la guerra interna, sin que Maritza, su madre y activista de una ONG (Denise Arregui) pueda evitarlo.
Sylvia Majo y Camila Zavala
Este escenario trastocará su mundo y notará cómo conviven ciertas ideologías en su entorno, como la de su instructor de kung fu (Gustavo Molina) o su ligera novia Vania (Camila Zavala). 
Soriano y Arregui plantean un inteligente juego generacional (la visión sobre el futuro en los años ochenta y en la actualidad) al inicio, aunque luego se diluye esa relación de forma misteriosa.
En cambio, son destacables las escenas de Sylvia Majo como Paulina. Sus testimonios y monólogos desbaratan los milagros económicos y la poca sensibilidad de otros personajes. Por ejemplo, ante Tomás y Cristóbal, las dos versiones de un discurso irreconciliable. O ante Vania durante una charla reveladora.

¿Y el Perú actual?
La escenografía es sobria y funcional; mientras que el trabajo coreográfico (incluso en artes marciales) resulta grácil. Ciertos de estos pasajes delatan la frivolidad en épocas de superávit, sin embargo, corren el riesgo de que puedan ser tomados como un simple efectismo o parodia de los reality shows.
Pesadilla en "Cómo crecen los árboles"
El programa de mano refiere que esta obra es pariente de “Respira” (2009), premiada en “Ponemos tu obra en escena” 2008, festival del Centro Cultural Peruano Británico. Esta vez, sin embargo, la herida social que muestran –y denuncian– no es tan punzante.
Quizá, por la mirada despreocupada de sus personajes actuales, o porque algunos de ellos rozan el estereotipo y la caricatura en virtud a las connotaciones políticas que asoman. A pesar de ello, Cómo crecen los árboles” desnuda la incapacidad de una sociedad que no está dispuesta a colocarse en el lugar de otros, aun cuando la herida que nos hermana continúa sangrando.

Fotografías: SUD Producciones / Cómo crecen los árboles

Ficha artística
Cómo crecen los árboles”, de Eduardo Adrianzén
Dirección: Gustavo López Infantas
Asistencia de Dirección: Johanna Cuevas
Elenco: Emanuel Soriano, Denise Arregui, Carlos Mesta, Gonzalo Molina, Camila Zavala y Sylvia Majo
Lugar: Auditorio AFP Integra del MALI (Paseo Colón 125, Lima)
Funciones: De viernes a lunes a las 8pm / Domingos a las 7pm
La temporada culmina el lunes 14 de julio de 2014
Entradas: S/. 30 (General) y S/. 15 (Estudiantes, jubilados y amigos del Museo). Viernes y lunes populares: S/. 15
Revise aquí el programa de mano digital
Más información en la página de la obra o en su evento