sábado, 25 de julio de 2026

Una vigilia aventurera

¿Quién no ha tenido pesadillas de niño? Más que despertarnos a mitad de la noche, estos terrores pueden acompañarnos fácilmente más allá de nuestra primera infancia. Quizá, por eso, resulta gratísimo que un proyecto universitario de fin de carrera de artes escénicas haya decidido prestarle atención a través de un logrado montaje musical, sensorial y emotivo.

"Una pijamada de valientes" destaca por su 
propuesta sensorial y lúdica

Con una propuesta ingeniosa y sensorial, “Una pijamada de valientes” (2026) esboza una aventura onírica con buenas dosis de misterio, sugerencia y muchos otros riesgos creativos. La pieza escrita por Mario Mendoza desarrolla esta premisa bajo una trama coherente y lúdica, apta para toda la familia, mucho mejor si son los más pequeños. Para lograrlo, el equipo realizó una interesante investigación sobre los miedos nocturnos más comunes en niños entre 6 y 9 años. Los resultados extraídos del mundo de la psicología inspiran orgánicamente los giros dramáticos que, en escena, afrontan los protagonistas (reales o ficticios), bajo una eficiente dirección de Stephany Iriarte. Con un título sencillo y elocuente, “Una pijamada de valientes” nace en una de estas cómplices divertidas reuniones nocturnas. Ahí, Leo (un aceptable Andrés Vallas), un niño de gafas algo tímido, se da cuenta de que el perrito de peluche con el que duerme se ha extraviado en algún rincón del castillo de sábanas que ha erigido en su habitación.

Leo (Vallas), Mimi (Herrera)
y Morphie (Huamán)

Su curiosa y entusiasta prima Mimi (buen trabajo de Valeria Herrera) decide ayudarlo sin saber que esta búsqueda los llevará a fijarse en un pesado baúl de madera. De ahí emerge un ser mágico muy carismático y vivaz llamado Morphie (Fernando Huamán, preciso y dinámico), quien es un experto cazador de malos sueños. Los tres inician un inesperado viaje por el Laberinto de las Pesadillas en busca de temores esquivos. En esta experiencia brumosa, instalada con la presencia de sombras y luces tenues y azuladas, los aventureros se tropiezan con sonámbulos y otros personajes interpretados con eficacia por María Belén Rodríguez y Rodrigo Alvarado. También se encuentran con sus propios miedos como acudir al dentista o evitar a una estricta profesora de clases. Con personalidades tan disímiles como sus piyamas, el equipo pone a prueba su naturaleza colectiva para descubrir que los miedos no se vencen de forma mágica, sino con una honesta aceptación que propicie la valentía.

Rodrigo Alvarado y María Belén Rodríguez
también integran el elenco de la obra 

La dirección potencia la sensorialidad con elementos fosforescentes (flotadores de neón), un maquillaje que brilla y pequeñas luminarias que refulgen en este lienzo onírico. Pero también apuesta por la música incidental –con dos guitarras que resuelven apostados en la escalera lateral– y canciones originales que el elenco podría ejecutar en vivo. Estos detalles son mínimos y no restan el disfrute del montaje gracias a que el atractivo de los recursos no satura la trama ni su ejecución. A ello se suma un trabajo colectivo plausible que asume una diversidad de personajes –sin mayores contratiempos– y que generan una genuina identificación con el origen de las pesadillas más habituales.
En tiempos en que lo artificial parece mimetizarse o confundirse con lo natural, “Una pijamada de valientes” prefiere explorar lo humano desde el miedo. Desmitificar esta emoción hasta convertirla en una de nuestras mayores fortalezas y oportunidades para crecer sea, quizá, uno de los sueños más esperados por la humanidad.

Crédito de fotos: Renzo Olaya

FICHA ESCÉNICA
Una pijamada de valientes” de Mario Mendoza
Dirección: Stephany Iriarte
Elenco: Andrés Vallas, Fernando Huamán, Valeria Herrera, María Belén Rodríguez y Rodrigo Alvarado
Equipo del proyecto: Nuria Arrese y Paulo Rojas
Temporada: Del 04 al 26 de julio de 2026
Funciones: sábados y domingos a las 4pm
Lugar: Teatro de Lucía (Ca. Bellavista 512, Miraflores)
Entradas: S/ 45 (General) y S/ 40 (Niños) en Joinnus o vía WhatsApp al 978420737
Redes sociales: Instagram
Proyecto universitario autogestionado del cierre de la carrera de Artes Escénicas de la Universidad de Ciencias Aplicadas (UPC)

viernes, 17 de julio de 2026

Medallas anónimas

En esta “sociedad del cansancio” con superávits fugaces y vidas costeables las felicitaciones laborales se suelen agradecer de forma casi automática. Inspirados (o desencantados) en este tópico actual, El Quipu Enredado, elenco teatral de la Casa de la Literatura Peruana (CASLIT), ha estrenado su ¿última? cruzada con el nombre “Prácticas Corporativas” (2026).

Fiorella Bardales y Carmen Rosa Pérez en
"Prácticas Corporativas"

Este montaje –el número 13 de su intensa producción– podría significar el repentino colofón de un ciclo creativo que puso a nuestra literatura en el radar cultural a espaldas de Palacio de Gobierno. Esta vez, el universo elegido se configura desde “La guerra del fin del mundo” (1981), la novela total del Premio Nobel Mario Vargas Llosa (1936-2025). 
Sus páginas cargadas de represión militar, abusos silenciados y cambios en la hegemonía política de fines del siglo XIX inspiran ahora a una comedia ácida e irreverente. Con altas dosis de ingenio y desenfado, el director Roberto Sánchez-Piérola plantea una nueva lucha tomando en cuenta otras contradicciones, también urgentes: las que definen la agitada jornada laboral. Prácticas Corporativas” explora, desde una óptica más interiorizada y coherente, las actuales condiciones de trabajo de la clase que produce. Se trata de un sistema apoyado en premisas de satisfacción personal (que casi nunca son colectivas) y edulcoradas congratulaciones que no cambian las reglas de juego, salvo generen una mayor rentabilidad.

La propuesta que dirige Roberto Sánchez Piérola
destaca por su empleo de títeres y objetos

Una supervisora y su asistenta (las aplicadas Fiorella Bardales y Carmen Rosa Pérez), representantes de la firma Animales Fin del Mundo, convocan a una reunión corporativa extraordinaria. Con un lenguaje sofisticado y técnico, ambas ejecutivas develan, cual fórmulas mágicas, los recursos útiles para trascender o sobrevivir en esta agresiva carrera de ascenso. La propuesta convierte eficientemente el auditorio de la CASLIT en una sala corporativa con butacas en forma de U. Sobre su escenario elevado, los asistentes podrán revisar y elegir qué elementos de los cuatro ítems curiosos y asombrosos incorporar a la nueva cultura laboral que se está implementando en la familia de esta empresa de vanguardia. El primero de ellos es un inofensivo cachorro de peluche, cuyos llamativos accesorios lucen como el mejor mecanismo para sobresalir ante todos. Y, a falta de un video institucional, el segundo ítem regala una de las escenas más lúdicas de la obra cuando unos osados títeres secundados por otros objetos exhiben la fauna que pulula en cualquier centro de labores.

El montaje es la 13° producción de
El Quipu Enredado 

Están los colegas que trabajan para vivir, los que no demoran reportes, los que temen errores, los que exprimen el tiempo porque la maquinaria no puede ni debe detenerse. El tercer artículo tiene apariencia de un temido animal hecho de fieltro y bajo exigentes estándares de calidad que incluye como ventaja competitiva un desafío: salirse del molde.
Finalmente, el último recurso tiene hora y lugar en la agenda (y el corazón) de los colaboradores más valientes. Apenas un puñado de letras impresas en media hoja de papel corriente desencadena un mensaje de esperanza proletaria y aporta un buen cierre a una propuesta que buscó en el humor y la imaginación las claves para restablecer la dignidad del trabajador. La dirección acompaña cada episodio con una ejecución precisa de luces, sonidos y música. El resultado se potencia con una dramaturgia honesta e interpretaciones dinámicas y nada pretenciosas que han definido la breve historia de El Quipu Enredado. Y, aunque el final pareciera inevitable, los nuevos tiempos deben encontrarnos más unidos y fuertes que antes.

FICHA ESCÉNICA
Prácticas Corporativas
Creación colectiva de El Quipu Enredado
Dirección: Roberto Sánchez-Piérola
Elenco: Fiorella Bardales y Carmen Rosa Pérez
Temporada: Del 14 de junio al 26 de julio de 2026
Funciones: Domingos a las 5:30pm
Lugar: Casa de la Literatura Peruana (Jr. Ancash 207, Centro de Lima)
Ingreso Libre (Acudir 1 hora antes para recoger los tickets)
Un montaje de El Quipu Enredado

jueves, 9 de julio de 2026

Amarguras saludables

Los rigores de la madurez, rara vez, se disipan de la memoria y se ocultan con facilidad en el corazón y en el alma. “Espejo / cama / café” (2021) recrea a la perfección este inevitable tránsito y doloroso aprendizaje con una presencia cada vez más recurrente en escenarios de nuestro país.

Adnama (Wall), Amanda (Namuche)
y el monstruo Frank (Morán)

Este risueño libreto de Alexander Silva (Cusco, 1991), uno de los autores peruanos con mayor proyección, vuelve a las tablas en una cuidadosa producción de Actúa_Pe. Por sus páginas desfilan episodios de nostalgia juvenil, dosis de fantasía, locura y surrealismo, y, sobre todo, personajes entrañables y desbordados que encarnan a “compañeros reales”. Bajo la dirección de Pedro Adolfo Herrera –o su alter ego, La Chachani Vulcan–, esta propuesta onírica encandila por su esencia desenfadada y lúdica. Quizá sea eso y la presencia de inquietas voces que habitan en su protagonista han facilitado sus estrenos en varias partes del país.

"Espejo, cama, café"
de Alexander Silva

“Espejo / cama / café” posee una trama sencilla y evocadora. Amanda (la aceptable Lupe Namuche) es una joven grácil, a menudo, problematizada por los dilemas que trae el paso de la juventud a la adultez. Este trance la obliga a aprender a cortar vínculos nocivos en su historial de amores fallidos y tomar sus propias decisiones y sin sentirse culpable. Desde espacios insospechados –delimitadas con la utilería de una alcoba clásica– aparecen sus “dos amigos de toda la vida”. Primero, Adnama (la irreverente Yadira Wall), su alter ego con toques drag, quien la aborda con poca delicadeza una noche tras abandonar el espejo donde vive. Su presencia es llamativa, acentuada por una personalidad arrolladora y atrevida, un vestido florido y botines dorados. Los diálogos entre ambas suelen ser amigables, aunque tensos y, por momentos, confrontadores, hasta que Frank (un solvente Sergio Morán), el monstruo peludo que se esconde bajo su cama, irrumpe con desparpajo. La llegada de este ser gruñón y consentidor de tupido pelaje naranja termina por difuminar lo real con lo imaginario. Sus escenas se tornan reveladoras basadas en miedos no superados, una nueva identidad y las (buenas o malas) decisiones que debe asumir la protagonista.

La propuesta de Actua_Pe es dirigida
por Pedro Adolfo / La Chachani Vulcan

Con buena química, los tres personajes sostienen sus perspectivas de vida, con más libertad que prejuicios, aunque sin aparente coincidencia. Poco a poco, Amanda descubre en amargos sorbos de un café de ensueño los indicios que dan sabor a la existencia por más que ello signifique una ineludible despedida o una dolorosa reconciliación. La dirección de Herrera –o La Chachani Vulcan– es puntual, cuidadosa y sutil. Su conocimiento del texto de Silva lo ayuda a discurrir, con claridad y coherencia, en una fábula cómica sobre dilemas existenciales que todos hemos afrontado alguna vez, sin caer en clichés ni facilismos. El trabajo de iluminación marca acertadamente las atmósferas y el uso del espacio es adecuado para la cantidad de escenas y planos de acción: real, onírico y mental. Concebida en días difíciles de pandemia, “Espejo / cama / café” atraviesa los umbrales de lo conocido para entregar respuestas que la mente ha guardado bajo siete llaves, pero que es preciso salir a buscar.

FICHA ESCÉNICA
“Espejo / Cama / Café” de Alexander Silva
Dirección: Pedro Adolfo Herrera / La Chachani Vulcan
Asistencia de dirección: Jonathan Chumpitaz
Elenco: Yadira Wall, Lupe Namuche y Sergio Morán
Funciones: 25 de junio, 02 y 09 de julio a las 8pm
Lugar: Centro Cultural CAFAE-Se (Av. Arequipa 2985, San Isidro)
Entradas: Consultar al WhatsApp 934659298
Un montaje de la Actua.Pe Producciones / Gallito de papel

sábado, 4 de julio de 2026

Juego de palabras

Una partida de Scrabble, juego de mesa con palabras entrecruzadas, es el punto de inicio de la última ficción de David Carrillo. Esta vez, el autor toma la pluma para entregarnos una sólida ficción cargada de humor, añoranza, sorpresa y verosimilitud sobre un reencuentro de amigos de universidad que, por diversas razones, no han podido reunirse en muchos años.

Elenco de "Los cuatro letras"

Entre recuerdos salpicados y fichas de marfil, “Los cuatro letras” (2026) apela a la finitud del lenguaje cuando se ocultan las verdaderas intenciones. Sus emotivos aforismos, agudos diálogos, silencios cómplices o desoladores estribillos buscan recomponer esas notorias ausencias con las ambiguas polisemias que se van adhiriendo a los vínculos personales. El propio Carrillo dirige esta propuesta de Yestoquelotro Teatro con el rigor de un desafío mental y emocional. La nostalgia de los amigos que trazaron sus destinos en las aulas de Letras de la Universidad Católica se compagina con el insondable peso de decisiones individuales que una coincidencia en el presente parece no poder ocultar por más tiempo. 
Para lograrlo, “Los cuatro letras” retrata perfectamente a sus protagonistas, aun cuando su vida profesional, condición física y situación sentimental los define o, incluso, deforma. Todo inicia cuando la impulsiva y algo dispersa Rosa (la cautivadora Marijú Núñez), educadora de primera infancia, propone un reencuentro a Olga (la aceptable Anneliese Fiedler), su mejor amiga.

Olga (Fiedler) y Abel (Carrillo)

Con algo de suspicacia, esta renombrada catedrática y lingüista asiente y juntas acuerdan reunirse en la casa de su exesposo Abel (Carrillo en un notable trabajo), un hombre afectado por una hemiplejia que apenas le permite articular palabras cortas –de cuatro letras, pero con una profunda significancia y jocosa precisión–, sin que ello reste su temple ingenioso, risueño ni sensible. Es un personaje inspirado por el aprecio a su tío Marcelo, como refiere el autor en un puñado de palabras previas. El último del cuarteto en aparecer es Hugo (un acertado Omar García), cuya figura exitosa parece opacar el brillo espontáneo del grupo, aunque no consigue controlar sus incontinencias estomacales y, sobre todo, las verbales. Y existen dos contrapuntos generacionales que funcionan en esta trama. Ana Valentina (buen debut de Almudena Carrillo), la única hija de Abel y Olga, cuya mayoría de edad logra traducir en ácidas y lúcidas opiniones y trazos maravillosos de carboncillo que sorprenden a todos los asistentes, a pesar de que estos merodean los 45 años aproximadamente.

Rosa (Núñez) y Hugo (García)

Junto a ella, aparece Lena (un esmerado trabajo de José Spigno), jefa de la campaña política de Hugo. A mitad de sus treinta, ella conduce la vida privada y pública de su pareja con milimétrico cuidado, lo que, muchas veces, tensa las situaciones cotidianas de su convivencia tanto como las anécdotas que afloran del tablero de juego en una noche que se va poniendo más oscura. Bajo una ingeniosa escenografía y una lograda estética luminosa de fucsias y verdes, se esbozan los acogedores espacios de un hogar asediado por medias verdades. Se iluminan indiscretos biombos, mientras que muebles de apariencia modesta sorprenden por su versatilidad como un sofá en el recibidor, un comedor y un pequeño escaparate. Con bellos parlamentos y palabras (también de cuatro letras) bien seleccionadas para develar este rompecabezas amical, la propuesta culmina con el ritmo de una canción desesperada. “Los cuatro letras”, montaje de Yestoquelotro Teatro, resume con vocales y consonantes aquellas verdades que se asfixian en la garganta y que se cuecen en silencio.

Crédito de fotos: Andrea Torres

FICHA ESCÉNICA
Los cuatro letras” de David Carrillo
Dirección: David Carrillo
Elenco: David Carrillo, Anneliese Fiedler, Omar García, Marijú Núñez y Jóse Spigno
Temporada: Del 04 de junio al 08 de agosto de 2026
Funciones: De jueves a sábados a las 8pm
Lugar: Teatro Racional (Av. Balta 170, Barranco)
Entradas: S/ 65 (General), S/ 45 (Jubilado) y S/ 35 (Estudiante y CONADIS en Joinnus
Un montaje de Yestoquelotro Teatro
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