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viernes, 24 de julio de 2020

Lazos de sangre

Resulta irónico que los hogares, espacios que deberían ser emocionalmente saludables y seguros, sean también aquellos en los que la violencia haya adoptado formas macabras e insospechadas. Muchas de ellas se camuflan peligrosamente bajo una moderna disfuncionalidad familiar.
La nena (Luna)
Mi Muñequita - La Farsa”, una inquietante comedia del uruguayo Gabriel Calderón (Montevideo, 1982), describe con precisión clínica una de tantas familias unidas por la venganza. Una pieza pensada para la escena y que el director teatral Carlos Rudas ha adaptado a la virtualidad como si fuera un rompecabezas de 18 escenas cortas emotivas y adrenalínicas.
Con ellas construye hábilmente un montaje de ritmo intenso y asfixiante que se pierde entre lo confesional y lo delirante. Las escenas sorprenden y causan gracia la primera vez, pero, al sumarse a las posteriores, adquieren un sentido retorcido, oscuro e impredecible.
Mi Muñequita - La Farsa” se asienta en sólidas incertidumbres. Un prólogo de frases aleatorias parece presagiar el incomprendido mundo que encierra a la nena (un acertado papel de Fiorella Luna), que, en realidad, es una adolescente de 16 años ignorada por todos.
Afiche de "Mi muñequita - La farsa" 
La rodean un padre absorbido por el trabajo (aceptable Claudio Calmet), una madre que ahoga sus frustraciones en copas de licor (estupenda Julia Thays), un extraño tío (José Miguel Arbulú, de buen desempeño) y un mayordomo de traje colorido (un simpático Jorge M. Moretti), cuya afilada lengua se deleita con las desgracias familiares.
En este ambiente hostil, la nena confiará su soledad a una muñeca (una inquietante Alejandra Saba). Este juguete capaz de soltar una frase distinta cada vez será su verdadera familia y su único medio para resistir entre los secretos y la insania que se esconden en su hogar. El elenco aporta energía (Calmet y Arbulú) y cuotas histriónicas (Thays y M. Moretti) para acentuar sus rasgos psicológicos. La relación de Luna y Saba, en cambio, se desborda entre los peligrosos extremos que unen la ternura y la violencia, el apego y la indiferencia, o la confianza y la manipulación con verosimilitud y potencia.
La muñeca (Saba)
Una narrativa fluida con apagones de cámaras perfectamente pauteados y el nombramiento de las escenas con una voz en off ayudarán a resolver este rompecabezas. Las intrigas, sospechas y revelaciones –algunas podrían herir susceptibilidades– desconciertan, indignan y sobrecogen. En tiempos de enajenación social, esta comedia negra de Butaca C fustiga la incómoda normalización de actitudes negativas (como las venganzas) en los lazos de sangre. Intrigante y transgresora, “Mi  Muñequita – La Farsa” refleja los peligros de convertirnos en juguetes a merced de fines egoístas.

FICHA ESCÉNICA
Mi Muñequita – La Farsa”, de Gabriel Calderón (Uruguay)
Adaptación y dirección: Carlos Rudas
Elenco: Fiorella Luna, Alejandra Saba, Julia Thays, Claudio Calmet, José Miguel Arbulú y Jorge Medina Moretti
Funciones vía Joinnus Live
Entradas: S/ 20 (General)
Informes y reservas: butacac.producciones@gmail.com
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Instagram: @butacac_prod / @lafarsa_peru

viernes, 10 de enero de 2020

El balcón indiscreto

Desde “Deshuesadero” (2014) uno podría intuir la inquietante fascinación de Carlos Gonzales Villanueva por deslizar críticas lúcidas y mordaces en sus comedias negras de atmósferas surrealistas. Un rasgo presente en muestras de su, todavía breve, dramaturgia: “Al filo de la vereda” (2016) u “Oda a la luna” (2017).
Claudio Calmet, Giovanni Arce, Claret Quea
y Augusto Mazzarelli  en "El hombre intempestivo"
“El hombre intempestivo” (2019), contemporánea y existencialista fábula sobre la felicidad y el fracaso, avanza por esos linderos. La historia nace de una anécdota insólita, y se nutre de exploraciones introspectivas, una risueña mirada a la alteridad y los mundos posibles a los que David Carrillo, experto en obras divergentes, añadió personalidad escénica. En la reciente pieza escrita por Gonzales Villanueva, un personaje común, en apariencia, se enfrenta a una sociedad deshumanizada, disfuncional y egoísta, aunque sin saber bien cómo. Con estos pergaminos, la obra ganó el Segundo Concurso Nacional de Dramaturgia Teatro Lab 2017-2018 del Centro Cultural de la Universidad de Lima (CCUL). El protagonista es Emilio (Giovanni Arce y Pedro Cáceres en perfecto dúo), un dramaturgo a la caza de inspiración, que presencia el suicidio de un hombre parecido a él. Este suceso lo hará cuestionarse hasta “desdoblar” su personalidad tímida por otra desinhibida y, en ocasiones, impensada.
Emilio (Arce) y la jefa (Quea)
Desde entonces, el autor sorteará a las terapias de su psicoanalista (papel aceptable de Augusto Mazzarelli) y los anhelos familiares de su adorable esposa (Alejandra Saba en un interesante contrapunto). Sin embargo, no podrá escapar de sus ensoñaciones y pesadillas, las cuales serán inusuales pistas que el espectador irá descifrando desde su desconcierto. Con un trabajo sólido, Arce y Cáceres se intercalan lúdicamente (cada uno) en un plano real/racional y otro imaginario/delirante. Luego, ambos ejes –con roles inspirados de Saba, Claret Quea y Claudio Calmet– engranarán con fluida sincronía sin perder de vista los propósitos de la comedia. Carrillo resuelve esta historia laberíntica y brumosa hasta pulir una comedia fantástica con dosis de humor absurdo; género que exploró con incansable curiosidad en los recordados montajes de Plan 9. El director navega ahora por una puesta reflexiva y arriesgada sin ataduras nostálgicas ni estéticas.
Emilio y su esposa (Saba)
A nivel escenográfico, el detalle más llamativo es una “saliente” o “balcón colgante” que contagia de asfixiante vértigo a una propuesta dinámica: con entradas y salidas de actores y elementos todo el tiempo. 
Otro interesante es la conjunción inteligente de iluminación y utilería que convierten el espacio en una calle oscura, un parque solitario, una casa desolada... Este camaleónico lienzo le permite al director sostener una narrativa de realidad/posibilidad en torno a una pesadilla que desconcierta y atrapa al espectador hasta el inesperado desenlace. Desde su indiscreto balcón, “El hombre intempestivo” observa cómo la infeliz dictadura del éxito (laboral, personal, familiar...) invita a los incautos a desafiar el vacío.

FICHA ESCÉNICA
“El hombre intempestivo” de Carlos Gonzales Villanueva
Director: David Carrillo
Elenco: Giovanni Arce, Pedro Cáceres, Augusto Mazzarelli, Claret Quea, Claudio Calmet y Alejandra Saba
Lugar: Centro Cultural de la Universidad de Lima (Jr. Cruz del Sur 206, Surco).
Temporada: Del 17 de octubre al 01 de diciembre