domingo, 20 de septiembre de 2020

Karma mediático

Un clic gobierna la vida actual. Con un simple movimiento se puede acceder a citas rápidas o fórmulas para ganar dinero sin esfuerzo, aunque también es la puerta abierta a la publicidad engañosa, delitos contra la intimidad o suplantaciones de identidad. 
"La Boloñesa" de Nany Florez y Joel Soria
“La Boloñesa”, pieza escrita a dúo por Joel Soria y Nany Florez, añade el ciber-acoso a esa nefasta lista. Con un planteamiento aparentemente sencillo y giros dramáticos inesperados, este montaje expone una denuncia sobre uno de los flagelos más frecuentes, aunque inadvertido, quizá, ante la popularidad de las redes sociales.
La acertada propuesta de Express Teatro Colectivo logra, además, reflexionar sobre la justicia. En especial, de cómo su administración deficiente y tardía puede azuzar a que las personas tomen acciones por propia mano sin medir las consecuencias.
En la trama, Alonso Valle (Nicholas Wenzel, de buen trabajo) es un carismático influencer dado a causas de interés social. Con esa noble convicción ha cosechado una sólida legión de seguidores que no podrían dudar de sus palabras y acciones.
Daniela (Cinthia De la Cruza)
En una de sus transmisiones, una de sus fans, Daniela (Cinthia De la Cruz, en un rol convincente) intenta captar su atención de un modo inquietante. Entre ambos se establece una relación incómoda asentada con intriga e ingenio que, salvo ciertos detalles del texto, se resuelve con un esclarecedor y revelador clímax.
En su primera experiencia virtual, Wenzel irradia buena energía con un personaje fresco, encantador y espontáneo. A su lado, De la Cruz evoluciona con interesantes matices que sintonizan con sus intenciones y sentimientos más honestos.
Las transiciones son ordenadas e intercalan las escenas narrativas con breves monólogos introspectivos marcados en blanco y negro. La dirección se apoya en oportunas canciones de The Beatles (“Come together”, “Why don’t we do it in the road”, “Can’t buy my love” o “Stand by me”), cuyas letras parecen dialogar con la trama.
Alonso (Nicholas Wenzel)
Las actuaciones están compenetradas con la puesta en escena que, además, se sostiene en buenos manejos de cámara. Los actores logran un entramado escénico sólido y visualmente cinematográfico en el que despliegan un juego de acechos y escapes.
Crudamente actual, “La Boloñesa” quita los mediáticos filtros que maquillan las interacciones humanas en la era digital. Ante la omisión de terceros, la valiente propuesta de Express Teatro Colectivo reconforta entre tanto silencio cómplice. 

FICHA ESCÉNICA
“La Boloñesa” de Nany Florez y Joel Soria
Dirección: Nany Florez / Asistencia: Joel Soria
Elenco: Cinthia de la Cruz y Nicholas Wenzel
Voz en off: Ana Paula Gálvez
Funciones: 19, 20, 26 y 27 de Setiembre
Sábados y domingos a las 9pm
Plataforma: Zoom
Entradas: S/ 15 (General)
Informes: 991680113 (WhatsApp)
Un montaje de Express Teatro Colectivo

lunes, 14 de septiembre de 2020

Cárceles sociales

“Monólogos de mujeres” surgió en 2017. En tres años de montaje, el proyecto paseó por salas de teatro, cafés y centros penitenciarios con una finalidad: mostrar la situación de la mujer peruana en casos de marginación, violencia, discriminación y machismo.
Primera edición virtual de
"Monólogos de mujeres"
Esta aguerrida propuesta vuelve a la escena de una nueva normalidad que, poco o nada, ha cambiado de la anterior. En su primera edición virtual, Las Luchas Producciones reflexiona con actualidad en dos monólogos potentes y liberadores inspirados en las aprisionadas vidas de sus protagonistas, curiosamente disímiles entre sí.
Las dos historias escritas por Gina Guerrero Pflücker describen con crudeza –quizá, demasiada– y certera denuncia los efectos transversales y colaterales de los abusos en una sociedad indiferente. Estas historias no conocen de nivel socioeconómico ni estatus social.
La propuesta presenta a “Esperanza”, una joven meretriz en situación de esclavitud. Este desgarrador monólogo que dirige Ximena Aguilar Florindo narra en clave de tragedia el infierno de esta muchacha que, como muchas otras, llegó a la capital con sueños de una mejor vida.
"Esperanza" (Cindy Díaz)
La interpretación de Cindy Díaz se diluye por ratos. La actriz se esmera por acentuar el realismo de los trágicos episodios –como mostrarse con el rímel deshecho en lágrimas y acompañada apenas por un colchón y una pequeña cartera– en lugar de afianzar su soledad y sus ansias de libertad. Estos detalles los pudo cuidar la dirección.
No obstante, Díaz logra sus mejores momentos cuando se entrega a las pocas esperanzas que le asigna el texto: la imagen de sus padres, sus aspiraciones y su pequeño hijo. La ilusión con que enfrenta su realidad hace que su denuncia resuene con fuerza y honestidad.
“La mujer de rojo”, segundo monólogo del montaje, es interpretado por Mónica Domínguez. Con un aceptable despliegue y soltura, ella encarna a Lucía De las Casas, mujer de clase media, casada con Samuel e ilusionada con celebrar el aniversario 33 de su sólido matrimonio.
"La mujer de rojo" (Mónica Domínguez)
Detrás de esa fantasía conyugal, ella oculta una insatisfecha y solitaria vida amorosa, llena de culpas, distancias y renuncias. La dramaturgia contrapone acertadamente el amor romántico con el parlamento revelador de Lucía en una conversación telefónica que resuena en Ramona, la joven asistenta de una florería, y en nosotros.
A pesar de contar con una cámara fija, la dirección de Norma Berrade juega con las perspectivas a través de breves desplazamientos por el espacio y miradas a través del espejo. Desde esa pequeña sala lanza una recomendación de cómo lograr la felicidad a través de la libertad.
Como un saludable arco reflejo, “Monólogos de mujeres” se hermana a otras propuestas –como la tercera temporada de “Camerino Virtual”, por ejemplo– que rescatan los dilemas más apremiantes del universo femenino, sin tabúes ni temores.

FICHA ESCÉNICA
“Monólogos de mujeres”
“Esperanza” de Gina Guerrero Pflücker
Dirección: Ximena Aguilar Florindo
Actúa: Cindy Díaz
“La mujer de rojo” de Gina Guerrero Pflücker
Dirección: Norma Berrade
Actúa: Mónica Domínguez
Plataforma: TeVi Live

domingo, 6 de septiembre de 2020

Frágiles sombras

Una palabra de aliento que tarda. Una respuesta que no llega. Un intento para creer que esta vez sí. A veces la distancia que nos separa de la muerte es, apenas, un silencio. “Se acerca”, la sobrecogedora pieza de Hans Astrick, explora los linderos de quienes han decidido dejar de ver las luces del camino.
Manuel (Jorge Armas) y Lila (Kathy Serrano)
Este proyecto –o experiencia teatral en vivo, de acuerdo a la directora Felien De Smedt– tiene una historia personal. En 2017 su hermano mayor decidió terminar con su vida. Al vacío causado por la noticia le siguió una ausencia física que posteriormente se convirtió en compañía de Felien. Su voz vivía ahora en el delicado limbo que une la mente y el corazón. El proyecto cobró un cariz sensible a través de su música y, en particular, con una pista del músico Juan Cactus que daría nombre al montaje. El resultado no solo marca una nueva etapa en el duelo personal de su valiente directora, sino que rescata al suicidio del anonimato de los tabúes sociales.
"Se acerca" aborda la temática 
del suicidio y la empatía
“Se acerca” recuerda el último día de clases de dibujo de Manuel (Jorge Armas, de buen trabajo). Talentoso y dubitativo, el artista aspirante intenta compartir sus frustraciones, y aunque, las palabras no le ayudan, consigue expresarlo a través de sus cuadros de una inspiración lúgubre.
Armas compone un personaje introspectivo y solitario, con precisión y sin excesos. Es consciente de sus limitaciones y acarrea temores, silencios y culpas con los que no puede lidiar. Sus intentos comunicativos hacen eco en Lila (la acertada Kathy Serrano), su optimista maestra y consejera. Con intuición y sensibilidad, ella tiende puentes mimetizados de conceptos plásticos que dan pie a sombrías reflexiones sobre la soledad, los ciclos de vida, la exclusión, la confianza y la muerte. Estos diálogos rehúyen de los tópicos motivacionales y delinean con honestidad el plano desolador que divide a la maestra y su alumno, más allá de la videollamada.
Los dibujos de Manuel reflejan su interior.
La relación de ambos se torna equilibrada, sin caer en subestimaciones, y explorando la vida del artista en su esencia menos expuesta: la mental. El ritmo se va afianzando por la zozobra de los silencios que acompaña a los personajes y la tensión de un reloj digital que no continúa su marcha.
A nivel técnico, la propuesta incorpora con eficiencia una tercera perspectiva que no resta protagonismo a las dos cámaras frontales. Esto adiciona un punto de vista inusual –con posibilidades móviles– sobre los quehaceres creativos y cotidianos de Manuel que enriquecen la historia con un mayor dinamismo visual hasta su desenlace. Como si fuera una promesa fraternal, la propuesta que dirige De Smedt logra concienciar sobre el suicidio a pesar de las heridas. En tiempos donde la muerte se ha convertido en estadística, “Se acerca” es un salvavidas para quienes pudieran ahogarse en acuarelas grises y oscuras.

IMPORTANTE: Si estás considerando el suicidio como una posibilidad y necesitas ayuda, o conoces de alguien con la intención de hacerlo, comunícate conSENTIDO – Centro Peruano de Suicidología y Prevención del Suicidio 
Correo: info@sentido.pe
Redes sociales: Facebook / Instagram

FICHA ESCÉNICA
“Se acerca” de Hans Astrik
Dirección: Felien De Smedt
Elenco: Kathy Serrano y Jorge Armas
Música: Juan Cactus
Funciones: Sábado 05 y domingo 06 de septiembre a las 9pm
Plataforma: TeVi Live
Entradas: S/ 20 (General)
Entradas a la venta en TeVi

miércoles, 26 de agosto de 2020

Avanzada femenina

Nadie puede negar que son tiempos propicios para repensar los paradigmas sociales desde nuevas perspectivas. En “Ellas”, la reciente temporada de Camerino virtual, las voces femeninas –tradicionalmente carentes de tribuna y aceptación–, resuenan desde el activismo y el arte con libertad, fuerza y valentía.
"Ellas",  tercera temporada de Camerino Virtual 
Presentadas a razón de dos por día, este proyecto se compone de cuatro historias equilibradas, verosímiles y dolorosas. Algunas de ellas fueron estrenadas en Microteatro de Barranco y ahora han vuelto adaptadas a la nueva virtualidad.
Sus protagonistas harán lo posible y más por escapar de los prejuicios, la discriminación, las falsas expectativas, las costumbres y el machismo enraizado. En el camino se irán reconciliando consigo mismas, sus recuerdos y su futuro.
“¿Es mi vida?”, primera obra de este corpus escénico, fue escrita por Jimena Ortiz de Zevallos y dirigida por Andrea Fernández. Esta breve pieza de heroínas épicas reúne a Saturna (Liliana Trujillo), una sacrificada ama de casa incapaz de dejar a su familia siquiera un momento, y Milena (Daniela Feijoo), una joven milenial de espíritu rebelde. A pesar de la brecha generacional y el abandono emocional, ambas mujeres se reconocen como hacedoras de su propio destino, aunque la sociedad lo condene. La química que exhiben Trujillo y Feijoo conmueve y alecciona mientras las vemos derribar temores y tabúes sociales. Le sigue “La telefonista”, un pequeño drama de innegable actualidad. El texto de Gina Guerrero que dirige acertadamente Norma Berrade es una inteligente crítica a la precariedad de los trabajos desde casa en su dimensión deshumanizante; y, en especial, al sistema legal que desampara a las madres solteras ante la ausencia del padre.
¿Es mi vida? y ¿La telefonista?
Unidos por el hilo telefónico, Ernesto (un preciso Ramón García, en su debut virtual) y María Herminia (Paola Neyra) transitarán desde una relación imposible, al inicio, hacia una más familiar y cercana. Este episodio incluye quiebres emocionales y reveladores giros como antesala de un desenlace inesperado y esperanzador. Al día siguiente, “Sermones”, obra escrita por Paris Pesantes, presenta a dos hermanos interpelados por un pasado común y plagado de secretos. La directora Julia Thays aprovecha la meta-virtualidad de una clase de yoga por Zoom para imprimir verdad y simultaneidad a su montaje. Bajo esa aura tecnológica, Lita y Mateo (Nidia Bermejo y Manu Rodríguez) se presentan como víctimas de dogmas ciegos que empeñan la voluntad, la dignidad y la libertad. A pesar de algunos clichés en torno a la espiritualidad, el yoga y la fe, Bermejo y Rodríguez componen un buen dúo capaz de poner a prueba la lealtad fraternal antes que la santidad terrenal.
"Sermones" y "Jedi"
“Jedi”, una historia cargada de aprendizajes y reconciliaciones que no entienden de edades ni preferencias, cierra esta velada. La pieza escrita y dirigida por Daniel Fernández trae a un padre (Ricardo Combi) intentando descifrar a Lady (Natalia Salas), su hija, desde el desconcierto y el amor.
Salas despliega un rol decidido que rehúye de los lugares comunes, mientras que Combi se impone con honestidad y dulzura paternal. La dirección de Fernández utiliza, además, una narrativa inteligente con reflexivos apartes, filtros opacos para los saltos al pasado y una muñeca original. Con un montaje, en general, aceptable, las historias de “Ellas” exploran las inquietudes femeninas de una agenda social aún pendiente. En su tercera temporada –la más comprometida, sin duda–, Camerino Virtual logra salir airoso aun cuando pudo poner la creatividad escénica al servicio de la lucha activista y no tanto al revés.

FICHA ESCÉNICA
Programación Camerino Virtual: “Ellas”
“¿Es mi vida?” de Jimena Ortiz de Zevallos
Dirección: Andrea Fernández
Elenco: Liliana Trujillo y Daniela Feijoó
“La Telefonista” de Gina Guerrero
Dirección: Norma Berrade
Elenco: Paola Neyra y Ramón García
Funciones: Jueves 13, 20 y de agosto 27 a las 9pm
Sábados 15, 22 y 29 de agosto a las 9pm

“Jedi” de Daniel Fernández
Dirección: Daniel Fernández
Elenco: Natalia Salas y Ricardo Combi
“Sermones” de Paris Pesantes
Dirección: Julia Thays
Elenco: Nidia Bermejo y Manu Rodriguez
Funciones: Viernes 14, 21 y 28 de agosto a las 9pm
Domingo 16, 23 y 30 de agosto a las 9pm
Plataforma: TeVi Live
Entradas: S/ 25 (Por 2 obras) en TeVi

viernes, 24 de julio de 2020

Lazos de sangre

Resulta irónico que los hogares, espacios que deberían ser emocionalmente saludables y seguros, sean también aquellos en los que la violencia haya adoptado formas macabras e insospechadas. Muchas de ellas se camuflan peligrosamente bajo una moderna disfuncionalidad familiar.
La nena (Luna)
Mi Muñequita - La Farsa”, una inquietante comedia del uruguayo Gabriel Calderón (Montevideo, 1982), describe con precisión clínica una de tantas familias unidas por la venganza. Una pieza pensada para la escena y que el director teatral Carlos Rudas ha adaptado a la virtualidad como si fuera un rompecabezas de 18 escenas cortas emotivas y adrenalínicas.
Con ellas construye hábilmente un montaje de ritmo intenso y asfixiante que se pierde entre lo confesional y lo delirante. Las escenas sorprenden y causan gracia la primera vez, pero, al sumarse a las posteriores, adquieren un sentido retorcido, oscuro e impredecible.
Mi Muñequita - La Farsa” se asienta en sólidas incertidumbres. Un prólogo de frases aleatorias parece presagiar el incomprendido mundo que encierra a la nena (un acertado papel de Fiorella Luna), que, en realidad, es una adolescente de 16 años ignorada por todos.
Afiche de "Mi muñequita - La farsa" 
La rodean un padre absorbido por el trabajo (aceptable Claudio Calmet), una madre que ahoga sus frustraciones en copas de licor (estupenda Julia Thays), un extraño tío (José Miguel Arbulú, de buen desempeño) y un mayordomo de traje colorido (un simpático Jorge M. Moretti), cuya afilada lengua se deleita con las desgracias familiares.
En este ambiente hostil, la nena confiará su soledad a una muñeca (una inquietante Alejandra Saba). Este juguete capaz de soltar una frase distinta cada vez será su verdadera familia y su único medio para resistir entre los secretos y la insania que se esconden en su hogar. El elenco aporta energía (Calmet y Arbulú) y cuotas histriónicas (Thays y M. Moretti) para acentuar sus rasgos psicológicos. La relación de Luna y Saba, en cambio, se desborda entre los peligrosos extremos que unen la ternura y la violencia, el apego y la indiferencia, o la confianza y la manipulación con verosimilitud y potencia.
La muñeca (Saba)
Una narrativa fluida con apagones de cámaras perfectamente pauteados y el nombramiento de las escenas con una voz en off ayudarán a resolver este rompecabezas. Las intrigas, sospechas y revelaciones –algunas podrían herir susceptibilidades– desconciertan, indignan y sobrecogen. En tiempos de enajenación social, esta comedia negra de Butaca C fustiga la incómoda normalización de actitudes negativas (como las venganzas) en los lazos de sangre. Intrigante y transgresora, “Mi  Muñequita – La Farsa” refleja los peligros de convertirnos en juguetes a merced de fines egoístas.

FICHA ESCÉNICA
Mi Muñequita – La Farsa”, de Gabriel Calderón (Uruguay)
Adaptación y dirección: Carlos Rudas
Elenco: Fiorella Luna, Alejandra Saba, Julia Thays, Claudio Calmet, José Miguel Arbulú y Jorge Medina Moretti
Funciones vía Joinnus Live
Entradas: S/ 20 (General)
Informes y reservas: butacac.producciones@gmail.com
Sigue la página de Butaca C en Facebook
Instagram: @butacac_prod / @lafarsa_peru

jueves, 16 de julio de 2020

Susurros distantes

Luego de cinco años, una solitaria mujer parece haber encontrado el equilibrio perfecto: tiene una vida independiente, libre y feliz... a su estilo. Su mayor compromiso es consigo misma o, al menos, eso creía hasta que presta atención a las voces vecinas del edificio en el que vive.
Katerina D'onofrio en "Ausente".
“Ausente”, primera propuesta virtual de Break Producciones, convierte este argumento en una sólida excusa para comprender la necesidad del otro como un eje ineludible de nuestra identidad y existencia. No resulta causal que este monólogo refleje los días de cuarentena con acuciosa sutileza. Al igual que otros dramaturgos, Ernesto Barraza Eléspuru (Lima 1979) encontró en la pandemia un espacio para abordar las posibilidades de la comunicación y las relaciones personales en condiciones de distanciamiento forzado y que una inspirada Katerina D’Onofrio resuelve en escena. Con oficio y solvencia, la actriz consolida un personaje convencido de su imperfecta naturaleza. Es consciente de que sus fortalezas y debilidades pueden convivir con cierta comodidad. Ello no la libra de carencias y necesidades humanas como sentir afecto y tener alguna compañía.
"Ausente" es la primera obra
virtual de Break Producciones.
A partir de ahí es creíble su obsesión con una voz masculina, la única que logra interrumpir su soledad. Como si fueran juegos de deducción e imaginación, la mujer le atribuye características y hábitos que, con el paso de las escenas, retratan un inusual ‘affaire’.
Bajo esa grácil ilusión, ella dibuja sus temores y, en especial, su incapacidad para abandonar su solitario equilibrio aun cuando desea descubrir quién habla o canta más allá de las paredes. Esta intriga irá creciendo con vértigo a lo largo de “Ausente”. A nivel técnico, la propuesta de Break intercala los encuadres usando la cámara (celular) estática y en movimiento, logrando escenas de buen ritmo narrativo. Es meritorio que en los desplazamientos por el departamento D’Onofrio mantenga sus encuadres sin perder la noción y emoción de su papel.
La puesta virtual es escrita y dirigida
por Ernesto Barraza Eléspuru.
Podría decirse que la predominancia del primer plano enriquece a las escenas delirantes, sensuales, introspectivas y desoladoras con una afectiva gestualidad. De ese modo, la actriz logra aproximarse a la psicología de quienes han sobrevivido a este confinamiento, desde la prudencia hasta la paranoia. Y consigue una transmisión nítida en la que el silencio –acierto casual o inteligente– permite “escuchar” las presencias latentes. Inquietante y sobria, “Ausente” consagra aquella sensación de las oportunidades perdidas al compás de quien pretende bailar un tango con su sombra.
Imágenes: Break Producciones

FICHA ESCÉNICA
“Ausente” de Ernesto Barraza Eléspuru
Funciones: viernes 10 y sábado 11 de julio
                   Viernes 17 y sábados 18 de julio
Plataforma: Joinnus Live
Un montaje de Break Producciones

viernes, 26 de junio de 2020

Abismo emocional

En el borde” (1998) parece ser una obra que revisar en todo momento. Sea en épocas de calma o las de emergencia actual, la pieza revela la frágil muralla que divide a la vida de la muerte desde la dolorosa mirada de dos jóvenes perdidos en una ciudad que no tiene más espacio para sus esperanzas.
Joaquín de Orbegoso y Airam Galliani,
protagonistas de "En el borde"
Adrián y Lara son las dos caras de una misma moneda. La frustración y la soledad los han llevado a la cornisa final de sus cortas vidas desde la que poco a poco pueden reconocerse entre sí. La premisa existencial de este emblemático texto de Mariana de Althaus (Lima, 1974) marca el debut virtual, uno con riesgos y aciertos, de La Ira ProduccionesEl proyecto –impulsado por el director Mikhail Page, el actor Joaquín de Orbegoso y el gestor cultural Pedro Iturria– ingresa a las movedizas aguas de la virtualidad escénica bajo el formato de “Teatro cinematográfico”, como suele referir Page. Y parece no temerle en lo más mínimo.
El riesgo que asumen es oportuno y experimental en un medio teatral que, golpeado por la crisis pandémica, exploró nuevas fórmulas para crear. Y aparece justo cuando las videollamadas y las situaciones de encierro a causa de un virus apocalíptico empezaban a saturar la ficción.
Joaquín de Orbegoso, Mikhail Page y Pedro Iturria
equipo de La Ira Producciones
Esta reciente versión de “En el borde” encontró respuestas en el lenguaje cinematográfico con el uso de planos y puntos de vista, travellings y la presencia de un narrador-personaje. Por ejemplo, la estética y fotografía (básicamente en blanco y negro) acentúan la psicología de sus desdichados personajes y añaden un cariz sombrío a la historia. 
Si bien esta apuesta los conduce hacia un trabajo visualmente introspectivo, dinámico y original; algún espectador afirmaría afirmar que podría tratarse de la grabación en tiempo real de una obra teatral. Como si se rodara el segmento de una película con un equipo de producción eficiente. Para alejarse de tales cuestionamientos, el montaje de La Ira Producciones se refugia en su teatralidad. La adaptación funcional de Page, y su equipo, potencian la urgencia dramática que destaca el vértigo emocional de Adrián y Lara; y aprovechan la simultaneidad de la acción.
Este viernes 26 de junio
realizarán una función especial
Aunque sobrias y correctas, las actuaciones de Airam Galliani y Joaquín De Orbegoso se suman a este propósito. Ambos encarnan con relativa eficiencia a los dos solitarios de un acantilado “doméstico” desde el que pasean sus miedos y decepciones amorosas y artísticas con esquiva naturalidad (¿por los recursos técnicos?), que afortunadamente superan en algunas escenas. Lejos de sus desoladoras reflexiones, “En el borde” explora las posibilidades “cinematográficas” de un teatro que continuará buscando nuevas fórmulas creativas. ¿Podría ser este primer trabajo online de La Ira Producciones un paso previo hacia un salto audiovisual? La temporada recién inicia.

FUNCIÓN ESPECIAL: Este viernes 26 de junio se realizará una función a beneficio de los nativos awajún y wampis residentes en ciudades que viven en situación de extrema vulnerabilidad. Compra tus entradas aquí.

FICHA ESCÉNICA
En el borde” de Mariana de Althaus
Dirección y adaptación: Mikhail Page
Dirección de fotografía: Julián Amaru Estrada
Funciones: Plataforma Joinnus Live
Fechas: 19, 20, 26 y 27 de junio a las 10pm
Entradas: S/ 20 (General) en Joinnus Live.
Un montaje de La Ira Producciones