jueves, 9 de julio de 2026

Amarguras saludables

Los rigores de la madurez, rara vez, se disipan de la memoria y se ocultan con facilidad en el corazón y en el alma. “Espejo / cama / café” (2021) recrea a la perfección este inevitable tránsito y doloroso aprendizaje con una presencia cada vez más recurrente en escenarios de nuestro país.

Adnama (Wall), Amanda (Namuche)
y el monstruo Frank (Morán)

Este risueño libreto de Alexander Silva (Cusco, 1991), uno de los autores peruanos con mayor proyección, vuelve a las tablas en una cuidadosa producción de Actúa_Pe. Por sus páginas desfilan episodios de nostalgia juvenil, dosis de fantasía, locura y surrealismo, y, sobre todo, personajes entrañables y desbordados que encarnan a “compañeros reales”. Bajo la dirección de Pedro Adolfo Herrera –o su alter ego, La Chachani Vulcan–, esta propuesta onírica encandila por su esencia desenfadada y lúdica. Quizá sea eso y la presencia de inquietas voces que habitan en su protagonista han facilitado sus estrenos en varias partes del país.

"Espejo, cama, café"
de Alexander Silva

“Espejo / cama / café” posee una trama sencilla y evocadora. Amanda (la aceptable Lupe Namuche) es una joven grácil, a menudo, problematizada por los dilemas que trae el paso de la juventud a la adultez. Este trance la obliga a aprender a cortar vínculos nocivos en su historial de amores fallidos y tomar sus propias decisiones y sin sentirse culpable. Desde espacios insospechados –delimitadas con la utilería de una alcoba clásica– aparecen sus “dos amigos de toda la vida”. Primero, Adnama (la irreverente Yadira Wall), su alter ego con toques drag, quien la aborda con poca delicadeza una noche tras abandonar el espejo donde vive. Su presencia es llamativa, acentuada por una personalidad arrolladora y atrevida, un vestido florido y botines dorados. Los diálogos entre ambas suelen ser amigables, aunque tensos y, por momentos, confrontadores, hasta que Frank (un solvente Sergio Morán), el monstruo peludo que se esconde bajo su cama, irrumpe con desparpajo. La llegada de este ser gruñón y consentidor de tupido pelaje naranja termina por difuminar lo real con lo imaginario. Sus escenas se tornan reveladoras basadas en miedos no superados, una nueva identidad y las (buenas o malas) decisiones que debe asumir la protagonista.

La propuesta de Actua_Pe es dirigida
por Pedro Adolfo / La Chachani Vulcan

Con buena química, los tres personajes sostienen sus perspectivas de vida, con más libertad que prejuicios, aunque sin aparente coincidencia. Poco a poco, Amanda descubre en amargos sorbos de un café de ensueño los indicios que dan sabor a la existencia por más que ello signifique una ineludible despedida o una dolorosa reconciliación. La dirección de Herrera –o La Chachani Vulcan– es puntual, cuidadosa y sutil. Su conocimiento del texto de Silva lo ayuda a discurrir, con claridad y coherencia, en una fábula cómica sobre dilemas existenciales que todos hemos afrontado alguna vez, sin caer en clichés ni facilismos. El trabajo de iluminación marca acertadamente las atmósferas y el uso del espacio es adecuado para la cantidad de escenas y planos de acción: real, onírico y mental. Concebida en días difíciles de pandemia, “Espejo / cama / café” atraviesa los umbrales de lo conocido para entregar respuestas que la mente ha guardado bajo siete llaves, pero que es preciso salir a buscar.

FICHA ESCÉNICA
“Espejo / Cama / Café” de Alexander Silva
Dirección: Pedro Adolfo Herrera / La Chachani Vulcan
Asistencia de dirección: Jonathan Chumpitaz
Elenco: Yadira Wall, Lupe Namuche y Sergio Morán
Funciones: 25 de junio, 02 y 09 de julio a las 8pm
Lugar: Centro Cultural CAFAE-Se (Av. Arequipa 2985, San Isidro)
Entradas: Consultar al WhatsApp 934659298
Un montaje de la Actua.Pe Producciones / Gallito de papel

sábado, 4 de julio de 2026

Juego de palabras

Una partida de Scrabble, juego de mesa con palabras entrecruzadas, es el punto de inicio de la última ficción de David Carrillo. Esta vez, el autor toma la pluma para entregarnos una sólida ficción cargada de humor, añoranza, sorpresa y verosimilitud sobre un reencuentro de amigos de universidad que, por diversas razones, no han podido reunirse en muchos años.

Elenco de "Los cuatro letras"

Entre recuerdos salpicados y fichas de marfil, “Los cuatro letras” (2026) apela a la finitud del lenguaje cuando se ocultan las verdaderas intenciones. Sus emotivos aforismos, agudos diálogos, silencios cómplices o desoladores estribillos buscan recomponer esas notorias ausencias con las ambiguas polisemias que se van adhiriendo a los vínculos personales. El propio Carrillo dirige esta propuesta de Yestoquelotro Teatro con el rigor de un desafío mental y emocional. La nostalgia de los amigos que trazaron sus destinos en las aulas de Letras de la Universidad Católica se compagina con el insondable peso de decisiones individuales que una coincidencia en el presente parece no poder ocultar por más tiempo. 
Para lograrlo, “Los cuatro letras” retrata perfectamente a sus protagonistas, aun cuando su vida profesional, condición física y situación sentimental los define o, incluso, deforma. Todo inicia cuando la impulsiva y algo dispersa Rosa (la cautivadora Marijú Núñez), educadora de primera infancia, propone un reencuentro a Olga (la aceptable Anneliese Fiedler), su mejor amiga.

Olga (Fiedler) y Abel (Carrillo)

Con algo de suspicacia, esta renombrada catedrática y lingüista asiente y juntas acuerdan reunirse en la casa de su exesposo Abel (Carrillo en un notable trabajo), un hombre afectado por una hemiplejia que apenas le permite articular palabras cortas –de cuatro letras, pero con una profunda significancia y jocosa precisión–, sin que ello reste su temple ingenioso, risueño ni sensible. Es un personaje inspirado por el aprecio a su tío Marcelo, como refiere el autor en un puñado de palabras previas. El último del cuarteto en aparecer es Hugo (un acertado Omar García), cuya figura exitosa parece opacar el brillo espontáneo del grupo, aunque no consigue controlar sus incontinencias estomacales y, sobre todo, las verbales. Y existen dos contrapuntos generacionales que funcionan en esta trama. Ana Valentina (buen debut de Almudena Carrillo), la única hija de Abel y Olga, cuya mayoría de edad logra traducir en ácidas y lúcidas opiniones y trazos maravillosos de carboncillo que sorprenden a todos los asistentes, a pesar de que estos merodean los 45 años aproximadamente.

Rosa (Núñez) y Hugo (García)

Junto a ella, aparece Lena (un esmerado trabajo de José Spigno), jefa de la campaña política de Hugo. A mitad de sus treinta, ella conduce la vida privada y pública de su pareja con milimétrico cuidado, lo que, muchas veces, tensa las situaciones cotidianas de su convivencia tanto como las anécdotas que afloran del tablero de juego en una noche que se va poniendo más oscura. Bajo una ingeniosa escenografía y una lograda estética luminosa de fucsias y verdes, se esbozan los acogedores espacios de un hogar asediado por medias verdades. Se iluminan indiscretos biombos, mientras que muebles de apariencia modesta sorprenden por su versatilidad como un sofá en el recibidor, un comedor y un pequeño escaparate. Con bellos parlamentos y palabras (también de cuatro letras) bien seleccionadas para develar este rompecabezas amical, la propuesta culmina con el ritmo de una canción desesperada. “Los cuatro letras”, montaje de Yestoquelotro Teatro, resume con vocales y consonantes aquellas verdades que se asfixian en la garganta y que se cuecen en silencio.

Crédito de fotos: Andrea Torres

FICHA ESCÉNICA
Los cuatro letras” de David Carrillo
Dirección: David Carrillo
Elenco: David Carrillo, Anneliese Fiedler, Omar García, Marijú Núñez y Jóse Spigno
Temporada: Del 04 de junio al 08 de agosto de 2026
Funciones: De jueves a sábados a las 8pm
Lugar: Teatro Racional (Av. Balta 170, Barranco)
Entradas: S/ 65 (General), S/ 45 (Jubilado) y S/ 35 (Estudiante y CONADIS en Joinnus
Un montaje de Yestoquelotro Teatro
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