sábado, 17 de enero de 2015

Inquilinos de temer

Ambientada en Londres de los cincuenta, “The Ladykillers” (1955) es una cinta de confusiones y delincuentes poco avispados. Según William Rose, su guionista, todo partió una agitada noche de 1954, en Hampstead, Inglaterra. Convertida en filme al año siguiente, la película logró buenos comentarios.
Gonzalo Torres en una de las escenas
más hilarantes de la obra
Luego de un discreto remake en 2004, esta historia se estrenó en un formato teatral de la mano del guionista irlandés Graham Linehan (Dublín, 1968) recién en 2011. La pieza, una mezcla de comedia oscura y un thriller policial, generó interesantes críticas y desde entonces no ha dejado de representarse en Reino UnidoFue una función en el Teatro Gielgud en West End, Londres, en la que se basaría “Los Mataviejas” –primera versión en español de esta puesta– montada ahora en el Teatro Luiggi Pirandello bajo la dirección de Juan Carlos Fisher. Una grácil reposición (bastante correcta y aceptable) que apertura la temporada de Los Productores.

PLANES Y FIASCOS
La troupe elegida cumple con las exigencias del género. Ana Cecilia Natteri entrega el mejor personaje de la obra como la señora Wilberforce, una encantadora señora inglesa que suele alquilar los altos de su casa. Su monótona vida es interrumpida cuando el doctor Marcus se convierte en su inquilino.
La señora Wilberforce (Ana Cecilia Natteri) pone
en apuros a la banda
Con libertad y un histrionismo que linda con su trabajo televisivo, Carlos Carlín encarna al director de un cuarteto de cuerdas que, en realidad, es una inefable banda de hampones
Sus compinches son un “desastre”, empezando con el Mayor Courtney (una acertada presencia de Gonzalo Torres), Harry Robinson (un multifacético Pablo Saldarriaga, que pudo lindar con lo delirante), Louis Harvey (discreto Rodrigo Sánchez Patiño) y “Un round” Lawson (papel que Franco Cabrera supo aprovechar con gags violentos e ingenuos) intercalan pasajes excéntricos mientras ejecutan un delicado movimiento criminal. El plan imperfecto en escena.

COMEDIA OPACA
Sin embargo, algo falta en el montaje. A diferencia de otras comedias dirigidas por Fisher como “El apagón”, de Peter Shaffer (2013), o “Toc Toc”, de Laurent Baffie (2012); “Los Mataviejas” es una puesta de calidad con un resultado aceptable y menos hilarante del esperado.
"Los Mataviejas" en un insospechado escondite
Podrían ser los códigos de la sutil comedia inglesa, ideal para desarrollar una comedia negra con suficientes enredos en lugar de gazapos efectistas. Un recurso que se pierde en la traducción, pero que no exime a la dirección al momento de (re)plantear un buen final –sin sorpresa y con una resolución débil– para ser del género. Como las tazas de té de la señora Wilberforce, “Los Mataviejas” (quedan ocho funciones hasta el 26 de enero) se saborea con tibia sobriedad. Hubiera sido perfecto observar lo que Linehan afirmara en el programa de mano: “Yo quería algo más caótico, como si fuera una película de los Hermanos Marx”. Ese desenfado ya visto –y disfrutado– en otras puestas de Fisher.

Ficha escénica
“Los Mataviejas”, de Graham Linehan
Basado en el guión de William Rose por acuerdo especial de Studio Canal
Dirección: Juan Carlos Fisher
Elenco: Ana Cecilia Natteri, Carlos Carlín, Gonzalo Torres, Rodrigo Sánchez Patiño, Pablo Saldarriaga, Franco Cabrera y Ricardo Velásquez.
Lugar: Teatro Luiggi Pirandello (Cuadra 10 de la Av. Petit Thouars, Lima)
Funciones: De jueves a lunes a las 8:30pm / Domingos a las 7pm.
Temporada del 15 de octubre al 15 de diciembre
Entradas: Desde S/. 30 en boletería y Teleticket de Wong y Metro
Producción: Los Productores

miércoles, 3 de diciembre de 2014

Amor a oscuras

El Vivero de Dramaturgia de Alonso Alegría culmina este año con una nueva apuesta teatral. Primero fue “Operación Réquiem” y “La cábala (marzo - abril), luego vino “Mientras escribes” y “Despojo” (agosto-septiembre); y ahora “Todas las noches, comedia romántica escrita por Andrea Sotelo.
Con un ritmo ágil y entretenido, esta puesta presenta a José María y Carolina (Martín Martínez y la colombiana Camila Medina), un par de “amigos con derechos” que utilizan su furtiva relación como un escape de sus vidas: ella es casada y él, un inclasificable donjuán.  
Cuando Carolina confiesa su amor a su galán –quiebra la primera regla de una relación de este tipo– desencadena enredos y situaciones que confrontarán al amor y la amistad. ¿Con qué quedarse después de todo? La joven autora ensaya una plausible respuesta que funciona con cierta eficacia en escena.

Íntimas verdades
Bajo la mirada de Alonso Alegría, la dramaturgia de Sotelo desarrolla con acierto este amor clandestino en tiempo y espacio. La pieza salpica adecuadamente momentos de drama y reflexión con líneas cómicas bastante interesantes e inesperadas que podría explotarse con una actuación más compenetrada.
Medina y Martínez
Martínez, por ejemplo, juega a ser un conquistador un tanto escrupuloso y poco refinado en gestos y movimientos para encarnar a un galán pianista. Medina, en cambio, aparece ilusa, aunque errática e imprevista por ratos. 
Ello no les impide configurar una tierna y, a veces, torpe química que dinamiza varias escenas. Sería bueno ajustar el ritmo hacia lo pícaro o desenfadado –como exigiría el género y la temática–, y realzar el momento de las revelaciones con un estilo más hilarante
El uso de elementos (una escenografía bastante realista) es adecuado y el trabajo de luces algo estático confabula a la creación de atmósferas en momentos de complicidad hacia el final de la puesta. Todas las noches” continuará en escena hasta el 17 de diciembre en el Centro Cultural Ricardo Palma de Miraflores. Como una tradición sólida el 2015 el Vivero de dramaturgia seguirá apostando fuerte por el teatro de nuevos autores.

Ficha escénica
Todas las noches”, de Andrea Sotelo
Dirección: Alonso Alegría / Asistencia: Tábata Fernández
Elenco: Camila Medina y Martín Martínez
Entradas: S/. 25 (General) y S/. 15 (Estudiantes y jubilados)
Lugar: Centro Cultural Ricardo Palma (Av. Larco 770, Miraflores)
Funciones: Martes y miércoles a las 8pm
Temporada: Del 25 de noviembre al 17 de diciembre
Producción: Vivero de Dramaturgia de Alonso Alegría
Más información en el evento de la obra

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Trilogía de una despedida

La Asociación Cultural Teatrando de Arequipa viene produciendo obras de autores peruanos y convocando directores para montar obras con actores y actrices de su propia ciudad. Ya han realizado con éxito “Cuatro Historias de Cama”, de Eduardo Adrianzén con la dirección de Carlos Tolentino, y “Bolognesi en Arica”, escrita y dirigida por Alonso Alegría.
Esta vez, e insistiendo en su afán formativo y plural, han invitado a Diego La Hoz, director, dramaturgo y fundador de Espacio Libre, grupo teatral que este año cumplió 15 años de existencia. De él pondrán en escena su obra “Trilogía de una despedida”, estreno absoluto en la Ciudad Blanca.
La pieza cuenta tres historias breves. Tres formas de decir adiós. Seis personajes se enfrentan a sus más profundas contradicciones. Dos mujeres unidas por un amor que parecía inquebrantable deben afrontar una realidad dolorosa. Un padre y una hija se encuentran en un sueño y el tiempo les juega en contra. Dos hermanos ocultan una historia trágica entre los árboles de una casa a punto de ser demolida.
Todo es para siempre mientras dure, dice el poeta. Lo demás - aunque parezca una paradoja- es simplemente la vida misma. Esta obra es una celebración a la fragilidad de la memoria y a la vital necesidad de no olvidar, aunque el olvido sea parte de la construcción de nuestros propios recuerdos.
La obra, escrita y dirigida por La Hoz, cuenta con las actuaciones de Claudia Campos, María Ángela Deglane, Fiorella Díaz, Adrián Mercado, Joshua Polar y Sandra Santander. La música en vivo es interpretada por Mauricio Rodríguez-Camargo. La producción general está a cargo de Renato Oviedo de Teatrando.

Ficha escénica
“Trilogía de una despedida”, de Diego La Hoz
Dirección: Diego La Hoz
Elenco: Claudia Campos, María Ángela Deglane, Fiorella Díaz, Adrián Mercado, Joshua Polar y Sandra Santander
Música en vivo: Mauricio Rodríguez-Camargo
Temporada: Del viernes 21 de noviembre al sábado 13 de diciembre.
Funciones: Jueves, viernes y sábados a las 8pm.
Lugar: Teatro Umbral (Calle Moral 115)
Entradas: S/. 15 soles (General) y S/. 10 soles (sólo Jueves populares)
De venta en el mismo Teatro Umbral
Contacto e informes: 253421 / 959391122

sábado, 1 de noviembre de 2014

Mundos fácticos

Con las ucronías, delicioso género literario sobre realidades alternas, es posible delirar y configurar escenarios plausibles e intrigantes. Gobiernos totalitarios, sistema de control mental y subversivas estrategias para el bienestar común que ocultan acciones represivas desconciertan en sus páginas.
Presunto culpable”, nueva obra de Daniel Amaru Silva (Lima, 1987), pertenece a esa dimensión, en teoría, ficticia y lejana. Una guerra devastadora, desaparición de opositores y la justicia como índice de éxito gubernamental son las metáforas que describen universos paralelos donde ser feliz es una obligación.
Sobre ellos se establece una sólida pugna entre la lógica política y la razón humana (con sus imperfectas libertades). Una notable puesta codirigida entre Rodrigo Chávez y Amaru Silva que puede apreciarse hasta esta noche en el Galpón Espacio, un reducto dedicado al riesgo escénico situado en Pueblo Libre.

Una larga conversación
Varios de sus pasajes finamente absurdos nos remiten a “El Proceso”, de Franz Kafka, mientras que su atmósfera gris se emparenta fácilmente a clásicos de ciencia ficción distópica como “1984” (1949), de George Orwell, “Un mundo feliz” (1932), de Aldous Huxley, y “Fahrenheit 451” (1953) de Ray Bradbury.
Amaru Silva sumerge a sus personajes en ese futuro desconcertante. 
Su Defensor Público 27 (excelente trabajo de Gabriel González) parece provenir de ahí con sus movimientos robóticos y diálogos calculados –crítica al sectarismo político– que resultan intimidantes y aportan una defensa cerrada al sistema.
Acosta (muy acertada actuación de Carlos Acosta) es un reo inofensivo –casi patético– e hijo de un combatiente del bando vencido que, desde su apariencia, resulta inquietante y misterioso. Los dos seres, polares en la obra, son, al final, vulnerables y prisioneros del orden instaurado aunque desde frentes opuestos.

Futuro prometedor
El buen trabajo actoral sostiene la relación (confusa y tensa) del abogado y su potencial cliente ayudado por diálogos precisos –ideal para las teorías bizarras–, premisas perturbadoras (identidades alfanuméricas) e irrenunciables derechos carentes de razón como “No entender nada” o “Guardar silencio”.
La intriga por saber el delito de Acosta revela la corrupta manipulación de un sistema que se jacta de justo y transparente. Su proscripción de ideas (como la religión o la poesía) es una “cacería de brujas” que revela cómo el poder más fáctico (Sistema Patria Ley) se ve en peligro ante el libre albedrío ciudadano. Con una dirección conjunta acertada, buenos detalles técnicos (iluminación precisa y escenografía metálica), “Presunto culpable” avizora ese mundo que podría construirse ahora sin que lo sepa. A veces, es mejor conocer o proyectar ese futuro para cambiarlo. O, al menos, intentarlo.

Ficha escénica
Presunto culpable”, de Daniel Amaru Silva
Dirección: Daniel Amaru Silva y Rodrigo Chávez
Elenco: Gabriel González y Carlos Acosta
Producción Ejecutiva: Pamela Puglianini
Dirección de Arte: Aarón Rojas
Vestuario: Claudia Torres Donayre
Realización de Escenografía: Alex Sermeño
Ilustración y Diseño Gráfico: Melissa Golte
Asesoría en Maquillaje: Melissa Puch
Diseño de iluminación: Vanessa Geldres
Lugar: El Galpón Espacio (Av. La Mar 949, Pueblo Libre)
Funciones: Viernes, sábados y domingos a las 8pm
Temporada: Del octubre hasta el 1 de noviembre
Más información en la página de la obra

jueves, 30 de octubre de 2014

Ciudad caótica

Lima es una oda al caos. Una urbe con edificios dispares, platos con sabores de siete colores, un tráfico ruidoso y una cultura sicodélica llamada “chicha” que engloba los malos hábitos que no queremos desterrar. Lima es de todos, pero ejercer su ciudadanía es un privilegio de pocos.
“Kapital”, el segundo montaje de El Sótano, quita el maquillaje señorial a la Ciudad de los Reyes, revelando un rostro inquietante. 
Con plausible tino, esta propuesta colectiva dirigida por Paco Caparó y Jhosep Palomino se convierte en un “espejo” en el que reflexionar sobre ciudadanía y cultura cívica. Según la mirada que cada espectador pose sobre él, esta “Kapital” le resultará incómoda, amena, o, incluso, repulsiva. Aún quedan dos funciones (este 1 y 2 de noviembre) para apreciar este buen trabajo en el Club de Teatro de Lima.

Denuncia repetida
Con un lenguaje ágil y buen desempeño de su elenco, “Kapital” presenta a los limeños, sus temores y anhelos. Lo evidencia a través de una ruta, novedoso recurso con que experimentar esta puesta mientras sufrimos la lógica “del más fuerte” con actitudes perversas y egoístas inscritas en el ADN de la ciudad.
Esta organicidad dramática es desafiante. El orden de las historias de “Kapital” constituye una mirada particular, pero deben funcionar, además, como un reloj suizo. 
Guiar a un grupo de espectadores por los espacios del Club requiere de precisión que no reste el encanto de la experiencia teatral.
En algunas escenas escolares sobreviven al maltrato y la violencia sexual en su entorno cercano y familiar. Escuchar la frase “Cuando tengas los tuyos, lo vas a entender” y luego una cruda adaptación de “Masa”, de César Vallejo, suena tan intenso, duro y pendiente en una sociedad enferma.

Malos hábitos
En otras historias, el transporte público o las elecciones bastan para describir el nivel de civismo –o cinismo– de nuestra capital. Por ejemplo, la simbología azarosa de naipes vista en el sufragio, el caos de la campaña y el arlequinado atuendo de los candidatos denuncia la naturaleza irónica de las votaciones.
Si el limeño sufraga a ciegas importa poco cuando todo surge del desconcierto proselitista. Y lejos de aceptarse, la mestiza ciudad maltrata a sus migrantes provincianos a pesar de que “Las puertas de Lima están abiertas”, probablemente sólo para los extranjeros. 
Los prejuicios que subyacen son los de siempre. Al finalizar la puesta, las reflexiones flotan por el Club, sus salas y pasadizos. Con “Kapital” (y luego de la notable “La niña se mató y punto”), El Sótano se afianza como un grupo de teatro atrevido, irreverente y comprometido con sus creaciones, lenguajes y estética, sin escapar de su realidad.

Ficha escénica
“Kapital”, creación colectiva
Dirección: Paco Caparó y Jhosep Palomino
Elenco: Maykol Asencios Cruz, Cintia Díaz del Olmo, Sofía Elena E, José Ferguson, Hendrick La Torre, Juan Carlos Ñiquen y Jannina Lisset Vargas Alarcón
Las funciones son los sábados a las 8pm y los domingos a las 7pm
Temporada: Del 11 de octubre al 2 de noviembre
Lugar: Club De Teatro de Lima (Av. 28 de julio 183, Miraflores)
Más información en el evento de la obra

viernes, 24 de octubre de 2014

Desconectados

La vida sin tecnología sería imposible en estos tiempos. En “Power Off”, pieza de Daniel Amaru Silva (Lima, 1987), una tormenta electromagnética amenaza con “apagar” los dispositivos electrónicos del planeta. Parece ser el justo apocalipsis para una sociedad mediatizada y dependiente de sus artefactos y equipos móviles.
¿Cómo reaccionaríamos ante una posible desconexión? Con angustia, ansiedad, miedo, o soledad, quizá. Tantas respuestas revelan sólo los riesgos de vivir incomunicados como irónicamente azuzan los estilos de vida modernos.
Renato Fernández dirige esta propuesta escénica que resultó ganadora del Festival “Saliendo de la Caja” de 2013. Con pocas semanas (va hasta el 23 de noviembre) en el Centro Cultural El Olivar de San Isidro, “Power Off”, la creación colectiva más consciente de la temporada, promete alejarnos de la nociva dependencia tecnológica con un cuestionamiento vigente.

Un triste reflejo
La comedia, reflexiva y atrevida, tarda un poco en encontrar su ritmo al inicio (fuera de su introducción coreográfica plausible), quizá, por la expectativa que despertaba el “apagón”. Es posible que esto reste interés, aún cuando la obra presenta pequeñas historias que irán enlazándose en una maraña dramática  funcional y lúdica.
Se esbozan la voracidad mediática y la superficialidad en las áreas de marketing, mientras se anuncia la cuenta regresiva de la desconexión con un acertado humor que imprime el autor. La puesta recurre a un programa sensacionalista como recurso que le permite desarrollar su cariz cómico para burlarse de los estereotipos y excesos del show business como el mediatizar una catástrofe con un hashtag. Más a profundidad, “Power Off” desnuda temores y vicios que ponen en duda los avances de la sociedad.

Realidad mediática
La multiplicidad de personajes no es óbice para el joven elenco de Fernández. Con Matilda, Alejandra Bouroncle oscila entre lo tierno y lo práctico, Claret Quea es divertido como el inseguro Carlos, y Úrsula Palomino se revela con energía y autoridad en su papel de Francesca, madre y jefa de equipo publicitario.
El dúo mediático de Roberto (el humor de Oscar Meza podría explotarse más) y Renato (Carlos Casella en un rol solvente) y el “incidente” que los vincula no deja de ser anecdótico. 
Cada uno resuelve con precisión y naturalidad sus personajes (fugaces y principales), sin que sus conflictos sean esclarecidos o resueltos.
Los elementos técnicos son protagonistas también. La música (Francisco Luna) y los recursos visuales –en especial, los videos– construyen la atmósfera lúdica y paródica en plena cultura de la imagen. El final de “Power Off” es como aguarda el instinto: impredecible y necesario. Vaya al teatro de El Olivar y desconéctese con confianza.

Crédito de fotos: CC El Olivar /  Power Off

Ficha escénica
“Power Off”, de Daniel Amaru Silva
Dirección: Renato Fernández
Elenco: Alejandra Bouroncle, Carlos Casella, Claret Quea, Oscar Meza, Úrsula Palomino
Artista Visual: Juan Carlos Casusol
Música: Francisco Luna
Lugar: Centro Cultural El Olivar (Calle La República 455, San Isidro)
Funciones: De jueves a domingo a las 8pm
La temporada va hasta el 23 de noviembre
Mayores informes en Power Off 
Twitter: @PowerOff_Teatro

sábado, 4 de octubre de 2014

Crisis en Dubái

El apetito voraz de corporaciones multinacionales extingue, de a pocos, la vida del planeta. Sucede ahora y pasará, con inquietante certeza, en 2049. En ese año del epílogo, quizá, cinco implacables gerentes dedicados a desarrollar proyectos de lujo se reúnen en una oficina en “Dubái”.
En esta nueva pieza teatral de Víctor Falcón (este año presentó “Japón”) se desnudan –tal cual– las conocidas ansias de la bonanza económica y la oscura vacuidad humana. Provocadora y monstruosa, “Dubái” es dirigida por Gonzalo Tuesta bajo una perspectiva pragmática, mecanizada y eficiente. Un escenario decadente sobre el que plantear conflictos profundos, temores ocultos y prejuicios acendrados. Que la puesta sea apta sólo para mayores de 18 años es un aliciente más para atreverse a verla. Va hasta el 28 de octubre en el Teatro Racional de Barranco.

Semana de cierre
Cincos ejecutivos deberán preparar un plan de negocios rentable: un resort perdido en la selva. Tienen siete días para elaborar el proyecto, tiempo suficiente para que pongan a prueba sus habilidades y demostrar quién es el mejor para liderar dicho proyecto y ganar la presidencia mundial de la corporación.
La premisa avizoraría una guerra sin tregua entre un buffet estelar integrado por Boris (Renato Medina), Erasmo (Jorge Bardales), Rómulo (Esteban Phillips), Abel (Giovanni Arce) e Ignacio (Ernesto Ballardo): todos astutos, egoístas, ávidos de poder, lascivos y, aunque no lo aparenten, vulnerables. El abogado y psiquiatra (Sebastián Eddowes) es el contrapunto neutro de algunos de los cinco conflictos transversales (familiares, profesionales o psicológicos). La puesta redunda en la sordidez de los personajes y abandona los escrúpulos (como los conflictos sociales) que habrían generado una mayor expectativa.

Caos capitalista
Este fraccionamiento de conflictos se torna difuso hacia el final sin establecerse mayores rivalidades en escena. El desempeño entregado y consciente del elenco es plausible tanto como su propuesta estética corporativa, circular y mecanizada, como los engranes de una fábrica gris.
Y es que “Dubái” no es un manifiesto anticapitalista, pero se le acerca. Derriba los mitos del éxito mercantil apelando al envejecido argumento de que “el fin justifica los medios”. La corporación latinoamericana que los ha contratado es sólo un espejo para reflejar bonanza y maquillar existencias vacías. Pero deja una estela detrás. El montaje escatima al transmitir ese desolador mensaje aunque, sin mal ánimo, olvida observar los reales estragos de un mesiánico capitalismo, sin hurgar en los excesos de sus causantes. “Cierra los ojos. Relájate. Disfruta del final del planeta”. Hacia allá vamos.

Crédito de fotos: Teatro Racional

Ficha escénica
Dubái”, de Víctor Falcón
Dirección: Gonzalo Tuesta
Elenco: Giovanni Arce, Ernesto Ballardo, Jorge Bardales, Sebastián Eddowes, Renato Medina y Esteban Philipps
Temporada: Del 21 de agosto al 25 de octubre de 2014
Funciones: Jueves, viernes y sábados a las 8:30pm
Lugar: Teatro Racional (Av. Balta 170, Barranco)
Entradas: S/. 25 (General) y S/. 15 (Estudiantes y Jubilados)
Reservas: dubai.teatro@gmail.com