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domingo, 19 de junio de 2016

Delirios revolucionarios

En un mundo de razones relativas impulsar una idea ha dado pie a debates encarnizados y hasta inexplicables guerras. En Los Justos” (1950) del francés Albert Camus (1913–1960) una singular pugna ideológica despierta algo más que recelos y cismas antes de una crisis social. El inspirado montaje de Soma Teatro sobre esta pieza lo evidencia.
Dora (Fernández), Stefán (Rueda), Alexis (González),
Boria (Molina) e Iván (Luque)
Bajo la dirección de Rodrigo Chávez y una pertinente versión de Daniel Amaru Silva, la puesta reluce por su sobriedad estética y rigor histórico. Tras sintetizar los cinco actos originales en dos sólidas partes, los realizadores transitan por desbordes racionales e irracionales de una revoluciónPara entenderlo Los Justos” recurre a un hecho real: el asesinato del Gran Duque Sergio Romanov en 1905. Sus protagonistas –un grupo de revolucionarios que planea un atentado– sitúan al espectador en un dilema complejo. Uno que involucrará sus pasiones y razones en torno a un delicado escenario.

“LOCOS” IDEALISTAS
En la obra, estos personajes luchan contra el régimen zarista portando una bandera de cambio que, a veces, obnubila sus actos. Stefán (Renato Rueda, enérgico y contundente) enarbola esta lucha sin dudas, mientras que en Iván (impecable y entregado Fernando Luque) brilla la ilusión de un libertario y comprometido soñador.
Elenco de "Los Justos"
Ambos, en contrapeso perfecto, mantienen en jaque el futuro de la Revolución Rusa. Esta dicotomíasalpicada de escrúpulos, códigos de honor y contradiccionesdará coherencia al pensamiento de todo el grupo. La “pugna” ideológica de Rueda y Luque funciona junto a un elenco que confabula con acierto. El líder Boria (aceptable Gonzalo Molina) se esmera por mantener la armonía del comando que integra la experta en detonantes Dora y Alexis (Andrea Fernández y Gabriel González de buenos papeles). Fernández y González tendrán decisivos y conmovedores apariciones posteriores como La Gran Duquesa y el verdugo Foka.

SUTIL CONSPIRACIÓN
Como en otras puestas de Soma Teatro, el diseño escenográfico (mérito de Coco Luyo) es pulcro. Las intervenciones están marcadas acertadamente dentro y fuera de un cuadrilátero delineado en el primer acto y sobre un pequeño estrado en el segundo. Nada interrumpe la acción ni distrae la presencia de los actores a media luz.
Foka el verdugo (González) e Iván (Luque)
En su desenlace, la encrucijada inicial se intensifica: ¿puede un ideal justificar algo tan valioso como la vida? ¿Hacen falta nuevos mártires? Sutilmente Camus no intenta definir la lógica radicalista, aunque sí cuestionar la estrategia sectaria y obtusa con que se hace frente al sistema.
Los Justos” es una protesta sobre las arbitrariedades y los riesgos de aplicar una idea usando métodos precipitados y efectistas por más que los fines parezcan beneficiosos. Por desgracia el precio con que se suele pagar es un futuro no estrenado por una juventud apasionada.

Crédito de fotos: Mafer Caballero / Soma Teatro

FICHA ESCÉNICA
Los Justos” de Albert Camus
Versión: Daniel Amaru Silva
Dirección: Rodrigo Chávez / Asistencia: Daniel Cano
Elenco: Fernando Luque, Andrea Fernández, Gonzalo Molina, Renato Rueda y Gabriel González
Escenografía: Coco Luyo
Vestuario: Lizzy Castillo
Musicalización: Allison Palma y Arturo Chávez
Lugar: Teatro de la Alianza Francesa (Av. Arequipa 4595, Miraflores)
La temporada va desde el 20 de mayo hasta el 10 de julio
Funciones: Viernes y sábado a las 8pm / Domingos a las 7pm
Entradas: S/. 35 (General) y S/. 25 (Estudiantes y jubilados)

jueves, 11 de junio de 2015

Vanas existencias

En los universos literarios de Franz Kafka (1883-1924) es fácil encontrarse con personajes devorados por algún sistema, en especial, la vorágine industrial de finales del siglo XIX. Oficinistas pusilánimes y proletarios silenciosos cuyas vicisitudes y angustias inspirarían sus novelas y relatos cortos.
Gabriel González
De esos lánguidos rincones surgió “La Metamorfosis, escrita en 1915, pero publicada póstumamente por su amigo y editor  Max Brod
En ella se vuelcan las frustraciones y la filosofía anti burocrática que se cuestionaría la clase emergente sometida a horarios, rutinas y plusvalías.  Esta versión teatral –vista en dos cortas temporadas, una de ellas en el XIV Festival Saliendo de la Caja 2015– corresponde a la reconocida adaptación de 1986 del autor versátil Steven Berkoff (Londres, 1937). Un texto que, en manos del director Rodrigo Chávez y Daniel Amaru Silva, se convierte en un montaje logrado y sublime, a pesar de sus sombríos designios.

CÁRCEL DE VIDA
Los días sencillos para el joven Gregor Samsa (un entregado y notable Gabriel González) han acabado. Luego de una noche de intranquilo sueño, el joven comerciante despierta convertido en insecto. Esta circunstancia inesperada cambiará su gris existencia y la de su familia, un núcleo interesado y egoísta.
"Metamorfosis"
El Señor Samsa (Roberto Ruiz de buen desempeño), por ejemplo, es un padre que lega tormentos en lugar de enseñanzas, mientras que la Señora Samsa (un acertado trabajo de Mónica Rossi) es un ser neutral con escasas apariciones entrañables. Son seres tan impersonales como sus personajes.
Su hermana, la pequeña Greta (Vanessa Geldres) transita desde aires de ternura hacia los sombríos senderos de desdén por su hermano. En el camino traiciona sus sueños, admite perderlos. 
Juan José Espinoza aporta con dos buenos roles que resuelve con presteza e ingenio: el inefable jefe de Gregor y el inquilino que podría ser la salvación económica de la familia. González, en cambio, sostiene la obra física y actoralmente. La mutación lo absorbe; transforma y reduce su apariencia a un bicho, pero no su esencia humana: inconforme, sensible y luchador. Y sorprende por su entrega constante y casi sin respiro en la estructura metálica que trepa sin encontrar la salida.


ESENCIA MÍNIMA
Como puesta, Metamorfosis” es minimalista –crea sus atmósferas con pocos elementos– y oscura debido a su estética expresionista. Si bien estos aspectos parecen ser usuales en puestas similares como puede verse en videos (en inglés o alemán), la puesta desarrolla una personalidad definida.
Ruiz, Rossi y Espinoza
Estrenada en junio de 2014 en la Casa Yuyachkani como proyecto final de Artes Escénicas de Chávez, este montaje ha madurado con el paso de sus breves temporadas. Por eso en Saliendo de la Caja 2015 en el Centro Cultural de la PUCP fueron distinguidos con el “Premio del Público”.
En Sótano 2: Teatro Emergente, Metamorfosis” regresa nuevamente sin perder la fuerza escénica y existencialista de su mensaje. Una muerte –y miles más a diario– que parece no librar a la Humanidad de su triste condición.

FICHA ESCÉNICA
Metamorfosis”, adaptación de la novela de Franz Kafka
Dirección: Rodrigo Chávez
Traducción: Daniel Amaru Silva
Elenco: Gabriel González, Vanessa Geldres, Mónica Rossi, Roberto Ruiz y Juan José Espinoza
Producción ejecutiva: Nataly Vergara
Lugar: Teatro de la Universidad del Pacífico (Jr. Sánchez Cerro 2121, Jesús María)
Temporada: Del 12 a 15 de junio
Funciones: De viernes a lunes a las 8:30pm / Domingo a las 7pm
Entradas: S/. 35 (General), S/. 20 (Estudiantes y jubilados)
Más información en el evento y página de la obra

sábado, 1 de noviembre de 2014

Mundos fácticos

Con las ucronías, delicioso género literario sobre realidades alternas, es posible delirar y configurar escenarios plausibles e intrigantes. Gobiernos totalitarios, sistema de control mental y subversivas estrategias para el bienestar común que ocultan acciones represivas desconciertan en sus páginas.
Presunto culpable”, nueva obra de Daniel Amaru Silva (Lima, 1987), pertenece a esa dimensión, en teoría, ficticia y lejana. Una guerra devastadora, desaparición de opositores y la justicia como índice de éxito gubernamental son las metáforas que describen universos paralelos donde ser feliz es una obligación.
Sobre ellos se establece una sólida pugna entre la lógica política y la razón humana (con sus imperfectas libertades). Una notable puesta codirigida entre Rodrigo Chávez y Amaru Silva que puede apreciarse hasta esta noche en el Galpón Espacio, un reducto dedicado al riesgo escénico situado en Pueblo Libre.

Una larga conversación
Varios de sus pasajes finamente absurdos nos remiten a “El Proceso”, de Franz Kafka, mientras que su atmósfera gris se emparenta fácilmente a clásicos de ciencia ficción distópica como “1984” (1949), de George Orwell, “Un mundo feliz” (1932), de Aldous Huxley, y “Fahrenheit 451” (1953) de Ray Bradbury.
Amaru Silva sumerge a sus personajes en ese futuro desconcertante. 
Su Defensor Público 27 (excelente trabajo de Gabriel González) parece provenir de ahí con sus movimientos robóticos y diálogos calculados –crítica al sectarismo político– que resultan intimidantes y aportan una defensa cerrada al sistema.
Acosta (muy acertada actuación de Carlos Acosta) es un reo inofensivo –casi patético– e hijo de un combatiente del bando vencido que, desde su apariencia, resulta inquietante y misterioso. Los dos seres, polares en la obra, son, al final, vulnerables y prisioneros del orden instaurado aunque desde frentes opuestos.

Futuro prometedor
El buen trabajo actoral sostiene la relación (confusa y tensa) del abogado y su potencial cliente ayudado por diálogos precisos –ideal para las teorías bizarras–, premisas perturbadoras (identidades alfanuméricas) e irrenunciables derechos carentes de razón como “No entender nada” o “Guardar silencio”.
La intriga por saber el delito de Acosta revela la corrupta manipulación de un sistema que se jacta de justo y transparente. Su proscripción de ideas (como la religión o la poesía) es una “cacería de brujas” que revela cómo el poder más fáctico (Sistema Patria Ley) se ve en peligro ante el libre albedrío ciudadano. Con una dirección conjunta acertada, buenos detalles técnicos (iluminación precisa y escenografía metálica), “Presunto culpable” avizora ese mundo que podría construirse ahora sin que lo sepa. A veces, es mejor conocer o proyectar ese futuro para cambiarlo. O, al menos, intentarlo.

Ficha escénica
Presunto culpable”, de Daniel Amaru Silva
Dirección: Daniel Amaru Silva y Rodrigo Chávez
Elenco: Gabriel González y Carlos Acosta
Producción Ejecutiva: Pamela Puglianini
Dirección de Arte: Aarón Rojas
Vestuario: Claudia Torres Donayre
Realización de Escenografía: Alex Sermeño
Ilustración y Diseño Gráfico: Melissa Golte
Asesoría en Maquillaje: Melissa Puch
Diseño de iluminación: Vanessa Geldres
Lugar: El Galpón Espacio (Av. La Mar 949, Pueblo Libre)
Funciones: Viernes, sábados y domingos a las 8pm
Temporada: Del octubre hasta el 1 de noviembre
Más información en la página de la obra

viernes, 8 de noviembre de 2013

Futuro incierto

Un concierto de esquivas posibilidades domina “Rockstars”. En esta historia escrita y dirigida por Ernesto Barraza (Lima, 1979), los azares del destino desafían los sueños de cuatro amigos que fuera del colegio imaginan su vida como estrellas de rock
Entre dilemas y decisiones, cada quien buscará realizar su anhelo sin perder de vista el rumbo
Una premisa básica que esboza el estilo de Barraza y que es posible rastrear en otros trabajos como “Break” (2011) o “Botella borracha” (2012)Por ejemplo, la transformación generacional, los ejercicios irresolubles del pasado y los dilemas venideros. En “Rockstars”, el autor continúa esa línea con un resultado dinámico y fresco, aunque sin la carga dramática que se esperaba.

Pequeños ídolos
Y es que en “Rockstars” los personajes son carismáticos, bien delineados, pero de poca profundidad psicológica. El origen podría residir en la dramaturgia, pero que no logra corregirse en la dirección. Una seria dificultad si se considera que todos ellos están inmersos en el trance de la adolescencia a la adultez.
Se ve a Sebastián (Stefano Salvini), líder de la banda y el más idealista del grupo. El vocalista considera que la música no sólo puede cambiar la sociedad, sino ser su modus vivendi. Piensa eso hasta que recibe un quiebre existencial con la aparición de la fotógrafa Claudia (Jely Reátegui).
A Sebastián se contrapone Sergio (Gabriel González) quien comparte sus sueños musicales con los sólidos estudios en Derecho. Completan la banda Marco (Andrés Salas), el irreverente baterista que zigzaguea con su futuro y Renzo (Nicolás Valdés), aspirante a rockstar que estudia repostería antes de los ensayos.

Rumbo a escena
Las actuaciones son naturales y correctas. A pesar de la ausencia de un rol antagónico –salvo los azares y las situaciones inesperadasla puesta transcurre de forma entretenida y ágil en escena. Los disfuerzos de inmadurez, el vocabulario juvenil y la ‘chacota’ animan los diálogos, mientras la estética rocker conjuga la atmósfera con buen tino. La música es otro notable acierto.
El escenario realista –un garaje convertido en lugar de ensayo– está al servicio del montaje gracias a un acertado trabajo de luces y sonido. Sin embargo, la puesta ofrece un difuso desenlace: como si fuera un final abierto que si bien es espectacular se diluye en el epílogo de la historia.
Al margen de este detalle, no puede desmerecerse la producción de este director y dramaturgo. Ha sido uno de los ganadores del Festival Sala de Parto de La Plaza con la pieza “Bésame mucho” –a estrenarse en 2014– y hace unos años su obra “El duende” ocupó el tercer puesto en el Segundo Concurso de Dramaturgia “Ponemos tu obra en escena”.

Foto: Grace Hoyle / Aliette Bretel

Ficha técnica
“Rockstars”, de Ernesto Barraza Eléspuru
Dirección: Ernesto Barraza Eléspuru 
Dirección adjunta: Diego Lombardi
Elenco: Stefano Salvini, Jely Reátegui, Gabriel González, Andrés Salas y Nicolás Valdés
Lugar: Centro Cultural Ricardo Palma (Av. Larco 770, Miraflores)
Las funciones van de jueves a domingo a las 8pm
La temporada culmina el 17 de noviembre
Más información en el evento de la obra
Una producción de Break Producciones