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miércoles, 19 de noviembre de 2025

Sangre mestiza

Encontrar un lugar en un mundo inestable podría ser una empresa difícil e inconclusa. Nuestro pasado plagado de sangre y dolor marcó a sus venideras generaciones con un sentimiento de desolación que algún autor interesado en este tópico se dignaría a convertirlo en un libreto.
"Herederos - Nuestra sangre, nuestra historia"
bajo la dirección de Giovanni Arce

Herederos - Nuestra sangre, nuestra historia” (2025), nueva pieza teatral de ficción histórica del prolífico Eduardo Adrianzén (Lima, 1964), aborda la presencia inédita de los primeros mestizos en los orígenes del Nuevo Continente. Una descendencia formada por impulsivos apetitos europeos, ausencias familiares y desprecio por las culturas nativas que marcaría su destino y el futuro. Bajo la lúcida dirección de Giovanni Arce, este montaje retrocede casi cincos siglos para explicar nuestro presente bajo una perspectiva crítica y coherente. De ese modo, Dilectos Teatreros consolida su línea de investigación como base de obras inspiradas en episodios poco conocidos de nuestra historia. Herederos - Nuestra sangre, nuestra historia” se centra en los hijos de Francisco Pizarro (1478-1541) y Diego de Almagro (1475-1538), los ávidos socios de una aventura que acabaría mal. La dramaturgia de Adrianzén los presenta en una ficción realista con paralelos temporales verosímiles y un humor conectado con nuestros días.

Aleyai (Rebaza) y El Mozo (Baca)

Su elenco paritario asume el enorme desafío de mimetizarse en, por lo menos, una veintena de papeles con aplomo y soltura. Aparecen como uno de los ejes de la historia Francisca Pizarro (buen trabajo de Astrid Villavicencio), la mestiza más importante de su época e hija de Francisco (un inescrupuloso Rodrigo Chávez Terrones). Destaca el protagonismo de su tía Inés Muñoz (la aceptable Valeria Conroy) al asumir su rol como madre de Francisca. Ello no solo revela el lado más oscuro de su progenitor, sino que evidencia los lastres (racismo, clasismo y machismo) que desde entonces arrastra la América mestiza. 

En el otro frente están Almagro (Joel Calderón, tan perturbado como déspota), su hijo Diego “El Mozo” (un acertado Jano Baca) y Aleyai (la muy eficiente Yaremís Rebaza), melliza ficticia de éste último. Estos personajes sobreviven a una crianza disfuncional e intrigas políticas que impiden o complican su desarrollo y búsqueda de identidad.

La propuesta de Dilectos Teatreros aborda la vida
de los primeros mestizos de América Latina

La propuesta abarca referencias y rangos temporales que, si bien son un deleite para historiadores, podrían saturar la fluidez de la trama. Para evitarlo, la dirección se apoya en proyecciones visuales que aligeran ciertas escenas (aperreamientos o epidemias) o dan un mejor contexto (locaciones geográficas). Pero es su trabajo colectivo, contagiosamente dinámico y enérgico, el factor que aprovecha al máximo la naturaleza del espacio, el vestuario y la utilería. Y es que “Herederos - Nuestra sangre, nuestra historia” cuenta no uno, sino infinitos relatos que esconden las afligidas fibras de nuestro continente.


Crédito de fotos: Renzo Olaya (photo.rzo)


FICHA ESCÉNICA

Herederos - Nuestra sangre, nuestra historia” de Eduardo Adrianzén

Dirección: Giovanni Arce

Elenco: Astrid Villavicencio, Valeria Conroy, Rodrigo Chávez Terrones, Joel Calderón, Jano Baca y Yaremís Rebaza

Temporada: Del 01 al 23 de noviembre

Funciones: viernes y sábados a las 8:30pm / Domingos a las 8pm

Lugar: Asociación Cultural Campo Abierto (Ca. General Recavarren 560, Miraflores)

Entradas: S/ 40 (General) y S/ 25 (Estudiantes y Jubilados) en Joinnus

Un montaje de Dilectos Teatreros

Redes sociales: Facebook / Instagram

miércoles, 9 de julio de 2025

Miseria urbana

 Encontrar la sensibilidad adecuada para contar una historia de lucha o superación ante la adversidad podría ser todo un desafío. El equipo de Onírica Teatro corrió este y seguramente otros riesgos cuando llevó a escena “Este lugar no existe” (2019) en nuestra Lima timorata.

Cecilia (Ureta) y Sara (Rebaza) en "Naranjas", la
nueva obra de Alejandra Vieira

A aquel montaje le bastó dos temporadas para quitarnos la venda de los ojos ante una problemática atroz –la minería ilegal en Madre de Dios– contada por dos adolescentes soñadores. En “Naranjas”, nueva obra de Alejandra Vieira (Lima, 1992), la autora intenta replicar esta difícil experiencia desde una mirada más urbana y reconocible. 
Su trama parece extraída de una crónica metropolitana, vivencial y dolorosa. La dura vida de Cecilia (buen trabajo de Beatriz Ureta) y Sara (Yaremís Rebaza eficiente en estos roles), madre e hija dedicadas a la venta de jugos de fruta en una transitada avenida capitalina.
En el hábitat injusto y precario de “Naranjas” aparecen seres forzados a sobrevivir sin perder la esperanza. Por ejemplo, la animosa vendedora de desayunos Charito (la versátil Astrid Villavicencio), el limpiador de autos Elmer y el periodiquero Miguel (Alain Salinas, siempre acertado por más disímil sea el registro por interpretar).

Charito y Elmer (Villavicencio y Salinas en uno
de sus papeles del montaje)

Pero no son los únicos seres que anhelan echar raíces en el frío asfalto limeño.
Marcela (Villavicencio, en un nuevo papel) y Keyla (una precisa Sol Nacarino), madre e hija también, han viajado desde el interior para atenderse en un hospital de la gran ciudad. 
Estas personas despiertan el recelo en las vendedoras, excepto en Sara, quien descubre en Keyla a una amiga genuina.
Este encuentro marca el conflicto en una historia que en su primera parte se había esforzado por presentarnos extensamente la rutina de los ambulantes. 
A partir de aquí el montaje alcanza sus mejores escenas con la vibrante amistad de estas chicas –maduras para su edad, quizá– y la empatía de sus compañeros de calle. Hay episodios sublimes, pero, por momentos, fluyen otras secuencias un tanto cursis o condescendientes.

Las inmigrantes Keyla (Nacarino)
y Marcela (Villavicencio)

Ello no invalida la crítica social para un sistema indiferente (Estado y sociedad) y las dolorosas verdades que marcarán el vínculo de las nuevas amigas. La dirección de Vieira optimiza el uso del espacio del Club de Teatro de Lima, con buenos apuntes para el desplazamiento de actores y utilería (menuda y diversa) y una iluminación precisa.
Naranjas” continúa la estela de obras sociales que requiere nuestro teatro para tomar una conciencia comunitaria. Este sensible trabajo de Onírica Teatro demuestra que una vida dura e injusta existe en cualquier lugar, al doblar la esquina, solo que con otro rostro o nombre. 

FICHA ESCÉNICA
Naranjas” de Alejandra Vieira
Director: Alejandra Vieira
Elenco: Alaín Salinas, Astrid Villavicencio, Beatriz Ureta, Sol Nacarino, Yaremís Rebaza
Funciones: 13, 20 y 27 de junio; y 04, 05, 11 y 12 de julio a las 9.15pm
Lugar: Club de Teatro de Lima (Av. 28 de julio 183, Miraflores)
Entradas: S/ 40 (General) y S/ 25 (Estudiante /CONADIS) en Joinnus
Un montaje de Onírica Teatro
Redes sociales: Facebook / Instagram

martes, 27 de mayo de 2025

Arengas del pasado

La historia peruana es un perverso bucle de eventos desafortunados con buen potencial para las ficciones históricas. Bajo esa perspectiva y con cierta grandilocuencia, llega “Clorinda” (2025), la primera obra de Giovanni Arce, inspirada en la escritora cusqueña y precursora del movimiento indigenista que desafió a su época.

Clorinda (Torres Vilar) y Juana (Rebaza),
un encuentro entre el pasado y el presente

En esta pieza teatral se plasman algo más que los pininos literarios de un artista comprometido por nuestra historia. En sus páginas se puede apreciar su afán de investigador peruanista e historiador apasionado –la idea del texto surgió en 2021, en tiempos del Bicentenario y pandemia–, roles que sabe conjugar con su activismo en la esfera pública. Arce complementa su debut como dramaturgo con una dirección eficiente en lo técnico y estético, y con un buen manejo de su elenco. Su montaje logra rescatar a una pensadora humanista silenciada y perseguida en su tiempo al punto de ser considerada una figura de segunda clase. Ya en la obra, Clorinda” se sostiene en paralelismos temporales entre 2023 y 1909, y flashbacks que narran la vida de Grimanesa Mato Usandivaras (1852-1909), su nombre real. Cada episodio se desarrolla bajo una atmósfera de tensión o incertidumbre por lo que va sucediendo fuera de escena.

"Clorinda" es la primera obra
de Giovanni Arce


En medio de las últimas protestas, Juana, aspirante a actriz (una correcta Yaremís Rebaza) y Richi (un aceptable Ricardo Bromley) invocan a la autora en un supuesto ritual chamánico. De forma inesperada, estos jóvenes cusqueños abren un mágico portal por el que Clorinda (Natalia Torres Vilar, solvente e intensa) se conecta con el Perú actual. 
Aunque esperable, este suceso genera interesantes cuestionamientos sobre nuestra sociedad. La autora reconoce a un pueblo dividido, movido por intereses mezquinos e indeciso de asumir las riendas de su destino. Al parecer, poco o nada ha cambiado entre ambos siglos. Además de decepcionarse de la realidad, Clorinda descubre que su obra trascendió a pesar del menosprecio de sus colegas de época. Y lo hace con una mirada coherente: el exilio en Buenos Aires –su última morada– no impidió que imaginara una patria justa a pesar de la ingratitud de sus opositores.

Juana Gorriti
(Villavicencio)

Y mientras la dramaturgia se esfuerza demasiado por ensalzar la figura social o política de Clorinda, los flashbacks encierran los momentos más sublimes del montaje. Ahí la oficiosa Torres Villar se luce cuando encarna al Cusco y sus raíces incas –con la mística flor ñucchu–, su tierno amor con el doctor Turner o cuando se defiende de los injustos ataques de la crítica limeña. 
Y, sobre ello, es rescatable las tertulias que sostuvo la autora de “Hima Súmac”, drama teatral para el que se prepara Juana, y “Aves sin nido”, novela que le significó la excomulgación, con figuras como Juana Gorriti (Astrid Villavicencio) y Ricardo Palma (Rodrigo Chávez). Estos saltos de tiempo fluyen, entre brumas y apagones, con transiciones poéticas bien secuenciadas, y un vestuario impecable. “Clorinda”, sensible trabajo de Dilectos Teatreros, pone en contexto a esta importante escritora que, gracias a la ficción y una dosis de magia, alcanza su verdadera dimensión histórica.

FICHA ESCÉNICA
Clorinda” de Giovanni Arce
Dirección: Giovanni Arce
Elenco: Natalia Torres Vilar, Yaremís Rebaza, Ricardo Bromley, Rodrigo Chávez Terrones, Astrid Villavicencio, Melany Soto, Luis Jiménez y Samir Giraldo
Funciones: viernes y sábados a las 8pm / Domingos a las 7pm
Temporada: Del 09 de mayo al 08 de junio
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Cercado de Lima)
Entradas: S/ 35 (General) y S/ 20 (Estudiantes y Jubilados) en Joinnus. Consulta por promociones grupales
Una producción de Dilectos Teatreros
Redes sociales: Instagram