domingo, 17 de octubre de 2021

Cómplices perversos

La corrupción es un estigma tan humano que pareciera genético. No existe episodio histórico en el que su rastro pase inadvertido ya sea por sus nefastas consecuencias sociales, delirantes culpables o escandalosas denuncias. En algún punto la política parece haberla adoptado como práctica habitual.

Gian Paul Miranda, Roy Zevallos e
Isabel Falcón en "El expediente"

“El expediente”, creación colectiva de Isabel Falcón, Gian Paul Miranda y Roy Zevallos, explora este tema con acertados criterios audiovisuales y conceptos estéticos. Es un grato ejemplo de cómo poner a la tecnología al servicio de un montaje online, en especial, con una historia contada a través de un hilo narrativo dinámico, con saltos temporales y giros inesperados. Bajo una cuidadosa dirección de Carlos Posadas, esta propuesta “híbrida” se nutre de lo escénico y virtual para explotar una trama policial, un género rescatado en esta pandemia.
En su exploración recoge también influencias del cine de detectives o las viñetas de las historietas de acción. 
“El expediente” es, en esencia, una pesadilla en retrospectiva. Luego de una noche agitada, Ernesto (Zevallos), joven del que no se sabe mucho, aparece como único sospechoso de un extraño crimen. Una periodista (Falcón) confía en su inocencia y decide ayudarlo sin esperar los enemigos que enfrentará.

Ernesto (Zevallos)

El protagonista irá narrando los vagos recuerdos de esa noche para convencer a un policía (Miranda), aunque todas las pruebas lo sindiquen. Desde su lóbrega carceleta, sus argumentos irán destejiendo un juego de traiciones y lealtades en el que nadie parecerá ser confiable. La actuación de Zevallos es destacable por su composición psicológica. 
La lucidez que emerge de sus erráticos gestos y rostro perturbado convencen y angustian a través del ordenador. Falcón y Díaz secundan perfectamente a su compañero al intercalarse como unos torpes sicarios, sin distanciarse de los buenos matices con que resuelven sus roles de periodista y policía.

"El expediente", montaje de
Cabac Teatro

Si bien el aporte actoral contribuye al buen timing de la propuesta, una lograda edición audiovisual ayuda a la creación de las atmósferas.
El adecuado manejo de perspectivas paralelas, primerísimos planos o sombras en los momentos de violencia “dialoga” con los flashbacks del encarcelado y le dan una gráfica de cómic policial a cada escena. 
La música (trabajo de Diego Zavala) es otro aspecto a elogiar. Los solos de bajo, golpes de batería y riffs de guitarra eléctrica suman a la estridencia de una mala noche. Y son funcionales para envolver al espectador en el suspenso y acción de su trama, aunque con el riesgo de añorar una sala de cine. “El expediente”, un logrado montaje en equipo de Cabac Teatro, delata las complicidades perversas que existen entre políticos, empresarios y la prensa... Y estos son –algunos– tentáculos de la corrupción que apenas vemos porque, a lo mejor, formamos parte de ella.

FICHA ESCÉNICA
“El expediente” (creación colectiva)
Dirección: Carlos Posadas Moncada
Elenco: Isabel Falcón, Roy Zevallos y Gian Paul Miranda
Fotografía y realización audiovisual: Jorge “Koko” Prado
Switcher: César Terrones
Composición, realización y producción musical: Diego Zavala
Edición: Milagros Loayza y Eduardo Peredo
Funciones: Domingos 10 y 17 de octubre a las 8pm
Plataforma: Cabac Teatro
Entradas: S/ 25 (General)
Adquiere tus entradas en Cabac Teatro y Joinnus
Una producción de Cabac Teatro
Redes sociales: Facebook / Instagram

jueves, 30 de septiembre de 2021

Virus político

En 2020 David Hare (Sussex, 1947) se atrevió a publicar “Venciendo al diablo” (“Beat the Devil”, título original). Un valiente monólogo sobre su experiencia con el COVID en tiempos de incertidumbre científica y con miles de muertes diarias alrededor del mundo.

Pold Gastelo en "Venciendo al diablo"
Aunque controvertido, lo cierto es que este autor inglés volcó sus motivaciones artísticas y vivenciales en este texto. Magistralmente aprovechó sus temores y angustias causados por el temido virus para lanzar afiladas críticas a los gobernantes, los llamados a proteger a la ciudadanía en esta emergencia.
Mientras Hare pulía su monólogo, las salas teatrales limeñas cancelaban temporadas. Mikhail Page, quien había resignado el estreno de “El cuidador” del reconocido Harold Pinter, fundaría La Ira Producciones como una respuesta creativa ante la pandemia. 
La propuesta es dirigida por 
Mikhail Page al aire libre.
Luego de varias experiencias virtuales, el experimentado director no dudó en montar un texto biográfico y político como “Venciendo al diablo” y convertirlo en el primer trabajo presencial. Conscientes de ello, lograron un montaje inspirador, entrañable y comprometido.

Uno de sus principales aciertos recae en su protagonista: Pold Gastelo. El versátil actor, en su momento, víctima del COVID 19, se apropia con convicción y naturalidad de la dolorosa convalecencia del autor inglés, aun cuando su estado fue más severo que el reseñado por Hare. Impecable y emotivo, Gastelo transmite esperanza y vitalidad sin dejar de lado la protesta de su personaje. Estos aspectos “liberadores” inspiran paz entre la naturaleza de su escenario: una tarde en el Parque Reducto Nro. 2 de Miraflores, apenas iluminada hacia la noche. Al aire libre, su denuncia cobra sensibilidad y cercanía a pesar de las referencias a ministros y políticos ingleses.

Este monólogo fue escrito por
el inglés David Hare.

Respetuosa de la versión original, la sobria dirección de Page se las ingenia para acentuar la ilusión, amargura e ironía que esconde este desencantado monólogo. Y, sobre todo, exponer la ácida crítica a la ineficiente clase política de un país de primer mundo, la que resuena con un humor insidioso y sutil –a la inglesa– con el presente de un país improvisado.
Ese contraste basta para detectar las estrategias inútiles y maniobras corruptas que suelen maquillar con discursos bonitos. 
Venciendo al diablo”, la esperanzadora apuesta de La Ira Producciones, revela que ante pandemias como la reciente la incompetencia política es el peor de los remedios. Es más una enfermedad endémica y crónica que, por desgracia, parece no tener una vacuna efectiva.

FICHA ESCÉNICA
Venciendo al diablo” de David Hare
Dirección: Mikhail Page
Actúa: Pold Gastelo
Temporada: Del 17 de setiembre al 23 de octubre
Funciones: Viernes y sábados a las 5:30pm
Lugar: Parque Reducto N°2 (Calle Ramón Ribeyro 490, Miraflores)
Entradas: S/ 25 (Estudiantes y jubilados) y S/ 35 (General).
Adquiere tus entradas en este enlace
Un montaje de La Ira Producciones
Redes sociales: Facebook / Instagram

viernes, 27 de agosto de 2021

Paradero final

Los versos de “El anillo del Capitán Beto”, una canción escrita por Luis Alberto Spinetta grabada cuando integraba la banda Invisible, resuenan en “De cuando el flaco Martínez se fue al cielo sin decirle adiós a su chibolo” (2020), el reciente estreno producido por la Casa Cultural Colibrí.

La propuesta es una idea original
de Rosa Victoria Chauca con la
dramaturgia de Mario Zanatta 
El sencillo del “Flaco” relataba las hazañas de un ‘colectivero’ perdido en el espacio, protegido por una mágica sortija y con la esperanza de volver a la Tierra. Desde esa atmósfera extraña y fantasmagórica, emerge el protagonista de esta obra: el flaco Martínez, un conductor de combi hecho sobre la marcha de la vida. Esta idea original de Rosa Victoria Chauca plasmada por el dramaturgo Mario Zanatta ha sido beneficiado como uno de los proyectos ganadores de los Estímulos Económicos para la Cultura 2020. Su historia descarnada y tierna está vulnerada por la marginalidad y la ausencia familiar en las periferias de las grandes ciudades.
“De cuando el flaco Martínez se fue al cielo...” se aproxima a esta desgarradora realidad con solvencia. En primer lugar, porque involucra al espectador como si fuera el pasajero de una extraña ruta que une dos extremos de una Lima desconocida o ignorada.

Javier Quiroz (de pie) y Brian Cano,
protagonistas de la obra.
Sobre ese lienzo urbano, la dramaturgia de Zanatta construye una historia fantástica cuyo dolor y denuncia resultan familiares, aun cuando el lenguaje empleado podría rozar con los clichés al retratar a las clases populares.
Este drama –con toques melodramáticos– se sostiene, además, en sólidas actuaciones. 
El Flaco Martínez (Javier Quiroz) y Bryan (Brian Cano), su inseparable cobrador, encaran este revelador periplo de forma distinta. El primero realiza un recuento de su vida con sus seres queridos, mientras que su compañero descubre el lado más sensible del flaco y del suyo también.
La estética chicha –brillante y llamativa– impregna a la propuesta de un tinte costumbrista que combina lo migrante y lo moderno. Algo que juega con la ciudad mestiza armada sobre una escenografía “reciclada” de cartones, vasitos y cucharitas descartables.

La música en vivo es uno de 
los mayores aciertos del montaje
La música en vivo (notable aporte de Domingo Arana) apoyado por un buen manejo de cámaras que logran una narrativa fluida, intimista y solemne.
La experiencia teatral se convierte en una festividad ritual y sicodélica que expía las reconciliaciones tardías y sana los silenciosos dolores con cajas de cerveza mientras la muerte se acerca. 
A lo largo de siete estancias, “De cuando el flaco Martínez se fue al cielo...” envuelve a sus pasajeros en las profundas heridas causadas por la violencia, la marginación social y las carencias afectivas. En lugar de simplemente resignarse, ambos protagonistas vociferan su mayor protesta: aferrarse a una ilusión, la última, quizá, antes de doblar esa inevitable esquina. 

FICHA ESCÉNICA
“De cuando el flaco Martínez se fue al cielo sin decirle adiós a su chibolo”
Idea original: Rosa Victoria Chauca
Dramaturgia: Mario Zanatta
Dirección: Rosa Victoria Chauca
Asistencia de dirección: Ernesto Ayala
Elenco: Javier Quiroz y Brian Cano
Música original: Domingo Arana
Funciones: 20, 21, 22, 27, 28 y 29 de agosto a las 8pm
Plataforma: YouTube
Locación: Consorcio Cultural La Compañía
Una producción de Casa Cultural Colibrí

martes, 24 de agosto de 2021

Espejo cómico

En su elocuente título y breve extensión, “La comedia de los errores” (The Comedy of errors) de William Shakespeare (1564-1616) guarda una veta inagotable de emociones y risas. Algo que consigue con un género popular hasta el día de hoy: la comedia de enredos.

Antífolo (Gómez Ferguson) y
Dromio (Palomino) 
Con buen criterio y marcado riesgo el Club de Teatro de Lima ha estrenado una versión virtual que recoge sus mayores y más reconocibles características. Es decir, coincidencias inoportunas, identidades similares, situaciones de desconcierto e intriga y, de cuando en cuando, personajes con valor arquetípico. Santiago Giraldo toma los pilares de la pieza shakesperiana para, sobre ella, potenciar una propia versión: un montaje jocoso e hilarante que reluce en la virtualidad. Su desafío en la dirección es resuelto en escena con un acertado manejo de los códigos de la comedia. Como su nombre sugiere, esta obra trae las confusiones surgidas cuando Egeonte (Gerardo Cárdenas) decide llamar Antífolo (José Gómez Ferguson) a sus dos hijos gemelos. Por si ello no fuera suficiente, el padre les asigna dos criados –gemelos también– llamados Dromio (Jhosep “Josefo” Palomino).

Adriana(Díaz del Olmo),
esposa de Antífolo de Éfeso 
Sin embargo, un naufragio separa a la familia dejando a cada par (un hijo y con su criado) en Éfeso y al otro en Siracusa. Tiempo después ambos hermanos (y ambos criados) coinciden. Con tales ingredientes, los enredos se van cocinando, mientras el montaje aprovecha ingeniosamente las bondades técnicas de Zoom. La música y, sobre todo, las locaciones virtuales no solo contextualizaron la historia, sino que dotaron de atmósferas cálidas y exóticas al acercarnos a calles de alguna ciudad mediterránea, el frontis de un edificio antiguo o una desoladora carceleta. Esta licencia ha traído más de una exigencia al elenco, aunque el riesgo valió la pena. 
De ese modo, se pudo observar a los actores y actrices de cuerpo entero y en “una sola pantalla” que, si bien no compartían el mismo espacio, se esforzaron por coincidir sus movimientos y miradas en las escenas. Lograrlo no fue fácil, aunque ello no impidió que fluyera la historia o restara al juego de duplicidades de la obra.

"La comedia de los errores"
dirigida por Santiago Giraldo
Por ejemplo, Cintia Díaz del Olmo alternó como Adriana y la abadesa; Iorana Gallardo en el rol de Luciana y cortesana; Cárdenas fue, además, Solino, duque de Éfeso; Maykol Asencios como Ángelo y Doctor Pinch; y, finalmente, Hendrick La Torre en el papel de mercader, soldado y criado. En este aceptable elenco, destaca “Josefo”, quien a través de una plasticidad camaleónica acentúa el timing preciso de la comedia con dosis de desconcierto y humor. 
“La comedia de los errores” se suma a otros montajes del Club de Teatro de Lima que se perfilen desde el ingenio y el compromiso de todo su equipo. Esta vez, a los enredos bien orquestados por una cuidadosa dirección, asoman las bondades de la tecnología puesta al servicio de la creación.

FICHA ESCÉNICA
“La comedia de los errores” de William Shakespeare
Dirección: Santiago Giraldo
Elenco: Maykol Asencios, Gerardo Cárdenas, Cintia Díaz del Olmo, Iorana Gallardo, José Gómez Ferguson, Hendrick La Torre y Josefo Palomino
Temporada: De14 al 29 de agosto
Funciones: sábados y domingos a las 9pm
Plataforma: Zoom
Entradas: S/ 20 (General) y S/ 15 (Estudiantes y adultos mayores)
Informes y reservas: 954 777 336 (WhatsApp)
Un montaje del Club de Teatro de Lima

jueves, 29 de julio de 2021

Días memorables

A pesar de ser una pieza breve, “La última cinta de Krapp” A pesar de ser una pieza breve, “La última cinta de Krapp” logra delinear en sus páginas los perturbadores demonios que acechan en la vida moderna. Sus monólogos impregnados de soledad y pesimismo no han perdido vigencia desde su estreno en 1958.

Gonzalo Molina en "La última cinta"
Pareciera, más bien, que este texto del autor irlandés Samuel Beckett (1906-1989) se revitaliza con dar un vistazo a la modernidad desolada, agitada e insatisfactoria que nos rodea. De esta sombría atmósfera emergió Aristóteles Picho cuando, en 2010, interpretó esta obra con la dirección de Miguel Talledo en el Centro Cultural PUCP
Once años después, Piso 1 Producciones recoge las opacidades del libreto original en una propuesta cargada de dolor y desesperanza montada desde el Nuevo Teatro Julieta de Miraflores. La libre adaptación y dirección de Manuel Baca Solsol logran este propósito.

La historia se sitúa en el cumpleaños de Krapp, un hombre maduro y postrado en una silla de ruedas, que suele grabar sus recuerdos en cintas para luego reproducirlas. Gonzalo Molina encarna estupendamente a este personaje, en especial, por la dualidad que lo habita.

El recordado Aristóteles Picho encarnó
a Krapp en una propuesta de 2010.
Su actuación es un lienzo teñido de dolor (físico y moral) y añoranza desde el que fluyen también saludables episodios de felicidad. Entre ellos, los paseos por una apacible playa o al recordar a una misteriosa mujer llamada Bianca en una escena inquietante y tierna en la que el solitario protagonista “conversa” con un maniquí. 
Estas evocaciones se tornan lóbregos cuando lanza su desprecio a la juventud que lo ha abandonado, o cuando piensa en la enfermedad del padre y la viudez de la madre. El Krapp de Molina conjuga lo visceral y lo emotivo con dosis de pesimismo y arrogancia.

A nivel narrativo, la transición de tiempos a través de un funcional empleo de luces y un buen manejo de cámaras aportan una perspectiva cinematográfica que potencia lo escénico, aunque podría revisarse si los acordes criollos del inicio suman al contexto de la historia.

"La última cinta" de Piso 1 Producciones
Un detalle interesante: este no es el primer de “Beckett” de Piso 1 Producciones. Durante la pandemia, esta prolífica productora ha estrenado “Fragmentos”, “Nacimiento” y “Salto en sepia”, adaptaciones virtuales que nos aproximan al universo existencialista de este autor considerado padre del “teatro del absurdo”.

Todo este bagaje moldea este montaje hasta convertirse en un retrato de dilemas sensible e inconclusos. “La última cinta” delata el entusiasmo de quienes se refugian en el pasado para olvidar por un momento que el ocaso de la vida se acerca irremediablemente.

FICHA ESCÉNICA
La última cinta”, adaptación de Manuel Baca Solsol
Inspirada en “La última cinta de Krapp” de Samuel Beckett
Dirección: Manuel Baca Solsol
Elenco: Gonzalo Molina
Lugar: Nuevo Teatro Julieta (Miraflores)
Entradas: S/ 30 (Acceso por 48 horas)
Plataforma: Joinnus
El streaming estará disponible hasta el 14 de agosto
Adquiere tus entradas en este enlace
Una producción de Piso 1 Producciones y Cindy Díaz

martes, 20 de julio de 2021

Pesadilla republicana

Desempolvando un poco nuestra historia, uno podría ver fácilmente las costuras y retazos con que remendaron al Perú, entre 1821 y 1824. En ese entonces los anhelos de libertad e igualdad de San Martín o Bolívar parecían esperanzas para la joven república.

"Proyecto Bicentenario"

“Proyecto Bicentenario”, la reciente propuesta de la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (ENSAD) ideada para la escena, recoge estos ecos fundacionales que aún resuenan entre sus pasajes de fugaz democracia. Dos siglos después, esta radiografía patriótica vista desde el Teatro Roma - ENSAD, poco o nada parece haber cambiado. Esta original creación colectiva que dirige Ricardo Delgado Ayala posee un sólido trabajo de investigación y exploración escénica. Su denuncia, en cambio, es conocida: los intereses particulares [de la clase política] postergando a las causas comunes desde los inicios del país.
La ritualidad de “Proyecto Bicentenario” aflora con acuciosa solvencia a simple vista. Primero, a través de máscaras y cuadros calados y “móviles” bajo los que desfilan héroes (con énfasis en sus heroínas) y villanos de una nación sometida a los abusos del poder, la impunidad y la corrupción.

La propuesta es dirigida por 
Ricardo Delgado Ayala
Luego, al adoptar el Tatash, una tradicional danza de Huánuco para acompasar un diálogo fluido e ingenioso entre el pasado y el presente. Estas atmósferas flanquean lúdica y estéticamente cada episodio por lo que cabría imaginar -con más satisfacción que desconcierto- si al crear este montaje no estarán creando una “danza” teatralizada. En tercer lugar, por el uso inteligente de los símbolos. Los trajes caqui del elenco casi recuerdan la marcialidad con que vive la sociedad civil peruana, y que elegantemente va acompañada de una franja roja anudada sobre el pecho.
Otro ejemplo son las polleras o faldones que reivindican la presencia femenina, casi siempre oculta en la historia oficial. Las figuras de Rosa Campuzano, Manuelita Sáenz o las hermanas Toledo son rescatadas de la charla anecdótica hacia una dimensión histórica más justa.

"Proyecto Bicentenario" se presenta
desde el Teatro ROMA - ENSAD
Con esta mixtura de lenguajes artísticos, los mensajes adoptan una forma clara y, en otros casos, más punzante y crítica. Delgado Ayala esboza un notable ejercicio de memoria, rigor coreográfico, ritualismo asentado en raíces originarias y justicia cívica en tiempos en que la ciudadanía se mueve asediada por los poderosos. A doscientos años de nuestra proclama de independencia, “Proyecto Bicentenario” rememora los escasos aciertos y las tareas pendientes de una nación que bajo “una neblina densa” lucha ante el egoísmo y la miseria moral de quienes, desde el poder, deberían custodiarla.

FICHA ESCÉNICA
“Proyecto Bicentenario” (Creación colectiva)
Dirección: Ricardo Delgado Ayala
Elenco: Alexis Caballero, Juliet Pacahuala, Rafael Mena, Katerin Ganoza, Kelly Carrillo, Allison Huarcaya, Dennis Gutarra y Jorge Luis Castillo.
Funciones: Jueves, viernes y sábados a las 8pm hasta el 24 de julio
Las transmisiones son gratuitas vía Facebook Live de la ENSAD

sábado, 22 de mayo de 2021

Dilemas fraternos

La muerte se ha convertido en un elemento creativo inevitable en tiempos pandémicos. Siempre estuvo ahí en la escena –generalmente como fatal desenlace–, aunque también como un tema que confronta la humanidad, el amor o las voluntades con un lúgubre protagonismo.

Cristina (Chávez) y Alejandra (D'Onofrio)
en "Milagros"

“Milagros”, pieza teatral escrita por Gina Guerrero Pflücker con la dirección de Carla Valdivia, toma partido por esta última opción. Esta exploración escénica virtual se relaciona con el caso de Ana Estrada, quien, a raíz de una enfermedad degenerativa, ha sentado un precedente por “una muerte digna” a través de la eutanasia en nuestro país. A diferencia de otros trabajos de Las Luchas Producciones –orientados más por en la situación actual de las mujeres en nuestra sociedad–, este nuevo montaje deslumbra por poner en debate el libre albedrío sobre la eutanasia y la marcada emotividad de sus protagonistas. La propuesta técnica y narrativa de “Milagros” es sobria y con un aparente ritmo reiterativo. Esto, debido a la interacción de Cristina (Lizet Chávez) y Alejandra (Katerina D’Onofrio), dos hermanas con una forma de pensar y sentir la vida de forma distinta.
Reunidas en una videollamada, la primera es una mujer caracterizada por su solidaridad y optimismo. Ser madre de dos hijas es una de sus principales motivaciones. Afincada en España, Alejandra lidia con una espiral de desilusiones que podrían confundirse con un obstinado pesimismo.

Afiche de "Milagros"
La dramaturgia rehúye de polémicas simplistas y aprovecha, los recuerdos de estos personajes para delinear los límites del amor (fraternal), el respeto por las decisiones –por más dolorosas que parezcan– y las despedidas a través de un diálogo sensible, honesto y reflexivo. En una solvente y emotiva interpretación, Chávez y D’Onofrio componen a dos cómplices incondicionales frente una premisa desoladora. Son hermanas quebradas y sanadas a medias y son conscientes de que la fortaleza de una es, quizá, la única esperanza para la otra. A diferencia de propuestas más “móviles”, esta historia destaca el aspecto psicológico de las protagonistas. Los primeros planos de ambos encuadres acentúan los momentos de tensión y desesperación mientras desfilan los argumentos emocionales y racionales.
Las locaciones y una utilería cotidiana son funcionales y contextualizan la distancia de esta reunión fraternal. “Milagros”, la reciente propuesta de Las Luchas Producciones, intenta reconciliar la vida con la muerte sin restarle dolor ni sensibilidad a nuestros temores ni decisiones.

 FICHA ESCÉNICA
“Milagros” de Gina Guerrero Pflücker
Dirección: Carla Valdivia
Elenco: Lizet Chávez y Katerina D’Onofrio
Funciones: 14, 15 21 y 22 de mayo a las 9pm
Plataforma: Joinnus Live
Entradas: S/ 20 (General) en Joinnus
Redes sociales: Instagram
Un montaje de Las Luchas Producciones