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martes, 20 de julio de 2021

Pesadilla republicana

Desempolvando un poco nuestra historia, uno podría ver fácilmente las costuras y retazos con que remendaron al Perú, entre 1821 y 1824. En ese entonces los anhelos de libertad e igualdad de San Martín o Bolívar parecían esperanzas para la joven república.

"Proyecto Bicentenario"

“Proyecto Bicentenario”, la reciente propuesta de la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (ENSAD) ideada para la escena, recoge estos ecos fundacionales que aún resuenan entre sus pasajes de fugaz democracia. Dos siglos después, esta radiografía patriótica vista desde el Teatro Roma - ENSAD, poco o nada parece haber cambiado. Esta original creación colectiva que dirige Ricardo Delgado Ayala posee un sólido trabajo de investigación y exploración escénica. Su denuncia, en cambio, es conocida: los intereses particulares [de la clase política] postergando a las causas comunes desde los inicios del país.
La ritualidad de “Proyecto Bicentenario” aflora con acuciosa solvencia a simple vista. Primero, a través de máscaras y cuadros calados y “móviles” bajo los que desfilan héroes (con énfasis en sus heroínas) y villanos de una nación sometida a los abusos del poder, la impunidad y la corrupción.

La propuesta es dirigida por 
Ricardo Delgado Ayala
Luego, al adoptar el Tatash, una tradicional danza de Huánuco para acompasar un diálogo fluido e ingenioso entre el pasado y el presente. Estas atmósferas flanquean lúdica y estéticamente cada episodio por lo que cabría imaginar -con más satisfacción que desconcierto- si al crear este montaje no estarán creando una “danza” teatralizada. En tercer lugar, por el uso inteligente de los símbolos. Los trajes caqui del elenco casi recuerdan la marcialidad con que vive la sociedad civil peruana, y que elegantemente va acompañada de una franja roja anudada sobre el pecho.
Otro ejemplo son las polleras o faldones que reivindican la presencia femenina, casi siempre oculta en la historia oficial. Las figuras de Rosa Campuzano, Manuelita Sáenz o las hermanas Toledo son rescatadas de la charla anecdótica hacia una dimensión histórica más justa.

"Proyecto Bicentenario" se presenta
desde el Teatro ROMA - ENSAD
Con esta mixtura de lenguajes artísticos, los mensajes adoptan una forma clara y, en otros casos, más punzante y crítica. Delgado Ayala esboza un notable ejercicio de memoria, rigor coreográfico, ritualismo asentado en raíces originarias y justicia cívica en tiempos en que la ciudadanía se mueve asediada por los poderosos. A doscientos años de nuestra proclama de independencia, “Proyecto Bicentenario” rememora los escasos aciertos y las tareas pendientes de una nación que bajo “una neblina densa” lucha ante el egoísmo y la miseria moral de quienes, desde el poder, deberían custodiarla.

FICHA ESCÉNICA
“Proyecto Bicentenario” (Creación colectiva)
Dirección: Ricardo Delgado Ayala
Elenco: Alexis Caballero, Juliet Pacahuala, Rafael Mena, Katerin Ganoza, Kelly Carrillo, Allison Huarcaya, Dennis Gutarra y Jorge Luis Castillo.
Funciones: Jueves, viernes y sábados a las 8pm hasta el 24 de julio
Las transmisiones son gratuitas vía Facebook Live de la ENSAD

miércoles, 23 de septiembre de 2020

Virtualidad en escena

Son tiempos cruciales para encontrar nuevas formas de contar historias. Siguiendo esta premisa, la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (ENSAD) lanzó la convocatoria para participar del IV Festival de Escenas Cortas “Nuevos Escenarios” - TRANSMEDIA.

Programación del festival
El eje central de esta edición apuesta por la diversificación creativa en el uso de soportes tecnológicos y espacios alternativos.
Tras una exitosa convocatoria, el jurado seleccionó cinco proyectos de naturaleza escénica y audiovisual se singular originalidad. 
Las funciones son gratuitas y van de miércoles a sábado a las 8pm hasta el 26 de setiembre. Al finalizar cada función el público decidirá por votación a la pieza ganadora del festival. A continuación, compartimos algunas apreciaciones sobre estos montajes.

“Ecléctico, la manzana de Adán”
Filosofía, génesis bíblico y performance se combinan en “Ecléctico, la manzana de Adán”. Inspirado en el proceso creativo de Pável Paniagua, quien, además, actúa en esta propuesta, aporta nuevas miradas y (re)descubrimientos sobre la realidad y el presente.

Ecléctico, la manzana
de Adán

Sobre un escenario surcado de rampas, voces en off y fondos proyectados (trabajo de Oskar García), esta versión emplea la figura de Adán. Con esa referencia universal, se exploran nuevas posibilidades que escapan al tiempo, el espacio, los géneros y los prejuicios.
La propuesta que dirige Marisol Mamani realiza una travesía salpicada de sensorialidad y referencias urbanas locales desde épocas inmemoriales hasta la actualidad. Los aciertos técnicos y la sincronía física elevan el trabajo hacia una dimensión de armónica cósmica. 

“Monólogo de un actor desconocido”
Escrita por el autor Daniel Dillon, “Monólogo de un actor desconocido” aprovecha la intriga, los olvidos y dos canciones en francés (“Non, je ne regrette rien” y “Ne me quitte pas”) para resistir creativamente desde una despedida. Su correlato con el presente no es casual.

"Monólogo de un
actor desconocido"
El montaje que dirige Miguel Torres, con la asistencia de Érika Najarro –ambos miembros del grupo Molinos de Viento Teatro–, reverbera en la nostalgia de mejores épocas para los artistas a través del espíritu de uno muy obstinado, ilusionado y pobre.
La propuesta trabaja a buen ritmo con movimientos y giros de cámara que amplían la narrativa de sus espacios (filas de butacas, escaleras vacías, un lóbrego salón). Lo maravilloso del teatro es el reencuentro, pero este parece ser uno muy especial.

 “Hambre” – Creación colectiva
Inspirada en un desequilibrio propio de nuestra modernidad, “Hambre” presenta las dos caras de una triste moneda: la necesidad de encajar en moldes estéticos culturales o la desolación (o depresión) causada por no alcanzar dichos estándares.

"Hambre"

Naomi Moreno encarna a una entusiasta coach en apariencia física. Su escenografía la rodea de comida chatarra que, lejos de los reflectores, revela una insana obsesión por los ejercicios, las medidas perfectas (la inolvidable escena de los centímetros) o la aceptación social.
Esta plausible creación colectiva que dirige Mehida Monzón recurre con eficiencia al primer y el primerísimo primer plano para provocar o reflexionar. 
Los testimonios del final son una señal de alerta que la comunidad no debe soslayar.

 “Dös”
Sin duda, se trata de uno de los trabajos más conceptuales del festival. Basado en “Silencio” de Muriel García, “Dös” es un juego escénico que utiliza lúdicamente espejos y contrastes. Esa inquietante duplicidad se imprime desde la cuidadosa dirección de Cristopher Gaona.

"Dos"
En el trabajo pueden verse dos realidades unidas por un personaje (García) que los engrana cual vértice. El primero es un plano sonoro, de frenético movimiento y con un filtro de luz cálido; y el otro, es silente, de andar pausado y con un filtro de tonalidad frío.
Al otro lado de la pantalla, el espectador puede presentir que en algún momento ambos mundos van a encontrarse. Esa tensión convierte esta escena en una potente narrativa a la que es mejor no buscar una lógica convencional, sino una basada en el desconcierto.

 “Gloria Patri”

En tiempos de una feroz banalización y mediatización de la realidad, aparece “Gloria Patri”. Esta pieza escrita y dirigida por Daniel Zárate reflexiona con crudeza sobre los perversos y manipuladores métodos que persiguen los shows de competencia.
"Gloria Patri"
Aunque futurista, su premisa es inquietante: un grupo de jóvenes acepta realizar pruebas sádicas para salvarle la vida a algún ser querido moribundo. Uno de estos participantes (Brian Cano) acepta estas reglas de este programa que no conoce límites.
La atmosfera combina acción en tiempo real con analepsis que refuerzan la sensación de encierro. La entregada actuación de Cano, que, si bien, no busca verosimilitud, refleja aquella degradación y deshumanización dispuesta a ceder por un poco de esperanza.

FICHA DEL FESTIVAL

Programa:
“Ecléctico la Manzana de Adán” - Dirección: Marisol Mamani
“Monólogo de un actor desconocido” - Dirección: Miguel Torres
“Hambre” - Dirección: Mehida Monzón
“Dös” - Dirección: Christopher Gaona
“Gloria Patri” - Dirección: Daniel Zarate
Temporada: Del 16 al 26 de setiembre
Funciones: Miércoles, jueves, viernes y sábados a las 8pm
Plataforma: Facebook (Grupo Privado)
Ingreso libre, previa inscripción. El aforo es limitado
Inscripciones: Los días de función a las 11am se publicarán los formularios para acceder al link de acceso desde el Facebook de la ENSAD. No olvide realizar su votación
Informes: Evento del Festival

lunes, 1 de julio de 2019

Buenos muchachos

Inevitable trance para algunos o anecdótica vivencia para otros, la adolescencia es la última trinchera que superar antes de llegar a la vida adulta. Jorge Bazalar ha logrado reproducir ese frenético y atormentado vaivén en “Cinco”, pieza ganadora del Concurso Nacional de Dramaturgia Jóvenes Talentos 2018.
Mendoza (Juan Gerardo Delgado)
y Ccoa (Luis Miguel Yovera) / Foto: Frida Morante
Desde esta desolada ficción con toques autobiográficos, el autor y director teatral se detiene en una de las etapas más decisivas del desarrollo personal sin edulcorados artificios o filtros. La asesoría de Giovanni Ciccia, cuya influencia musical y escénica resulta innegable, aporta un aire juvenil y desenfadado a la propuesta.
Coproducido por Actoarte y la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (ENSAD), el montaje transita por la vida de cinco estudiantes de un colegio nacional del Rímac conminados a un “castigo singular”: representar una obra de teatro para el aniversario de su institución o ser expulsados.
Tras este primer guiño teatral –seguirán otros más ingeniosos– se delineará un interesante paralelismo sobre la difícil convivencia escolar, familiar y artística de los involucrados. Sus frustraciones, temores, deseos y personalidades confluirán en una amalgama violentamente reconocible, honesta y nostálgica.
El Acertijo (Christian Ruiz) y el Guasón (Henry Sotomayor)
acechando a Ccoa (Yovera) / Foto: Frida Morante
Cinco” presenta a Mendoza (Juan Gerardo Delgado), el abusivo del salón; el brigadier Gonzales (Johan Allpas); Zapata (Henry Sotomayor) y su hermano menor Juan (Christian Ruiz); y Ccoa (Luis Miguel Yovera), cuya apariencia frágil y retraída lo vuelven blanco de despiadadas burlas y discriminación. Sobre esta concepción arquetípica, el autor despliega rasgos afectivos y sicológicos plasmados con eficiencia y verosimilitud por un elenco comprometido. Se traslucen sombrías dicotomías (violencia-amor, cordura-locura, prejuicio-tolerancia, soledad-amor fraternal, entre otras) que enmascaran sus deseos de venganza. Los delirios de Ccoa ante el Guasón y el Acertijo son los ejemplos más claros.
Elenco de "Cinco"
Foto: Frida Morante
Este destructivo impulso, presente en menor o mayor medida en ellos, encaja con otro guiño (teatro en el teatro) que emparenta ingeniosamente la puesta con un “Hamlet”, azuzado por el acoso escolar y la humillación. Los actores responden encarnando roles múltiples, incluso, disímiles a sus protagónicos, sin perder gracia, dinamismo ni versatilidad, aunque cayendo a veces en clichés efectistas. Cinco” describe además los “entornos invisibles” como la escuela o la familia. El auxiliar Salazar es la autoridad complaciente y manipulable del sistema escolar, mientras que los hogares disfuncionales y monoparentales advierten qué roles juegan los padres (si severos o asertivos). Esto permite que la audiencia se suba a un carrusel de pasajes amenos y angustiantes; y realidades posibles, sin fatigarse.
Bajo una ambientación minimalista y sobria, un buen diseño de iluminación y las atmósferas musicales creadas con precisión por Eduardo Cotos, “Cinco” reivindica el papel de las habilidades sociales desde los primeros años de la etapa escolar. Una tarea pendiente que padres, profesores y autoridades no deben postergarse más.

FICHA ESCÉNICA
Dirección: Jorge Bazalar
Asesoría: Giovanni Ciccia
Elenco: Henry Sotomayor, Christian Ruiz, Luis Miguel Yovera, Juan Gerardo Delgado y Johann Allpas
Lugar: Sala Petit Thouars ENSAD (Av. Petit Thouars 195, Lima)
Temporada: Del 10 de junio al 04 de julio
Funciones: Lunes a jueves a las 8pm
Entradas: S/ 20 (General) y S/ 10 (Estudiantes)
Un montaje de Actoarte y la ENSAD

domingo, 5 de mayo de 2013

Una farsa bizarra

“El fin justifica los medios”. Esta frase del pensador Nicolás Maquiavelo (1469-1527) encaja con singular precisión en las dimensiones más oscuras del poder y en los mecanismos usados para lograr sus fines. En la Historia los ejemplos sobran y en “¡Baila con la Muerte!”, tragicomedia de arquetipos escrita por Maritza Núñez (Lima, 1958) danzan en un festín caótico.
Un banquete peligroso y embustero que se presenta hasta este domingo 5 de mayo en la renovada Sala de la Escuela Nacional Superior de Arte Dramático (ENSAD)
En él se transan favores políticos, intereses ocultos y eternos prejuicios inmersos en una Lima extrañamente hedonista de los años 50.
La historia recrea una fiesta que congrega a personalidades políticas, económicas y artísticas en casa de un general –irreverente alusión al general Manuel A. Odríaantes de las elecciones de 1956. En ese entonces, se debatía el voto de las mujeres o la conscripción del APRA, y las candidaturas se decidían entre noches de jarana y mambos de Dámaso Pérez Prado.

Noche frenética
Los anfitriones Nella (María José de Zaldívar) y Sergio (Leonardo Torres Descalzi) han apostado su futuro político en las próximas elecciones y organizan una pequeña fiesta. A ella acuden un empresario exitoso (Gustavo Mac Lennan) y su divertida amante (Rocío Ántero – Cabrera) así como una mujer muy religiosa de acomodada posición (Pilar Núñez).
La insólita constelación de invitados incluye a una ex reina de belleza (Lieve Delanoy) y un ambicioso arquitecto (Nelson Tafur). Cada arquetipo  revela sus ideales e intrigas siempre acompañados de un halo arribista
Junto a ellos y con un protagonismo ganado están los mozos (Herberth Hurtado, Gerson del Carpio y Héctor Quispe). Los tres son una comparsa coreográfica amena, casi la de un vodevil. Una mención especial para Perico (Emilio Montero), el mayordomo principal, cuyas apariciones histriónicas son cómicas y ágiles; mientras que el pianista Luis Felipe Sánchez crea la atmósfera oportuna para cada situación de la puesta.

El juego político
Existe una orquestación macabra e inadvertida en el texto de Núñez. A pesar de ser exhibida en un solo acto, hay dos partes definidas. Una primera avocada a una farsa política y costumbrista moderna como una postal inspirada en algún libro de Guillermo Thorndike. El programa de mano cita uno en especial: “Los apachurrantes años 50”.
Los trazos del imaginario criollo y ridículamente afrancesado se entrelazan en cuadros entretenidos y cotidianos. Pero luego viene un quiebre audaz. El punto desencadenante tiene como pretexto la muerte de Nella, la anfitriona y esposa del militar, sin presagiar lo que está por venir.
Entonces aparece un segundo momento lleno de escenas sensuales, picardía y coreografías bastante sugerentes. Una apuesta bizarra, atractiva y escandalizadora a la vez. En esta parte, los preceptos del espectador (y de la sociedad también) son puestos a prueba entre la sorpresa, la risa nerviosa o el escándalo.

Inicio y fin
Un riesgo en escena sostenido con buenas actuaciones de un elenco experimentado pero fresco, y una dirección acertada. El vestuario, el diseño de luces, la escenografía y la composición musical (“El manguerazo” y “El bolero de Cuchita”, de Sadiel Cuentas) son impecables y no hacen extrañar a la producción en otros salas.
El resultado han sido funciones a sala llena en la ENSAD y opiniones y reflexiones de todo tipo, un ejercicio saludable para cronistas y espectadores de nuestro teatro. “¡Baila con la muerte!”, el montaje de esta autora peruana residente desde 1986 en Finlandia, ha inaugurado así la nueva etapa de la histórica sala y cierra su temporada esperando alguna reposición futura que nos dé más para comentar.

Crédito de fotos: Fernando Criollo / VyV Comunicaciones


Ficha artística
“¡Baila con la Muerte!”, de Maritza Núñez
Dirección: Jorge Sarmiento Llamosas
Elenco: María José de Zaldívar, Leonardo Torres Descalzi, Pilar Núñez, Gustavo Mac Lennan, Lieve Delanoy, Emilio Montero, Rocío Ántero - Cabrera y Nelson Tafur. Emilio Montero, Luis Felipe Sánchez, Herberth Hurtado, Gerson del Carpio y Héctor Quispe
Última función: domingo 5 de mayo a las 6:30pm
Lugar: Sala de la Escuela Nacional Superiorde Arte Dramático - ENSAD (Paseo de la República cuadra 4, en el Parque de la Exposición)
Más información en el evento de la obra.