Nada es gratuito
en política. Ni sus intrigas, venganzas o aparentes méritos. Ya sea desde la carrera
más intachable hasta las más mediocres y oportunistas candidaturas, todas conviven
bajo el manto de la sospecha. Como lo apreciado en “Anomia”, un logrado texto del
español Eugenio Amaya.
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Encuentro de Carmen (Claudia Bérninzon)
y Matías (Juanjo Espinoza) |
La historia, un
nuevo riesgo de Panparamayo, se inmiscuye en los recovecos oscuros de un
partido político ficticio afincado en una provincia cualquiera. Con agudo ingenio
y afilado cinismo, se abordan los entretelones de esta peculiar agrupación con
miras a una futura elección. Será inevitable tropezar con incontables paralelismos descritos por el autor. Ese insumo es capitalizado con
mordacidad y desenfado por su director Daniel Neuman. Su hábil mirada para
encontrar humanidad en la política marcó su aplaudido debut y dejó un certero mensaje para el futuro elector.
REPARTIJA ESCÉNICA
El detonante es Puerta Dorada,
un inminente escándalo que compromete a esta cúpula partidaria. Evitarlo
implicará convencer a que Carmen (una comprometida y calculadora Claudia
Bérninzon) una de sus militantes estrellas, renuncie. La situación revelará negociaciones
tan viles como sus personajes.
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| El alcalde Nicolás (Sandro Latorre) |
Por si fuera
poco, el destino de la implicada se decide en el desván de una decadente casona.
Por ahí desfila el joven Matías (logrado trabajo de Juanjo Espinoza), secretario de
organización, con una personalidad bienintencionada
y arribista. O el alcalde Nicolás
Gutiérrez (excéntrico y perfecto Sandro Latorre), cuya lucidez despega con cada
copa que “bebe” en escena. Entre estos antihéroes, destaca Ignacio (Carlos
Victoria, en una faceta elegante y desafiante), como hombre fuerte del partido,
quien reluce por su frialdad casi
gansteril.
Ante ellos,
Bérninzon no se amilana, sino que transita entre la sutileza y la ferocidad
para sobrevivir en esa jungla. Incluso, cuando su esposo Arturo (un solvente Paco Solís
Fúster, a pesar de su breve aparición) es utilizado como un recurso para lograr
su declinación. El final es completo.
CIENCIA INEXACTA
En “Anomia” las
casualidades no existen. Con tales antihéroes –identificados rápidamente por el
imaginario popular–, la puesta sacude el criterio común. Las referencias
partidistas y la coyuntura electoral orquestan una sinfonía capaz de inquietar
a su selecto público (15 personas por función).
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| Ignacio (Carlos Victoria) y Arturo (Paco Solís Fúster) |
Un efecto
catalizador en cada lugar en donde prosperen los vicios del sistema político.
“La
codicia, la falta de escrúpulos, los mecanismos que convierten a nuestros
representantes en carne de soborno son el pan de cada día”, como describe ciertamente
Amaya en el programa de mano. En manos de un
agudo observador como Neuman y el vigente texto del autor español, “Anomia”
alcanza algo más que una fugaz desilusión. Circunscribe al teatro como un deber
cívico –tan poderoso como el sufragio– al consolidar un comprometido montaje
que podría dar alguna luz en las próximas tinieblas electorales.
FICHA ESCÉNICA
Dirección:
Daniel Neuman
Elenco: Carlos Victoria, Claudia Bérninzon, Sandro La Torre, Juanjo Espinoza y Paco Solís Fúster
Las funciones
son los martes y miércoles a las 8pm
La temporada va del
10 de noviembre al 16 de diciembre
Lugar: Casa
Panparamayo (Barranco. Dirección exacta al hacer la reserva)
Reservas e informes: mimascara@gmail.com
Entrada General
(S/. 40) y estudiantes y jubilados (S/. 30)