viernes, 15 de agosto de 2025

Anhelos oníricos

¿Cuánta vida se esconde en los sueños? Aunque suene filosófica, esta curiosa interrogante plantea aristas de la naturaleza humana que, rara vez, nos detenemos a pensar antes de dormir. Quizá, porque de no encontrarle alguna respuesta podríamos vivir una verdadera pesadilla.

Dalia (Ayaipoma) en "Entre sueños" 

Entre sueños” (2024) rastrea, en medio del desencanto y el humor, las metas que postergamos por temor, inseguridad o flojera en lugar de hacerlas realidad.
Las reflexiones que inspira este trabajo dirigido por Caroline Dream supera las sonrisas, asombros y aplausos del final para dar paso a una espontánea invitación de autodescubrimiento. 
Luego de dos funciones en el Museo de Arte de Lima (MALI) en mayo pasado, este divertido montaje arriba ahora al Auditorio del Británico de Miraflores. Con gracia e ingenuidad, sus escenas nos guían hacia alguna inesperada dirección, sin caer en un odioso aleccionamiento.
Entre sueños” presenta a Dalia (Daniela Ayaipoma), una payasa de trenzas optimistas con un sueño tan grande que no cabe en su pequeño sofá. Sus incómodas siestas podrían cambiar si llega su nueva cama por lo que, inquieta y expectante, decide jugar con su curiosa audiencia.

Esta propuesta es idea original de
Daniela Ayaipoma y Caroline Dream

Lo que podría ser la espera trivial de un mueble, se convierte en una serie de rutinas lúdicas y activas en torno a un mapa de sueños.
La payasa acude a un calendario, una pizarra y secuencias televisivas –con un buen timing de sus dos asistentes– para trazar aquellos anhelos esenciales en todo proyecto de vida: dinero, amor, salud y pasión. 
Con un colorido chaleco largo y un pantalón a rayas negras y blancas, Dalia observa los simpáticos garabatos de la pizarra, pero ve más allá de su roja nariz. Sus risueños dibujos buscan conectar con una audiencia cómplice y honesta que convierte este mapa onírico en una aspiración colectiva. 
Fresca e irreverente, la actriz plantea un juego simple de preguntas y respuestas, poderosamente emocional. Las escenas están bien pauteadas y, a riesgo de parecer esquemáticas, se mueven al ritmo de los insospechados aportes de la audiencia que, a pesar de la dificultad de perspectiva del auditorio, sigue cada detalle con atención.

Escena del unipersonal producido por
La Vecindad Escuela de Clown

Si bien la payasa realiza un trabajo preciso, gran parte del éxito de la función depende de la conexión en la sala. Para ello, Dalia transita por una modesta escenografía: un reloj que salta cada 3 horas, puertas y paredes sobre los que discurren esquivas bolsas de dinero, un rebaño somnoliento o un barco de ensueño en busca de capitana.
Entre sueños”, montaje de La Vecindad Escuela de Clown, persigue esas escurridizas quimeras como quien desea atrapar peces con las manos. Esta hipnosis colectiva es capaz de convertir un “día de miércoles” en una nueva oportunidad de cazar los sueños alojados en la mente y el corazón.

FICHA ESCÉNICA
Entre sueños
Idea original: Daniela Ayaipoma y Carolina Dream
Dirección: Caroline Dream
Asistencia de dirección: Fiorella Gambini
En escena: Daniela Ayaipoma
Tramoya: Carlos Angulo y Jennifer Nugent
Escenografía: Jennifer Nugent
Lugar: Auditorio Británico Miraflores (Ca. Bellavista 531, Miraflores)
Temporada: Del 06 al 27 de agosto de 2025
Funciones: miércoles a las 8:30pm
Entradas: S/ 45 (General) y S/ 40 (Estudiantes) en Joinnus
Una producción de La Vecindad Escuela de Clown
Redes sociales de la obra: Instagram

martes, 12 de agosto de 2025

La perfecta armonía

Como pocos, Mateo Chiarella ha sabido fusionar la música y el teatro para un público ávido, antes que uno sensorialmente académico. Con ese audaz ingenio concibió “Mozart interactivo” (2023), laureado montaje y referente inmediato que sustenta esta premisa.

"Monteverdi, el ritual de la ninfa", propuesta
de Mateo Chiarella

Y ahora lo reafirma con “Monteverdi, el ritual de la ninfa” (2025), su más reciente propuesta.
Bajo el rótulo de “concierto en contexto”, este trabajo combina delicadas arias de ópera y música de cámara con episodios orales y escénicos en torno a Claudio Monteverdi (1567-1643), sacerdote y músico italiano considerado padre de la ópera en su forma moderna. 
Bajo las órdenes de Chiarella, su compañero de tablas y adjunto, Lucho Tuesta, y César Vega, en la dirección musical, el resultado no podría ser más deslumbrante. Riqueza estética, elegancia escénica y adecuada fluidez que puede apreciarse tranquilamente como una clase de arte. Como un sutil pretexto, “Monteverdi” apunta reflectores sobre la vida de este célebre compositor, sus insondables duelos y fugaces éxitos que se intercalan de forma orgánica a lo largo de la puesta. La transversalidad y recurrencia de estos avatares influiría en la personalidad del autor.

Claudio Monteverdi (Santistevan) y
Claudia Cattaneo (Viale) sostienen este
concierto en contexto

Desde esta óptica, se exploran tópicos humanos y artísticos que, por su impacto emocional, parecen no ser tan distantes. Ciertos ejemplos son la pérdida del amor (la pronta muerte de su esposa Claudia Cattaneo), la vida precaria del artista o la dificultad de trasgredir las convenciones en el proceso creativo, sin caer en vanas grandilocuencias biográficas. La dramaturgia de Chiarella se sostiene en tres óperas de Monteverdi: “La fábula de Orfeo”, “El regreso de Ulises a la patria” y “La coronación de Popea”. La dirección conjunta dispone una selección de arias en italiano traducidas en una pantalla y que interpretan con nostálgica dulzura la soprano Ericka Camacho y el tenor Ssuler Quintana en la antesala. Desde una presencia cálida, sublime y sobria, Celeste Viale (Cattaneo) y Alfonso Santistevan (Monteverdi) acompañan las melodías con apartes teatrales precisos que ‘dialogan’ en armonía desde el posterior de la sala. A ellos se suma un impecable desempeño musical de su ensamble en vivo.

Esta propuesta que combina arias de ópera, 
música de cámara y episodios teatrales

El piano de Silvia Valdivia, el violonchelo de Diego García y el violín de Adelaida Mañuico junto a una ocasional pandereta y un pequeño tambor irradian de melancolía, dolor y alguna que otra tenue esperanza que la platea asume como suya entre las fábulas descritas.
En su mística escenografía de velas, inciensos, atriles y una iluminación diseñada para un concierto, “Monteverdi” resuelve más de un desafío. El principal sea, quizá, el que mantuvo en vilo a los compositores cortesanos de su época: encontrar la fórmula perfecta para fusionar música, canto y palabra en un verdadero ritual para los sentidos.

FICHA ESCÉNICA
“Monteverdi, el ritual de la ninfa” de Mateo Chiarella
Dirección: Mateo Chiarella
Dirección adjunta: Lucho Tuesta
Dirección musical: César Vega
En escena: Celeste Viale y Alfonso Santistevan
Músicos: Silvia Valdivia, Diego García y Adelaida Mañuico
Lugar: Teatro Ricardo Blume (Jr. Huiracocha 2160, Jesús María)
Temporada: Del 13 de junio al 03 de agosto de 2025
Funciones: viernes y sábado a las 8pm / Domingos a las 7pm
Una producción de Centro Cultural Aranwa
Redes sociales: Facebook / Instagram

viernes, 8 de agosto de 2025

Guardianes de la naturaleza

Encontrarse a un grupo de alegres duendes no es algo común por estos días. Quizá, porque los bosques son cada vez más escasos o porque los adultos apenas se dan un tiempo para fantasear al respecto. “Elfos, el musical” (2025) resuelve estos dilemas con un espectáculo familiar, entretenido, musical y eco-amigable.

Pétrick (Thorton) y Mórwen (Chiara)

Esta propuesta, tan fresca y natural como su boscosa escenografía, posee un libreto risueño escrito por Paco Varela. Versátil y ocurrente, este dramaturgo siembra una entrañable comunidad de elfos –una familia, en realidad– que debe proteger la floresta y a las criaturas que lo habitan de ser destruida por unos seres egoístas y gigantes llamados humanos. Bajo la atenta dirección de Caroll Chiara, estos traviesos espíritus de la naturaleza convierten el cálido auditorio del Centro Cultural CAFAE-SE en una línea de defensa de su hogar con las mejores armas posibles: trabajo en equipo, confianza y canciones originales. Con todo eso intentarán descubrir por qué se ha secado el arroyo de su aldea.
Elfos, el musical” presenta a personajes agradables y empáticos, extraídos ingeniosamente de la espesura del campo. El jefe del clan Pétrick (Carlos Thorton, de acertado trabajo) y la mística Mórwen (Chiara, en un encantador rol) lideran esta familia que, entre apuros y aciertos, se muestra auténtica y solidaria, sin presunciones ejemplares.

Lórien (Kid), Shayra (Sebastiani)
y Erú (Cárdenas-Natteri).

Algo desbocados, los hijos irradian sus valores y fortalezas. Están el noble Lórien (Óscar Kid, preciso y confiable), el torpe y acomedido Erú (siempre divertido Luis Cárdenas-Natteri), y la melindrosa y vanidosa Shayra (Flavia Sebastiani, en un gratísimo debut). La capacidad de descubrimiento y aprendizaje personal de cada uno será clave para poder enfrentar al invasor con verdadera hermandad. Sin caer en efectismos, la dirección aprovecha los enredos y las canciones –que van del rock a la salsa– al punto que no hace falta ver a los invasores ni a sus máquinas gigantescas. Basta con un poco de imaginación y actuaciones lúdicas y comprometidas que potencian la magia y la fantasía de esta historia.
Es aquí donde conviene mejorar ciertos gags entre los tres hermanos y el ritmo de las secuencias de toma de decisiones. Por lo demás, el montaje luce un buen nivel de producción técnico y estético. Por ejemplo, su escenografía de hojas, troncos, rocas y minúsculas cuevas se mimetiza fácilmente con la imagen de un bosque.

"Elfos, el musical" es un espectáculo
colorido y coreográfico
escrito por Paco Varela

Frente al escenario, los más pequeños disfrutan la puesta desde una cómoda alfombra de gras que resulta preciso cuando interactúan con los actores en espontáneos quiebres de cuarta pared. Sus miradas se detienen en el vestuario y la caracterización: orejas élficas, maquillajes vivaces, sombreros puntiagudos y atuendos cómodos que combinan con los tonos del bosque. En un mundo egoísta e individualista, “Elfos, el musical” propone pensar más en el beneficio común, porque somos parte de algo mayor... por más minúsculo que uno parezca. Y es lo que persigue este divertido montaje de La X Productora: despertar una genuina alegría que no distinga entre los grandes y pequeños que se aventuren por este bosque mágico.

FICHA ESCÉNICA
Elfos, el musical” de Paco Varela
Dirección: Caroll Chiara
Elenco: Carlos Thorton, Caroll Chiara, Óscar Kid, Luis Cárdenas-Natteri y Flavia Sebastiani
Lugar: Centro Cultural CAFAE-SE (Av. Arequipa 2985, San Isidro)
Temporada: Del 26 de julio al 17 de agosto
Funciones: sábados y domingos a las 4:30pm
Entradas: S/ 45 (Adultos), S/ 38 (Familia de 3 personas – cada uno), S/ 36 (Familia de 4 persona – cada uno), S/ 35 (Niños), S/ 34 (Familia de 5 personas – cada uno) y S/ 32 (Familia de 6 personas – cada uno) en Joinnus
Una producción de La X Productora
Redes sociales: Facebook / Instagram

domingo, 3 de agosto de 2025

Bitácoras familiares

Nuestras raíces difícilmente desaparecen por más lejos que estemos o nos movamos. Con un puñado de recuerdos, fotos en blanco en negro y, alguna que otra, a color, y testimonios familiares, Diana Daf Collazos (Lima, 1981) esbozó la estructura de “Preludio: ficciones del silencio”.

"Preludio: ficciones del silencio" se presenta 
como un espectáculo presencial en Sótano 02
Este trabajo íntimo e inédito –con apoyo de El Galpón Espacio– vio la luz en 2020 en formato virtual en la desaparecida plataforma TeVi. La artista multidisciplinaria conjugó en él sus inquietudes personales en un tejido multilenguaje que, un año después, en 2021, formó parte de la cartelera virtual del Festival de Artes Escénicas de Lima (FAE)Tras esa experiencia virtual –que reseñamos aquí–, el montaje finalmente se presentó como un espectáculo presencial en el reciente Festival Sótano 02. En esta tercera temporada, el resultado muestra los riesgos y aciertos de una propuesta híbrida que continúa su búsqueda en escena. Preludio” mezcla cine documental, corporalidad y artes escénicas para rastrear la memoria familiar de su joven autora. Por ello, se instalaron tres ecran de perspectiva múltiple, luminarias verticales y figuras humanas impresas con un pedestal móvil, de presumible tamaño de real.
Diana Daf Collazos, creadora de
esta propuesta híbrida

La directora ejecuta su ritual íntimo y performático con una cámara adosada a su cuerpo mientras ingresa descalza. Su andar pausado por la escalera izquierda es proyectado en una pantalla jugando entre el lenguaje audiovisual (de artista) y escénico–humano (de autora) que el público debe fusionar en esta conferencia difícil de clasificar. 
Y lo es porque Daf Collazos se apoya en la tecnología (grabadora, laptops y diapositivas) para conservar los eventos más resaltantes de su vida. Poco a poco, la actriz comienza a interactuar emocionalmente con diversos objetos sin perder esa extraña sensación de ser televisada. De esa simbiosis evocadora y fragmentaria, los espectadores conectan con los pasajes de una bitácora familiar: el entierro pendiente de su abuelo o los recuerdos de su vida como hija o de niña. Las noticias y las sensaciones arriban a nuestra memoria como quien aguarda el tren de la tarde.

El montaje ritualista combina imágenes en
video y trabajo corporal y escénico

Y aunque esta reseña luzca emotiva, el montaje evidencia ciertas costuras que revisar. En especial, cuando las imágenes en video –potentes, por naturaleza– sobrepasan a las partes interpretadas –que son rigurosamente personales– diluyéndose un poco aquella atención a la conferencia inicial y al rito como acontecimiento vivo y liberador. Lejos de los riesgos propios de la experimentación, “Preludio”, proyecto beneficiado por el Programa de Estímulos del Ministerio de Cultura (2019), expone vínculos sólidos con nuestros orígenes. Su poder de reencuentro y reconciliación con los ancestros cercanos brilla y resuena con fuerza entre la oscura y silenciosa dimensión del olvido.

FICHA ESCÉNICA
Preludio: ficciones del silencio
Creadora y performer: Diana Daf Collazos
Temporada: Del 13 al 16 de junio de 2025
Funciones: De jueves a sábado a las 8:30pm / Domingo a las 7pm
Lugar: Centro Cultural de la Universidad del Pacífico (Jr. Luis Sánchez Cerro 2121, Jesús María)
Un montaje del Festival Sótano 02 (Facebook / Instagram)
Red social de la obra: Instagram

sábado, 26 de julio de 2025

Abismos fraternales

Cada vez se habla más de los demonios que habitan bajo nuestra piel o se enredan en nuestra conciencia. Estas batallas silenciosas, recurrentes e internas salen a flote en “Hielo en la sangre” (2025), uno de los textos más ambiciosos en la prolífica carrera de Claudia Sacha (Lima, 1976).

Sebastián (Carrilo) y Tatiana (Aguirre)

Con destreza escénica y guiños científicos, la pieza –en calidad de estreno mundial– marca la esperada reapertura oficial del Teatro Racional de Barranco. En este recinto inaugurado en 2013 por Sacha junto a Eduardo Adrianzén y Franklin Dávalos, la autora afianzó su quehacer dramático con obras inolvidables como “Nuestro propio mundo” (2014). El renovado espacio que ahora gestiona David Carrillo abrió sus puertas a mediados de julio. El montaje –dirigido y actuado por este incansable teatrero– revela el enorme abismo familiar que separa y une, desde la ironía más dolorosa, a sus desolados protagonistas. Cual icebergs a la deriva, “Hielo en la sangre” desarrolla un interesante juego de apariencias y revelaciones inesperadas. Sebastián (conmovedor y sensible trabajo de Carrillo), un hombre maduro y dubitativo, va de un lado al otro en la sala de espera de una clínica en Quito.

"Hielo en la sangre", obra de Claudia Sacha, marca
la reapertura del Teatro Racional de Barranco

Con la llegada de Tatiana (Celine Aguirre en un papel intenso y exigente) Sebastián recobra algo de la tranquilidad que sólo conseguía al comer barras de chocolate. Ya reunidos, ambos hermanos deben sobreponerse a sus crisis bipolares (ansiedad, narcisismo, paranoia y más) para afrontar un asunto urgente: firmar un consentimiento para su madre en coma. Aparentemente lúcida, Tati está convencida de que puede curar a su madre a pesar del diagnóstico, mientras que Sebas quiere alentarla a que ella retome su tratamiento. El delicado entramado de secretos fraternales se trastoca en un caótico dilema que contrapone la fe y la cordura, la ciencia y la esperanza (de lo posible o lo inimaginable). Los diálogos son potentes y, por momentos, descarnados, al punto que la solvente dirección de Carrillo debería cuidar que las actuaciones no se disparen en intensidad. Estos picos de energía “contagian” a la audiencia de una sensación extraña, que linda entre la intriga y la molestia.

El montaje aborda la importancia de la salud
mental desde una tensa relación fraternal

La escenografía aprovecha el espacio del nuevo Racional. Pocos elementos ambientan la sala de espera: muebles cúbicos, macetas, un surtidor de agua, entre otros como un piso de color de la nieve, sobre el que recae una iluminación azul, neutra o verde, esta última con una acentuación dramática en los apartes de Tatiana. 
Con anotaciones geográficas brillantes, Sacha presenta a dos témpanos frágiles y obstinados en medio de una vorágine ecuatorial. Sin visos de entropías físicas o psíquicas, “Hielo en la sangre”, sensible propuesta de Yestoquelotro Teatro, estudia cuán compleja –y extrema– ebulle la psiquis humana que yace bajo la superficie.

FICHA ESCÉNICA
Hielo en la sangre” de Claudia Sacha
Dirección: David Carrillo
Dirección adjunta: Claudia Sacha
Asistencia de dirección: Isabel Falcón
Elenco: Celine Aguirre y David Carrillo
Temporada: Del jueves 10 de julio al sábado 30 de agosto
Funciones: jueves, viernes y sábado a las 8:30pm
Lugar: Teatro Racional (Av. Balta 170, Barranco)
Entradas: S/ 55 (General), S/ 35 (Estudiantes, Adulto Mayor y CONADIS) en Joinnus
Un montaje de Yestoquelotro Estudio Teatro / Teatro Racional
Redes sociales: Facebook / Instagram

miércoles, 16 de julio de 2025

Herencia afroperuana

Una exploración poética y performática sobre la interculturalidad y las migraciones forzadas resuenan en “Fabiana, pasos y latidos”. Su delicado entramado de fuentes literarias, oralidad popular, testimonios personales y noticias históricas configuran la esencia afroperuana.

Graziapaz Enciso en "Fabiana, pasos y latidos"

Este montaje es fiel reflejo de la filosofía que Maguey Teatro ha sostenido por más de cuatro décadas de vida.
Laboratorios de investigación, génesis creativa desde la propia experiencia, los lazos culturales y la memoria de los pueblos definen sus propuestas con ejercicios históricos y atmósferas sensoriales en torno a la idea “postergada” de nuestra nación. 
Bajo la dirección de Wili Pinto, “Fabiana, pasos y latidos” construye un puente multidisciplinar donde confluyen actuación, danza, imágenes, cantos populares y manipulación de objetos.
La aplicadísima y eficiente Graziapaz Enciso brilla con destreza en cada una de estas disciplinas. 
Visualmente exquisita, esta performance presenta a Fabiana Criolla, una mujer con arraigo al pasado, pero con la mirada puesta en el presente. Desde la penumbra, ella va tomando forma en escena a través de su voz, ecos lejanos, movimientos ondulatorios y exhalaciones vehementes.

La propuesta ritualista es 
dirigida por Wili Pinto  

A menudo, la intérprete combina sus rutinas con las inquietudes creativas que las explican. Lo que, en principio, parece una serie de evocaciones hacia ancestros y tierras más próximas –como Chincha– se convierte en una irremediable búsqueda de raíces más profundas. Esa travesía conecta siglos anteriores con tiempos actuales y, en especial, con África, continente madre.
Las historias y recuerdos se ramifican al punto de que podría ser difícil de rastrear por la riqueza estética del montaje. Enciso aparece con un vestuario que denuncia (o revela) su condición trashumante: cadenas, nudos y telares que, aunque lucen sujetas, no la aprisionan en escena. En este atuendo de tonalidades rojizas y colores tierra, destaca un lienzo bicolor usado como una bandera que la actriz ondea con movimientos firmes y elegantes hasta incluirla en su vestuario. En paralelo, se añaden a este simbólico ritual los objetos dispuestos en el suelo.

El empleo de objetos es uno de los aciertos
de este evocador montaje

El misterio acaba con cada imagen creada desde lo inédito y lo sutil. Una embarcación que surca con sueños a bordo, la mirada de la tatarabuela escondida entre los sembríos costeños de algodón, o la necesaria liberación de pesados grilletes ya no físicos, sino mentales o sociales que cargan nuestra frágil y fragmentada sociedad. Cumplidos estos introspectivos ritos, “Fabiana, pasos y latidos” desenreda las fibras de múltiples madejas en cada espectador. Entre discursos vacíos y la falsa inclusión, esta exhaustiva obra del repertorio de Maguey Teatro descubre las raíces de un problema racial que algunos prefieren mantener enterrado.

FICHA ESCÉNICA
“Fabiana, pasos y latidos”
Actúa: Graziapaz Enciso
Dirección y dramaturgia: Wili Pinto
Iluminación: Gume Escobar
Fuentes de textos: Eduardo Galeano, Pedro Benvenutto, Manuel Moreno, Maritza Joya
Textos de la demostración: Wili Pinto
Música: Extractos de música de Philip Glass y Foday Musa Suso, cantos populares africanos y afroperuanos
Objetos y Vestuario: Graziapaz Enciso, Wili Pinto
Fotografías: Joaquín Virhuez / Silvia Román
Un montaje de Maguey Teatro Centro Cultural
Redes sociales: Web / Facebook / Instagram

sábado, 12 de julio de 2025

Juegos interrumpidos

Un patio, un parque, una casa... a veces, el infierno está más cerca de lo que uno se imagina. Sara Joffré (1935-2014) era consciente de los peligros que niños y adolescentes sufrían en estos parajes urbanos o rurales cuando escribió su icónica “En el jardín de Mónica” (1961).

Mónica (Arroyo) y La Niña (Cordero)

Esas heridas marcaron la delicada piel y, sobre todo, el alma y corazón de su sensible y jovial protagonista. “Una niña que podría tener hasta ochenta años, que es la máxima edad que puede tenerse”, según reza su prólogo. Ese dolor llevado en silencio toda una vida despierta un día para revelarse como una persona fragmentada e incompleta. En diciembre de 2015 la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) montó una primera versión bajo las órdenes de Omar del Águila y la lúcida Ximena Arroyo en el papel protagónico. Ana Santa Cruz, Jamil Luzuriaga y Sergio Ota completaban aquel elenco de espíritus traviesos.
Inspirados por la partida de Joffré, acontecido un año antes, aquel montaje celebraba la vida, la alegría y la libertad con una puesta en escena colorida, brillante y lúdica. Una década después, la AAA cierra este capítulo con una versión original y arriesgada en varios sentidos.

El equipo creativo de "En el jardín de Mónica" 
recibe a su público en el histórico patio de la AAA

En principio, traslada la acción a su histórico patio, abriendo un mar de infinitas posibilidades técnicas, sensoriales y escénicas guiadas con una sólida mirada estética. Esta vez, el misterioso jardín emerge en las grises horas de una moribunda tarde de invierno, con una disposición clásica de público y escenario, y micrófonos instalados a ambos lados. La versátil Ivi Cordero toma la palabra, pero la voz de Mónica (Arroyo, en un registro doloroso, entrañable y distinto) es lo más importante. Ambas actrices –discípula y mentora– comienza su interpretación con voz y energía intensas siguiendo la nueva versión textual propuesta por el equipo que dirige Omar del Águila.
Esta acertada decisión trae a escena una historia oscura, descarnada y, quizá, más acorde a estos tiempos. Ello combina bien con la descuidada locación elegida y el vestuario negro sobre el que se adicionan prendas y accesorios de colores llamativos (naranja, fucsia o celeste).

La Niña (Cordero) y El Niño (Sánchez)

Esta utilería proviene de un baúl de madera y despierta la curiosidad de un espectador que logra sintonizar con la imaginación de sus risueños personajes. Y fluye así cada vez que Mónica plantea los juegos en los que salpican evocaciones y temores que desconciertan a la Niña (buen trabajo de Cordero) y, cuando ya cae la noche, al Niño (Gary Sánchez, en una grata aparición). El juego de contraluces y sombras denuncia el acecho de la violencia, pero revela algo más inquietante. “En el jardín de Mónica”, como en otros espacios, la inocencia de las primeras etapas de la vida se va extinguiendo para dar paso a episodios de frustración y rabia que no se deben callar más.

FICHA ESCÉNICA
“En el jardín de Mónica” de Sara Joffré
Dirección: Omar del Águila
Elenco: Ximena Arroyo, Ivi Cordero y Gary Sánchez
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Centro de Lima)
Temporada: Del 04 al 20 de julio
Funciones: viernes y sábado a las 6pm / Domingos a las 5pm
Ingreso libre, colaboración voluntaria
Una producción de la Asociación de Artistas Aficionados
Redes sociales: Facebook / Instagram