lunes, 20 de febrero de 2023

Ángeles y demonios

Dos parejas, dos momentos y un sentimiento. Uno potente, desgarrador e inevitable. Aprovechando una fecha “cliché” como San Valentín, La Eme Colectivo Teatral ha estrenado dos obras cortas para reflexionar sobre el amor y sus inquietantes variables.

La Eme Colectivo Teatral presenta
"Aquí, ahora" y "¿Solo amigos?"

Disímiles entre sí, ambas piezas abordan con honesta precisión la evolución de este sentimiento en tiempos de relaciones fugaces, rupturas amigables y recompensas instantáneas. Con una pluma fresca y lúdica, Mónica Talavera se ha propuesto observar los estragos causados por quienes sucumben ante este apasionamiento. Y es que, según la ocasión, el amor a veces va de ángel, y otras tantas, de demonio. En “¿Solo amigos?” por ejemplo, una inusual propuesta de intimidad pondrá una difícil prueba a la amistad de Fiorella (Paulina Bazán) y Cristian (Eduardo Albarracín). Explorar estos nuevos límites involucrará algo más que solo sentimientos. Y aunque esta premisa resulte anecdótica, basta para contar una historia de descubrimientos sobre los vínculos que unen a las personas y que, casi siempre, se esconden.

Fiorella (Bazán) y Cristian
(Albarracín) en "¿Solo amigos?"
Ayudados por su juventud y energía, Bazán y Albarracín irradian la escena de gracia e inocencia. Como en una comedia romántica, inician un juego entre cándido y pícaro, y comparten sus inseguridades y temores ante las presiones sociales y aspiracionales con que “debería cumplir” una pareja joven actual.
En especial, porque nos guían por un viaje de ilusión/amor que se desvanece cuando la adolescencia queda atrás y uno pretende jugar a ser adulto. Complicidades y verdades que aparecen y brillan en una velada divertida y de buen ritmo. “Aquí, ahora”, en cambio, es el doloroso retrato de un amor que se resiste a morir a pesar de las heridas, las dudas y los celos. Esa pálida esperanza camuflada bajo el apego emocional solo antecede un drama de miradas y silencios elocuentes.

Andrea (Dedekind) y Bruno
(Sotomayor) en "Aquí, ahora"
Andrea (una sobria Alessandra Dedekind) y Bruno (un acertado Henry Sotomayor) han vivido mucho. Tanto que llegaron a olvidar cuánta felicidad había en sus atardeceres charlando en una banca de parque. Con aplomo y naturalidad, el elenco sostiene la historia que irónicamente revela la fragilidad de las relaciones.
No obstante, podría plantearse un intercambio de posiciones de los personajes para que el público pueda apreciar las reacciones de ambos actores considerando la intensidad de una propuesta minimalista en elementos y aspectos técnicos. Detalles que no desmerecen un trabajo que se aproxima a las complejas leyes psicoafectivas de las relaciones. 

FICHA TÉCNICA
“Aquí y ahora” de Mónica Talavera
Dirección: Mónica Talavera
Elenco: Alessandra Dedekind y Henry Sotomayor
Horarios: 8pm y 8:30pm

“¿Sólo amigos?” de Mónica Talavera
Dirección: Mónica Talavera
Elenco: Eduardo Albarracín y Paulina Bazán
Horarios: 9pm y 9:30pm 

Temporada: Del 14 al 22 de febrero
Funciones: Martes y miércoles desde las 8pm
Lugar: Sala Zurita de Haute Restaurante (Ca. Armando Blondet 191, San Isidro).
Informes: +51 984 184 185 (WhatsApp)
Entradas: S/ 25 (Una obra) y S/ 40 (Dos obras)
Redes sociales: Facebook / Instagram
Un montaje de La Eme Colectivo Teatral

sábado, 11 de febrero de 2023

Encuentro cósmico

 El universo sorprendente, lúdico e inimaginable de la niñez vuelve a escena con cierta frecuencia. Entre ocasos y fulgores surge “Un viaje hacia Plutano”, fugaz obra de teatro de Jorge Bazalar que nos sumerge en una aventura infantil, divertida e inesperada.

Patty (Sofía Espantoso) y
Tato (Jorge Palacios)
Con tres reposiciones a cuestas, este montaje ya podría considerarse un clásico en el repertorio de la Kapchiy, asociación cultural que acaba de cumplir 3 años. Tras ligeros cambios de elenco y pasos entre lo virtual y presencial, la propuesta se ha conservado fresca y grácil bajo la dirección de Renato Piaggio.
A través de sus pequeños protagonistas se exhiben las diferencias sociales, económicas y, sobre todo, emocionales que pasan inadvertidas desde la lejana mirada de los más grandes. Pero también revela aspectos comunes que superan esas diferencias.
Por ejemplo, Tato (Jorge Palacios) es un carismático y aplicado explorador frente a Patty (Sofía Elena Espantoso), una entrometida y risueña niña. Ambos quedan atrapados en un ascensor plagado de botones y advertencias que los agobian.
Afiche de la obra
El accidentado encuentro los llevará a esquivar sus soledades y carencias, mientras idean alguna forma de escape. Aunque breve –alrededor de 20 minutos–, Piaggio aprovecha ciertos apuntes dramáticos como la tensión o la urgencia, el vocabulario suelto y el uso del espacio para imprimirle buen ritmo a su historia.
Un detalle loable es el trabajo de iluminación y la cuidadosa escenografía estelar que acompañan a Tato y Patty, precisa para su aventura especial. La audiencia puede iniciar un viaje sideral sin salir de la Tierra. Aunque ya nos gustaría eso último.
Las actuaciones de Palacios y Espantoso son aceptables. Sus personajes convergen en química y complicidad en medio de ocurrencias y picardías que delatan una sincera búsqueda de compañía y refugio que, a veces, aparece en el lugar menos esperado.
Kapchiy celebra 3 años
Sea por el mágico sendero estelar avistado en Espacio Esencia Teatro o la tierna necesidad de sus personajes, se presiente la espera de un colofón o una segunda parte. Como una tradición veraniega, “Un viaje hacia Plutano” ha inaugurado una vez más una auspiciosa temporada para el equipo creativo de Kapchiy.
La asociación cultural que fundara Renato Piaggio en 2020 puede celebrar con entusiasmo y convicción no solo sus tres años de existencia escenificando a dramaturgos peruanos, sino por las más de 30 puestas en escenas exhibidas. Y por las que vendrán.

FICHA ESCÉNICA
“Un viaje hacia Plutano” de Jorge Bazalar
Dirección: Renato Piaggio
Elenco: Jorge Palacios y Sofía Elena Espantoso
Lugar: Espacio Teatro Esencia (Av. Grau 069-A, Barranco)
Funciones: sábados y domingos de febrero a las 5pm
Temporada: Del 04 al 26 de febrero
Un montaje de Kapchiy Asociación Cultural
Redes sociales: Facebook / Instagram

sábado, 12 de noviembre de 2022

El último aplauso

Aunque alegres y bulliciosos, los circos acogen tristezas y penas en sus camerinos. Ni las muecas más graciosas, maquillajes más festivos o carcajadas más sonoras alcanzan para silenciarlos. Aquí los sueños ajenos pueden hacerse realidad, pero no los de sus protagonistas.

Vanessa Vizcarra y Bruno Espejo en
"Mades Medus"
Los dos personajes de “Mades Medus” (1999) conviven en este escenario de pesadilla como si nunca descansaran de la cuerda floja. Este nostálgico texto de María Teresa Zúñiga (Huancayo, 1962), prestigiosa dramaturga y fundadora del grupo Expresión (1986), resuena por sus referencias y diálogos que interpelan a un público que está por venir. El joven director Jorge Robinet rescata esta apreciada obra peruana que, a más de veinte años de su publicación, retrata a un país herido, uno en el que las artes agonizan y se resisten a desaparecer. Los recintos escénicos que han sobrevivido a esta pandemia lo saben de memoria. Con notable visión, Zúñiga sitúa su historia en un circo entrañable y, al parecer, olvidado. Sobre esta imagen recurrente en piezas teatrales de los años sesenta y setenta, recrea las acrobacias de dos artistas en un mundo contemporáneo que, cada vez, los entiende menos ni acepta sus sueños.

Espejo interpreta a Medus, en el
montaje que dirige Jorge Robinet
En primer momento se vislumbran dilemas cotidianos ­y aspiracionales: ¿vale la pena vivir del arte? Mientras Mades (una sobria y precisa Vanessa Vizcarra) y Medus (Bruno Espejo, solvente y expresivo) ensayan sus rutinas físicas sus dudas irán madurando dando pie a disquisiciones filosóficas y existenciales posibles también bajo un refugio circense. Sus protestas –surgidas más de sus continuos desencuentros que de sus esquivas coincidencias– buscan alguna respuesta de sectores indiferentes a su causa. Si bien desfilan por la sátira el oportunismo político, económico y mediático, ellos aguardan por un público que no puede faltar.
El contrapunto escénico de Vizcarra y Espejo es plausible. A la prudencia y desencanto de una artista madura se antepone el espíritu vivaz del más joven. No obstante, los riesgos tomados por ella y su experiencia generan admiración y alimentan la esperanza del compañero más novel.

"Mades Medus" de María Teresa Zúñiga
La correcta dirección de Robinet y la eficiencia de su elenco aprovecha la profundidad de la dramaturgia de Zúñiga. El diseño escenográfico y la iluminación (notable labor de Rodolfo Villalobos y Cristiano Jara, en ese orden) acompaña esta propuesta de soportes vencidos y telares gastados por el tiempo que acentúan la nostalgia y el abandono de los artistas.
Por todo esto, “Mades Medus” es una fábula vigente sobre los sueños que no alcanzan en una sola vida. Y es que en algún telón por donde quiera colgarse la resignación saldrá siempre la esperanza que, aunque débil o enferma, podrá mostrar su rostro más valiente y consecuente. 

FICHA ESCÉNICA
Mades Medus” de María Teresa Zúñiga
Dirección: Jorge Robinet
Elenco: Vanessa Vizcarra y Bruno Espejo
Temporada: Del 28 de octubre al 13 de noviembre
Funciones: Viernes y sábados a las 8pm / Domingos a las 7pm
Lugar: Centro Cultural Ricardo Palma (Av. Larco 770, Miraflores)
Entradas: S/ 45 (General), S/ 34 (CONADIS) y S/ 28 (Estudiantes) en Joinnus y boletería del teatro

sábado, 22 de octubre de 2022

Acróbatas y soñadoras

Bajo la carpa de un circo imaginario tendida en el Teatro Quilla merodean unas silenciosas sombras. Son espíritus que se escabullen de la oscuridad de los paradigmas y los prejuzgamientos sociales en busca de sueños, anhelos y alegrías que vestir con elegante plenitud.

"Vestido de piel", espectáculo de 
circo contemporáneo
Esta fantasía surreal cobra vida gracias a la incansable entrega de las cuatro protagonistas de “Vestido de piel”. Bajo las órdenes de la artista circense y bailarina Camila Vera, este inusual montaje de La Compañía Silvestre encandila los sentidos y desafía las convenciones sociales que encorsetan la libertad de las mujeres en sociedad. Resulta admirable cómo la exploración creativa de una causa “femenina” alcanzó resultados desbocados a través del circo contemporáneo, el teatro y la performance. Un detalle destacable si se imagina un montaje con acrobacias aéreas, coreografías de danza y un vacío verbal que se conjuga con los aplausos.
En fusión perfecta, estos lenguajes avizoran la complicada pugna de cuatro mujeres por alejarse de los estereotipos femeninos. La travesía a una nueva identidad las trasladará de este mundo cargado de prejuicios y críticas a otra realidad, una insólita, fantástica y lúdica.
Este montaje ha sido creado y dirigido
por Camila Vera

Despojadas de esas cargas, las gráciles y decididas intérpretes de “Vestido de piel” realizan ocho rutinas asombrosas. Fernanda Luna, Belén Camasca, Irene Laynes y a la propia Vera ponen a prueba sus habilidades físicas, mentales y emocionales en ejercicios grupales y desafiantes solos en los que demuestran un dominio excepcional de sus cuerpos.
Las artistas deslumbran por la sincronía de sus giros, la fiabilidad de sus movimientos y la precisión de sus aterrizajes, los cuales acompasan con música exótica, íntima y vertiginosa. En sus actos existen, no obstante, momentos que negocian –con imperceptible sutileza– sus dudas.
El encanto de sus coreografías y las luces precisas y oportunas convierten la caja negra del teatro en una mágica arena de circo. Esta performance no sería posible sin la presencia circense de sogas y trapecios; o de elementos cotidianos como atuendos de diversos colores y colgadores de ropa.

Fernanda Luna, Belen Camasca, 
Irene Laynes y Camila Vera.

En este punto, el despliegue físico es tan predominante que trasciende su discurso de lucha inicial para entregarse sin temores a una propuesta sensorial en la que las palabras sobran. Estos méritos singulares le valieron al proyecto ser uno de los ganadores de los Estímulos Económicos para la Cultura 2022 del Ministerio de Cultura. En un mundo marcado por modas pasajeras, “Vestido de piel” desnuda los clichés que nos cubren de pies a cabeza sin importar la estación. El arriesgado trabajo de La Compañía Silvestre evade esas incómodas tendencias que valoran las apariencias antes que la belleza interior.

FICHA ESCÉNICA
“Vestido de piel”, espectáculo de circo contemporáneo
Creación y dirección: Camila Vera
Elenco: Fernanda Luna, Belén Camasca, Irene Laynes y Camila Vera
Temporada: Del sábado 15 al domingo 23 de octubre
Funciones: Sábados a las 8pm y domingos a las 7pm
Lugar: Teatro Quilla (Av. Bolognesi 397, Barranco)
Entradas: S/ 50 (General), S/ 40 (Estudiantes y jubilados), S/ 35 (CONADIS) en Joinnus y los días de función en la boletería del teatro desde las 6pm
Promoción Grupos de 10 a S/ 40.
Coordinar vía 997901563 (WhatsApp)
Una producción de La Compañía Silvestre

sábado, 15 de octubre de 2022

Eslabón extraviado

Jugar a ser Dios es un desafío eterno y atractivo con el que la Humanidad ha soñado desde siempre. Con el tiempo esta posibilidad no solo dividió las opiniones, sino que incubó universos insólitos en los que los laboratorios y los burós del gobierno se acercaron peligrosamente.

La científica Brighton (Emily Imán) en
"La raza de los subhombres"
En esa línea, “La raza de los subhombres” es uno de esos hallazgos dramatúrgicos. Esta inquietante comedia de Solly Wolodarsky (Buenos Aires, 1927) ganaría el primer premio en el VI Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado en Moscú en 1957.
Una noticia inesperada, quizá, para la primera obra de un autor latinoamericano. 
Aunque breve, esta lúcida pieza teatral siembra un inteligente debate en torno a la creación artificial de una especie intermedia entre primates y humanos. La aparición de este pariente homínido y sus posibles ventajas despiertan la codicia de diversos sectores de la élite de un país. Con estos ingredientes, el director Omar del Águila compone un montaje de un acabado técnico y escénico impecable. Su acertada mirada recoge y retrasmite el cariz distópico y futurista de un texto concebido en los duros tiempos de la post guerra (1945) para aterrizarlo en los escenarios actuales.

Astra (Nataly Rojas) expone el plan
para el descubrimiento. 
Sus cuadros potentes y perturbadores deslumbran al amparo de luces azuladas y las imágenes multimedia. Los escándalos de nuestra política y las protestas sociales más sonadas “cumplen” su cometido al adherirse fácilmente a un relato de ciencia ficción que empieza a condensarse en una verdadera pesadilla. Entonces la escenografía estéticamente funcional revela un perverso ajedrez político y bioético que pone en jaque, incluso, a quienes detentan el poder. La corrupción, las traiciones y acuerdos bajo la mesa de nuestra realidad política fluyen en el afinadísimo trabajo de este elenco formado en la Asociación de Artistas Aficionados (AAA). Eso sí, debe cuidarse mejor la dicción y el ritmo inicial de la propuesta.
Un aspecto destacable es que los roles originalmente masculinos son abordados por las actrices obteniendo una deliciosa galería de arquetipos con una catadura moral cuestionable. Ataviados con trajes más llamativos que sus razonamientos, estos personajes proclaman planes que terminan devorando sus propios códigos y principios.

Bajo la dirección de Omar del Águila, el elenco
realiza una buena presentación.
Desde la inescrupulosa científica Brighton (Emily Imán); la influyente mujer de negocios Astra (Nataly Rojas, de buena actuación), la desconfiada banquera Lady Guineas (Patricia Julcarima) hasta Lucy (Katia Villachica), la servil dueña de una cadena de medios o el plantador Dulac (Jireh Mori). No se salva ni Butcher (Joel Mio), el “pragmático” doctor del cuerpo médico, el manipulable pastor May (Manuel Salazar) o el autoritario coronel Mc. Indo (Valentín Tello). Mucho menos el abogado Doctor Law (Jairo Caya), la licenciada en ciencias sociales Hermes (Juliana Altamirano) ni el obtuso Senador Grobson (Fabrizzio Azul) cuyas justificaciones son hilarantes. 
Cual fábula científica, “La raza de subhombres” desmiente la supuesta superioridad del hombre como animal social. Los delirios de poder y el ansia de dominio sobre otras especies delatan cuán rezagados andamos en la carrera evolutiva que la Naturaleza tenía planeado. Somos, quizá, el eslabón que se niega a evolucionar.

FICHA ESCÉNICA
“La raza de los subhombres” de Solly Wolodarsky
Dirección: Omar del Águila
Elenco: Emily Imán, Nataly Rojas, Patricia Julcarima, Katia Villachica, Jireh Mori, Joel Mio, Manuel Salazar, Jairo Caya, Valentín Tello, Juliana Altamirano y Fabrizzio Azul
Funciones: viernes a domingo a las 8pm
Temporada: Del 23 de septiembre al 02 de octubre
Lugar: Asociaciónde Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Lima)
Un montaje de la Asociación de Artistas Aficionados

sábado, 20 de agosto de 2022

Charla póstuma

A veces, una faena tan sencilla puede ser la partida de un insospechado diálogo con el pasado. En “Transgeneracional” (2022), una mudanza confrontará a dos hombres ya maduros a través de los recuerdos y los objetos de sus abuelos recientemente fallecidos.

Ernesto Barraza y Diego Otero
en "Transgeneracional"
Esta nostálgica creación colectiva de Break Producciones salpicará el escenario de cuestionamientos y revelaciones que podrían remecer el presente. Bajo una cuidadosa dirección de Vanessa Vizcarra, la propuesta recorre con un poder liberador los secretos que guardan las generaciones que nos antecedieron.
Este viaje se asienta en el descubrimiento de las costumbres, aficiones y manías de sus antepasados; y nos acerca “respetuosamente” a la personalidad de estos abuelos, sus dilemas y sus asuntos pendientes.
Los ecos de esas vidas lejanas son develados por dos nietos (Ernesto Barraza y Diego Otero) como un mensaje póstumo. Emparentados por el dolor de la pérdida, estos nietos cómplices rebuscan en la memoria las emociones genuinas que les inspiraron sus abuelos en vida.
Esta creación colectiva es dirigida 
por Vanessa Vizcarra
Curiosamente un año antes ambos habían codirigido la irreverente propuesta “Violeta y los reptilianos” (2021). Esta vez, desde un rincón iluminado por luces mortecinas, se alistan a desentrañar los misterios de sus familiares con la ternura e inocencia de cuando eran pequeños.
La mudanza se convierte en una tarea interminable cuando intentan clasificar las pertenencias de sus parientes en cajas apiladas. Un desfile nostálgico de objetos (mapas, teléfonos de disco, un ropero, vestidos...) abre las cortinas del tiempo y desprende preguntas inevitables.
Mientras la dupla lanza hipótesis sobre las decisiones que marcaron el destino de sus abuelos, aparecen otras interrogantes más universales y sublimes como la identidad de familia o el futuro del país. La búsqueda de respuestas se acentúa con una precisa y frecuente ruptura de la cuarta pared que sorprende a su público.

Barraza y Otero encuentran el tono preciso para salir de la auto referencialidad y construir escénicamente a los personajes invocados. Barraza, por ejemplo, luce el encanto y elegancia de la abuela Julita Baertl, mientras que Otero hace lo propio como Juan Eléspuru.
Como un episodio memorable, “Transgeneracional” se sumerge en la nostalgia de quienes se fueron y nos legaron algo único y especial. Grande o pequeño, ese legado pervive, de algún modo, en nosotros: somos herederos de un sacrificio anónimo o un dolor silente que no pudimos observar por el amor infinito que prodigaron. 

FICHA ESCÉNICA
Transgeneracional
Creación colectiva de Diego Otero y Ernesto Barraza
Dirección: Vanessa Vizcarra
Elenco: Diego Otero y Ernesto Barraza
Lugar: Auditorio del Centro Cultural del Británico (Ca. Bellavista 527, Miraflores)
Funciones: De viernes al domingo a las 8:30pm
Temporada: Del 12 al 28 de agosto
Entradas: S/ 30 (General) y S/ 20 (Estudiantes y Jubilados) en Joinnus y la boletería del teatro
Un montaje de Break Producciones

martes, 16 de agosto de 2022

Terapia vecinal

En su primera temporada “Los vecinos de arriba” demostró la fiabilidad de una comedia solvente y transgresora. La ópera prima de teatro del cineasta español Cesc Gay (Barcelona, 1967) no solo consiguió atiborrar el Nuevo Teatro Julieta de Miraflores, sino que azuzó a la platea hablando de la convivencia, los estilos de vida y el sexo.

"Los vecinos de arriba"
ópera prima de Cesc Gay

Con este notable logro la Asociación Cultural La Pasión decidió realizar una segunda entrega, esta vez, desde la Asociación de Artistas Aficionados (AAA) de Lima.
Este poder de convocatoria le atrajo a la tradicional institución nuevos públicos, emociones frescas y vivos aplausos que conviven momentáneamente con la audiencia más fiel de la Sala Roca Rey.
Bajo una aceptable dirección de Daniela Lanzara y con un diseño escenográfico realista, los espectadores pueden disfrutar de un montaje fresco, ágil y divertido. Algo que va de la mano con sus pretensiones artísticas: pasar un momento ameno y agradable.
La llegada de una pareja liberal al departamento de otra más monótona es el disparador de la historia. Esta premisa bastante efectiva tiende una alfombra más que generosa para la comedia: situaciones hilarantes, unas botellas de cerveza, silencios incómodos, revelaciones inesperadas y más botellas de cerveza.

Salva (Monteghirfo), Laura (Baluarte),
Ana (Terkes) y Julio (Miyashiro).
Los anfitriones podrían calificar como una pareja conservadora. Ana (una aceptable Vanesa Terkes) y Julio (Aldo Miyashiro, algo rígido para este tipo de comedias) son una relación constituida, ambos de mediana edad y con una hija oportunamente ausente esta noche. Terkes y Miyashiro, actores de recorrido televisivo, tardan algunas escenas antes de entregarse grácilmente a la comedia. 
A su lado, los visitantes brillan por la frescura y el desenfado de una alcoba cómplice. Laura (Lita Baluarte, de buen trabajo) y Salva (un cómodo Sebastián Monteghirfo) irrumpen en escena con discursos que confrontan los miedos y tabúes de sus anfitriones y, de pasada, los del público. Esta antítesis definida por motivaciones, secretos y anhelos guiará los diálogos cual fuego cruzado en ambos lados. Y, aunque sutilmente se cuestiona el puritanismo de unos, la propuesta pondera, de algún modo, el abandono de viejos convencionalismos y ser de “mente abierta” de otros como una polaridad moderna.

La obra tuvo una primera temporada
en el Nuevo Teatro Julieta de Miraflores.
Sobre todo, hacia el final, cuando los dilemas tragicómicos parecen haberse agotado en el sofisticado apartamento, y los cuatro personajes se someten sobriamente a una consejería gratuita para parejas. Incluso, los gags que animaron la conexión con el público –rasgo esencial en este tipo de comedias– se diluyen bajo un inteligente diseño de luces que apuestan por la calidez y la nostalgia.
Comedia de buen ritmo, “Los vecinos de arriba” es una delicatessen de ironías sobre la sociedad y sus paradigmas. El montaje de La Pasión invita al espectador a examinar sus prejuicios y defectos en una noche en la que las apariencias, el cinismo y los tabúes se sientan a la mesa.

FICHA DE LA OBRA
Los vecinos de arriba” de Cesc Gay
Dirección: Daniela Lanzara
Elenco: Vanessa Terkes, Aldo Miyashiro, Lita Baluarte y Sebastián Monteghirfo.
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Lima).
Temporada: Del 05 al 28 de agosto
Funciones: Viernes, sábados y domingos a las 8pm
Entradas: S/ 20 (Viernes populares), S/ 30 (General), S/ 40 (VIP) y S/ 50 (Super VIP) en Joinnus y en la boletería del teatro.
Un montaje de la Asociación Cultural La Pasión