Existe espacios liminales en todas partes. Incluso, en las heridas que ya habían sanado. La artista multidisciplinaria Alondra Flores Quiroz (o “Alito”, con cariño) lo aprendió de pequeña cuando un episodio de curiosidad, descuido o travesura le enseñó que la fragilidad de una cicatriz en la piel puede marcar para siempre el alma y la memoria.
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| Alondra Quiroz en "Para no morir" |
Estas ideas, junto a otras como la resiliencia en la sociedad, la prevención en salud mental o la empatía, fluyen en “Cartografías para no morir”, su primer poemario. Desde esos versos y recuerdos, nació “Para no morir” (2026), una propuesta de versátiles lenguajes y múltiples interpretaciones, que Alito ejecuta con imperturbable determinación en el escenario. En manos de la cuidadosa directora y dramaturgista Jazmín Labrín, este “pretexto poético” se traduce en un espectáculo de una singular riqueza estética. Un lienzo escénico/performático sobre el que se despliegan las confidencias de autora y su afán de justicia con un ligero “desconcierto” para los asistentes a El Galpón Espacio de Pueblo Libre. Como en un poema simbolista, “Para no morir” esboza con sumo cuidado las imágenes –casi surreales– que proyecta entre dos telares largos instalados. La artista emerge como un ser alado, un ave temerosa, sin más palabras que las que adornan su plumaje de papel y plástico brillante con inscripciones que parece aprender a usar por primera vez.
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| Fiorela Giraldo |
Este personaje guía esta experiencia a sabiendas de que otros múltiples lenguajes artísticos se sumarán a la propuesta. Uno de ellos proviene de la música en vivo y original de la cantautora Fiorela Giraldo, muy eficiente en voz, cuerdas y cajón, que acompaña cada ejecución coreográfica o actoral de Alito con canciones de letras sesudas y pertinentes. Su presencia –a veces, silente cómplice, y, en otras, contrapeso escénico– contextualiza de mejor manera las rutinas performáticas, a menudo, sin palabras, de Alondra. A pesar de su estilo intimista y honesto, los retazos de vida alzan vuelo por la conexión enigmática y solidaria que ambas desarrollan y el fuerte arraigo de los aprendizajes de la actriz. Su vínculo visual, emotivo y físico es evocador y metafórico como cuando la cantautora la ayuda a “despegar los pies” de la tierra antes de volar. No obstante, lo que parece funcionar perfectamente en un montaje testimonial se torna, poco a poco, ritualista y político como si surgieran ramificaciones ocultas que podrían modularse con más organicidad.
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| La propuesta que dirige Jazmín Labrín incluye proyecciones multimedia de los años 90 |
Ello
explica el atisbo audiovisual del inicio, cuando se proyectan imágenes de los
años 90, la dictadura de Alberto Fujimori o los vladivideos. Estas ramas avanzan
entre consignas de justicia por la muerte de la periodista Melissa Alfaro y otros desaparecidos de esa época, el
recuerdo de su abuelo fallecido o las tensiones físicas que la aprisionaron a fármacos que
le asisten tramoyistas vestidos de negro.
En este
inclasificable –y barroco– trabajo se deben destacar los efectos de sombras y
luces (notable mérito de Igor Alfaro, hermano de la referida periodista). Su aplicación
de contrastes lumínicos con elementos sencillos como linternas de mano,
botellas de cristal, papel celofán y plásticos azules es sugerente y mágico
cuando asoman figuras propias del teatro de sombras. A
pesar de estas adiciones algo flotantes o inconclusas, “Para no morir” apela a
una respetuosa ofrenda –con fotografías, velas y aromas– como cierre. El unipersonal
de Alito asume la voz de
una generación que ya perdió el miedo a luchar, pero que, a pesar de ello, todavía
le cuesta encontrar una voz clara, constante y organizada para trascender.
FICHA
ESCÉNICA
“Para no morir”, basado en el poemario de Alondra Flores
Directora
y dramaturgia: Jazmín Labrín
Intérprete:
Alondra Flores
Música
en vivo: Fiorela Giraldo
Luces
y sombras: Igor Alfaro
Funciones:
sábados y domingos a las 8pm
Temporada:
10, 11, 17 y 18 de octubre
Lugar:
El Galpón Espacio (Av. Cipriano Dulanto 949, Pueblo Libre)
Entradas:
S/45 (General), S/80 (2 entradas), S/105 (3 entradas) o S/120 (4 entradas) en
la boletería del teatro
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