lunes, 27 de junio de 2016

Futuro en venta

Bajo sus nieblas y garúas Lima oculta curiosas y secretas complejidades. A esta geografía de pálidos brillos solares y rancias tradiciones, un texto de Gonzalo Rodríguez Risco añade una inusual lluvia cuyas gotas develarán los proyectos irrealizados o sueños pospuestos de una república.
"Nunca llueve en Lima"
En “Nunca llueve en Lima” el autor explorará este desfase de oportunidades a través de un opaco cristal: Los Sileri, una tradicional familia limeña venida a menos. Los episodios de añoranza, desarraigo o desinterés atormentarán a sus miembros y visitantes por una hora y media de función. Ya en manos del director Alberto Ísola el metafórico texto alcanza buen ritmo y sólidas interpretaciones. Con ellas abordará dilemas y anhelos de un abuelo, un padre y una hija enfrentados por la venta de una casona. ¿Puede el pasado reservar alguna esperanza futura para esta familia? Al parecer, sí.

ESPEJOS FAMILIARES
La historia transita en la absoluta disfuncionalidad. Don Rafael (perfecto Carlos Tuccio) y su inseguro hijo Sebastián (Lucho Cáceres de buenos matices) llevan una relación difícil. La severidad de Tuccio y los arrebatos inmaduros de Cáceres imprimen frialdad y una ternura espontánea. Su hija Daniela (comprometida Patricia Barreto) es el soporte económico y anímico del clan.
Daniela (Patricia Barreto) y Roy (Emanuel Soriano)
En su grácil figura oculta una fortaleza que va debilitándose; mientras que doña Elena (Haydeé Cáceres), la vecina de la familia, irradia la tranquilidad de una abuela entrañable o una madre ausente. Junto a ellos, Juan Pablo, Gladys y Roy son una familia reconstruida, un espejo distorsionado de los Sileri. Con dosis de humor, antipatía o sensibilidad Pold Gastello, Magali Bolívar y Emanuel Soriano lucen acertados papeles. La tensa convivencia bajo la incesante lluvia marca las mejores escenas del montaje. Y, en especial, la química entre los personajes más jóvenes (Barreto–Soriano) afianza la esperanza.

UN AMPLIO PARAGUAS
Cada detalle suma en Nunca llueve en Lima. Por ejemplo, apuesta por un realismo explícito gracias a una atmósfera visual (preciso diseño lumínico de Mario Ráez), musical (selección de Alberto Ísola) y los singulares efectos utilizados para crear un escenario inquietante.
Sebastián (Lucho Cáceres) y Daniela (Patricia Barreto)
Esta tragicomedia limeña –de estreno mundial– funciona, pero no excede sus estándares. Alecciona con suavidad a su público, aunque la remece en puntuales momentos  gracias a su elenco. Una sensación que proviene de su texto dada la amplitud de conflictos que plantea y que no parece resolverse. El no esclarecer una resolución diluye, en cierto modo, la expectativa de los conflictos propuestos. Hacia el final se restituye un poco el equilibrio familiar cuando se esperaba alcanzar un involucramiento a nivel macro. En este caso, no fue la cantidad de precipitación sino el tamaño del paraguas.

FICHA ESCÉNICA
Nunca llueve en Lima” de Gonzalo Rodríguez Risco
Dirección: Alberto Ísola
Elenco: Carlos Tuccio, Haydeé Cáceres, Lucho Cáceres, Patricia Barreto, Pold Gastello, Magali Bolívar y Emanuel Soriano
Diseño de iluminación: Mario Ráez
Selección musical: Alberto Ísola
Diseño de escenografía: Marijú Núñez Malachowski
Lugar: Teatro Británico (Ca. Bellavista 527, Miraflores)
La temporada culmina el lunes 27 de junio
Más información en el evento de la obra
Una producción de Escena Contemporánea

domingo, 19 de junio de 2016

Delirios revolucionarios

En un mundo de razones relativas impulsar una idea ha dado pie a debates encarnizados y hasta inexplicables guerras. En Los Justos” (1950) del francés Albert Camus (1913–1960) una singular pugna ideológica despierta algo más que recelos y cismas antes de una crisis social. El inspirado montaje de Soma Teatro sobre esta pieza lo evidencia.
Dora (Fernández), Stefán (Rueda), Alexis (González),
Boria (Molina) e Iván (Luque)
Bajo la dirección de Rodrigo Chávez y una pertinente versión de Daniel Amaru Silva, la puesta reluce por su sobriedad estética y rigor histórico. Tras sintetizar los cinco actos originales en dos sólidas partes, los realizadores transitan por desbordes racionales e irracionales de una revoluciónPara entenderlo Los Justos” recurre a un hecho real: el asesinato del Gran Duque Sergio Romanov en 1905. Sus protagonistas –un grupo de revolucionarios que planea un atentado– sitúan al espectador en un dilema complejo. Uno que involucrará sus pasiones y razones en torno a un delicado escenario.

“LOCOS” IDEALISTAS
En la obra, estos personajes luchan contra el régimen zarista portando una bandera de cambio que, a veces, obnubila sus actos. Stefán (Renato Rueda, enérgico y contundente) enarbola esta lucha sin dudas, mientras que en Iván (impecable y entregado Fernando Luque) brilla la ilusión de un libertario y comprometido soñador.
Elenco de "Los Justos"
Ambos, en contrapeso perfecto, mantienen en jaque el futuro de la Revolución Rusa. Esta dicotomíasalpicada de escrúpulos, códigos de honor y contradiccionesdará coherencia al pensamiento de todo el grupo. La “pugna” ideológica de Rueda y Luque funciona junto a un elenco que confabula con acierto. El líder Boria (aceptable Gonzalo Molina) se esmera por mantener la armonía del comando que integra la experta en detonantes Dora y Alexis (Andrea Fernández y Gabriel González de buenos papeles). Fernández y González tendrán decisivos y conmovedores apariciones posteriores como La Gran Duquesa y el verdugo Foka.

SUTIL CONSPIRACIÓN
Como en otras puestas de Soma Teatro, el diseño escenográfico (mérito de Coco Luyo) es pulcro. Las intervenciones están marcadas acertadamente dentro y fuera de un cuadrilátero delineado en el primer acto y sobre un pequeño estrado en el segundo. Nada interrumpe la acción ni distrae la presencia de los actores a media luz.
Foka el verdugo (González) e Iván (Luque)
En su desenlace, la encrucijada inicial se intensifica: ¿puede un ideal justificar algo tan valioso como la vida? ¿Hacen falta nuevos mártires? Sutilmente Camus no intenta definir la lógica radicalista, aunque sí cuestionar la estrategia sectaria y obtusa con que se hace frente al sistema.
Los Justos” es una protesta sobre las arbitrariedades y los riesgos de aplicar una idea usando métodos precipitados y efectistas por más que los fines parezcan beneficiosos. Por desgracia el precio con que se suele pagar es un futuro no estrenado por una juventud apasionada.

Crédito de fotos: Mafer Caballero / Soma Teatro

FICHA ESCÉNICA
Los Justos” de Albert Camus
Versión: Daniel Amaru Silva
Dirección: Rodrigo Chávez / Asistencia: Daniel Cano
Elenco: Fernando Luque, Andrea Fernández, Gonzalo Molina, Renato Rueda y Gabriel González
Escenografía: Coco Luyo
Vestuario: Lizzy Castillo
Musicalización: Allison Palma y Arturo Chávez
Lugar: Teatro de la Alianza Francesa (Av. Arequipa 4595, Miraflores)
La temporada va desde el 20 de mayo hasta el 10 de julio
Funciones: Viernes y sábado a las 8pm / Domingos a las 7pm
Entradas: S/. 35 (General) y S/. 25 (Estudiantes y jubilados)

miércoles, 15 de junio de 2016

Explosión creativa

Arriesgada y contundente, Marbe Marticorena ha ideado y dirigido un montaje a la medida de su genio y a la de nuestra época. Se trata de “La humilde dinamita”, una pieza coreográfica inspirada en la demencial violencia, el frágil pasado y el quiebre de la armonía natural. Una obra  “subversiva”, en el buen sentido. 
Jonás (César Golac) y Clara (Leslie Guillén)
Afincada en la época de terror, se configura una mirada familiar sobre uno de los instintos más perversos de la civilización. Pero, ¿qué motiva a Marbe? En el programa de mano lo describe con suma lucidez: elegir “un momento feliz de nuestras vidas (...) para contar una historia de muerte y violencia” o de nuestra historia. 
Tras ciertas reformulaciones en tiempo, esta propuesta corporal, histórica y visiblemente testimonial ha suscitado un silencio mediático. No obstante, su riesgo y contundencia son suficientes para sacudir la memoria colectiva hasta reverberar los recuerdos con el estruendo de una denuncia.

HISTORIA DE DOLOR
Su inicio místico, en voz del Apu, ente de la cosmovisión andina que habita montañas, ríos y bosques, propone una lógica aparentemente distante. La prodigiosa Lilian Nieto asume este rol, complejo y extraño a ojos citadinos, con seriedad, justicia y un sentido protector.
El dolor y el misticismo en escena
Bajo ese amparo mítico aparece Jonás (César Golac, de un trabajo honesto y de calidad), un chico reclutado por su hermana para integrar un grupo armado. A través de su historia se vivirá la época del terrorismo (1980–1992), aunque el mensaje se extenderá a la violencia como esencia destructora de la HumanidadEsa delirante fuerza capaz de atentar contra su especie y la Pacha Mama (Madre Tierra). Destruirá la inocencia de Jonás (y de miles más) hasta tornarse en una ideología enfermiza que desangrará al país. Alrededor suyo surgirán diversas perspectivas de una guerra insana. Vidas inocentes y no tanto.

VIAJE AL PASADO
El elenco (integrado también por Rolando Reaño, César Chirinos, José Avilés, Angelita Velásquez y Omar Peralta) es comprometido: realizan múltiples personajes, algunos contrapuestos. Leslie Guillén, por ejemplo, encarna más de tres. Entre ellos, a una activista social y a una camarada terrorista.
"La humilde dinamita"
A pesar del tema susceptible, la dirección encuentra un lenguaje equilibrado, rítmico y sensible. En “La humilde dinamita” las coreografías (en muertes y torturas) no lo encierran todo. Con prudente tino, la dramaturgia ha añadido el quechua para intensificar el realismo de las desoladoras escenasAdemás, destaca la “lógica” de los elementos en escena. Un tambor –que invita a la alegría– es percutido para atemorizar mientras unos pequeños mazos de madera parecen rastrillarse ante una vida... “La humilde dinamita” muestra cómo la paz presente no cura aún las cicatrices del pasado. Aquellos recuerdos que no dan tregua a la indiferencia.
Fotografías: Paola Vera / Revuelo

FICHA ESCÉNICA
“La humilde dinamita”, de Marbe Marticorena
Dirección: Marbe Marticorena
Elenco: Leslie Guillén, Lilian Nieto, Rolando Reaño, César Chirinos, José Avilés, César Golac, Angelita Velásquez y Omar Peralta
Lugar: Teatro de la Alianza Francesa (Av. Arequipa 4585, Miraflores)
Funciones: Miércoles y jueves a las 8pm
Temporada: Desde el 3 de mayo hasta el 23 de junio
Una producción de Revuelo arte/escena

viernes, 27 de mayo de 2016

Musas en peligro

En “Romeo y Julieta de William Shakespeare (1564–1616), la mujer alcanza una dimensión escénica universal. En apenas tres días Julieta experimenta delirantes e impetuosos conflictos mientras intenta comprender cómo funciona el amor. A cuatro siglos de la muerte del bardo inglés este personaje resulta cautivante.
"Todas somos Julieta"
No pasaría mucho tiempo hasta que esta “musa” inspirase historias bajo nuevas perspectivas. El director Ricardo Morante, entusiasta lector de Shakespeare, la ha incluido en “Todas somos Julieta” (2015). Su último proceso creativo es un espejo que irradia emociones, temores, pasiones y secretos del mundo femenino.
La icónica figura shakespeariana se disgrega fluidamente en cinco mujeres en una atípica noche de revelaciones y encuentros. Las vivencias reprimidas, azares y coincidencias, la música celta y otros simpáticos ingredientes configuran una comedia digerible, entretenida, aunque aún con proyección.

JUEGO DE ARCANOS
Tras un juego de Tarot nada serio, las entrañables amigas presagian que un fatal designio se cierne sobre una de ellas. La lectura de cartas conjuga el nombre de “Julieta” con una posible muerte por amor. Lo que sigue es una situación hilarante que desentrañará a la posible suicida.
Ricardo Morante y su elenco
Para más casualidades, se realizará una lectura de breves episodios del clásico shakesperiano. Aparecerán, en tanto, más referencias del universo del dramaturgo inglés (“Macbeth”, “Otelo”, “Sueño de una noche de verano” o La fierecilla domada”) en un juego de apariencias que potencia la intrigaLa revisión dramática de “Romeo y Julieta” –la mayor parte de la trama– permite transitar por el pasado de las amigas. Estos pasajes –a veces, más citados que actuados– restan frescura a la comedia y le añaden un fulgor solemne a pesar del buen trabajo técnico de luces y musicalización.

UNA Y MIL JULIETAS
Las actrices minimizan este raro efecto con buenos matices en escena. Gretta Lisboa, Katherina Sánchez, Sofía Muñoz, Patricia Moncada e Inés Sadovnic deleitan con los roles sensuales, gráciles, místicos, desenfadados o sofisticados que encarnan. El despliegue coreográfico –supervisado por José Rojas– equilibra la puesta.
Afiche de la obra
Quizá, por eso, Todas somos Julieta” funciona mejor al inicio y lo confirma con su desenlace
Aún perfectible, Morante ha logrado establecer una honesta exploración escénica basado en autores clásicos y textos emblemáticos de diversos géneros y épocas. 
En lugar de considerarlos “sagrados” o “intocables”, el director y dramaturgo recorre sus senderos con ojos atrevidos e irreverentes para explotar sus conflictos o actualizar sus antiguos dilemas. Los resultados son arriesgados.
En su revisión personal se incluye a “El Sargento Canuto” (2010) de Manuel Ascencio Segura al son de la elegante marinera, “Ulises dos veces” (2013) inspirado en el célebre héroe griego ahora devenido en coaching personal, o “Prometeo Encadenado” (2014) de Esquilo en un mundo de telas aéreas, ropas de cuero y heavy metal. Una apuesta que Morante realiza con convicción y valentía desde Aqualuna Teatro.

FICHA ESCÉNICA
Todas somos Julieta”, de Ricardo Morante
Dirección: Ricardo Morante
Elenco: Gretta Lisboa, Katherina Sánchez, Sofía Muñoz, Patricia Moncada e Inés Sadovnic
Lugar: Teatro Auditorio Miraflores (Av. Larco 1150 – sótano, Miraflores)
Función: Viernes, sábados y domingos a las 8.30pm
Temporada: Del 13 de mayo al 4 de junio 2016
Una producción de Aqualuna Teatro
Más información en el evento de la obra

miércoles, 18 de mayo de 2016

El último vals

 Atrapado en un gastado vinilo o en una quinta de paredes deslucidas, el criollismo se resiste al silencio. Las recordadas jaranas y valses plebeyos que alguna vez resonaran en Barrios Altos han cobrado vigencia con una propuesta de Pepa Duarte vista en el XV Festival Saliendo de la Caja 2016.
Desde la Casa Recurso en Barranco, esta puesta revive viejas querencias y olvidados desencantos visibles en la idiosincrasia peruana. En su temporada de despedida, Tu voz persiste” tiende un puente íntimo que revela la fragilidad de las relaciones humanas sin distinción de época.
El director Fernando Castro ha interpretado bastante bien esta exploración de sentimientos y la evolución del amor a medida que uno madura
Bajo su óptica, traduce y entrecruza las historias hasta definirlas, con movimientos y sincronía musical, en cuadros de constante crisis.

CALLEJONES Y ESQUINAS
La ausencia de una trama única desvía al público con deleite hacia una serie de desvíos y cruces que tocan fibras sensibles: relaciones de amor inconclusas y al borde de la ruptura. La poética “jaranera” ligada a la dinámica musical y coreográfica –la mano de Castro– impresionan.
Tu voz persiste” posee un elenco apasionado. Dusan Fung parece un vals criollo: conmueve, divierte y, hacia el final, sufre. 
Oscar Meza no defrauda y transita, con convicción, entre ocasos y esplendores, mientras Andrea Sarango brilla en frescas y complejas interpretaciones a lo largo de la puesta. 
Pepa Duarte, por su parte, ha esbozado una dramaturgia loable, aunque en colaboración de todos sus compañeros. Es la concepción de un vals escénico –para guitarra, clarinete y cajón– inspirado en las heridas más profundas de una sociedad fragmentada y nostálgica. Las canciones criollas y las convulsas relaciones encarnadas así lo reflejan.

TRISTE JARANA
Ya en escena, la experiencia es vívida. A media luz, la habitación es una “peña de cinco esquinas” inmersa en una atmósfera bohemia. Desde algunos rincones se canta a voz quebrada, se exploran los pasados, emerge la voz de Lucha Reyes o se sirve una espumante confesión.
Miguel Riofrio y Esteban Varela (formados en la Escuela de Música PUCP) acompañan el montaje de forma precisa. Su participación aplaca las penas con evocadores acordes que golpean la memoria. A veces un viejo tocadiscos trastoca el silencio del recinto por un lamento amoroso.
Tu voz persiste, alguna vez un proyecto final de escénicas, es ahora la mejor credencial de sus autores (creación colectiva). La maestría para descubrir cicatrices cercanas y revelar desde ahí la miseria o los anhelos de sus protagonistas la equipara a uno de esos valses que late triste en algún corazón solitario.

FICHA ESCÉNICA
Tu Voz Persiste” Temporada de Despedida
Dirección: Fernando Castro
Elenco: Pepa Duarte, Oscar Meza, Dusan Fung y Andrea Sarango
Música en vivo: Esteban Varela, Miguel Riofrio
Lugar: Casa Recurso (Jr. San Antonio 203, Barranco)
Funciones: viernes y sábado a las 8pm y 10pm
La temporada va hasta el 21 de mayo
Entradas: S/. 25 (General) y S/. 20 (Estudiantes y jubilados)
Reservas: moca@companiadeteatrofisico.com

viernes, 13 de mayo de 2016

Osados espíritus

Desafiar los temores (o quebrar las reglas) es esencial para los héroes grandes o pequeños. Estrenada en 2015, El sótano encantado” comprobó esta premisa con un montaje divertido, sensorial y, curiosamente, original aun cuando su historia lucía un collage de populares cuentos de hadas.
Tito Vega, Fabiola Coloma y Tomás Carreño
Dirigida por David García Coll, la puesta sucumbe al encanto de los primeros descubrimientos. Sus protagonistas –tres niños que acarician la adolescencia– se sumergen en una travesía épica a través de un refugio prohibido: el sótano de la casa en la que viviera que su abuela. Las circunstancias evocadoras –un argumento familiar– de la trama y el uso de diversas técnicas configuran un montaje inspirado. Luego de una temporada en la Alianza Francesa de Miraflores, El sótano encantado” reabre sus puertas para enseñar, desde los ojos de un niño, cómo vencer el miedo a crecer.

ESCALERAS ABAJO
La puesta inicia con una anécdota trivial: el encuentro de tres amigos tras perder una pelota en los fondos de la casa. A oscuras, los hermanos Guillermo y Jacobo (gran trabajo de equipo de Tomás Carreño y Tito Vega) y su amiga Aurora (Fabiola Coloma) empiezan a curiosear con los objetos de la mamama Gertrudis.
Afiche de la obra
Entonces empieza la magia en escena. Lo anecdótico se mimetiza con un entramado literario de cuentos clásicos como “Blanca Nieves”, “Caperucita Roja”, “Hansel y Gretel” o “La Bella Durmiente” en versiones bastante divertidas y antojadizas. 
Ese tejido es el pretexto sutil para jugar con saltos irreverentes y libérrimos entre las “realidades” de la pieza.
Por ejemplo, puede apreciarse un atrevido “Lobo” o una vanidosa “reina” de léxico pretencioso como personajes inimaginables en el universo de los cuentos de niños.  Estos osados espíritus funcionan a todo nivel ya que el lenguaje escénico que los acompañan por bosques, castillos y aldeas han sido explotados con frescura.

UN CUENTO TEATRAL
La narración con sombras seduce la mirada y desafía a “la muerte” con un juego de voces acertado, mientras la música (y sus breves letras) fluyen en ingenio y ritmo. La utilería (un par de botas o utensilios de cocina, por ejemplo) invita a la imaginación sin subestimar a la audiencia de edad heterogénea.
La bruja, el Lobo y la niña de la caperuza
La oralidad de los relatos aterriza en divertidísimas parodias (Tomás Carreño destaca en este papel) y cautiva a públicos instantáneos
La performance tierna y atrevida de Vega y el eficaz aporte de Coloma, con arrebatos bien pauteados, sostienen la hilarante aventura hasta un desenlace brillante.
Eso sí, un poco de afinación en el canto y un trabajo musical o coreográfico más cuidado habrían sumado. El sótano encantado” hechiza por su propuesta de teatro con pizcas de musical infantil que busca desmarcarse de rígidas categorías. Es el costo de redefinir los finales felices con la imaginación cómplice de creadores y espectadores.

FICHA ESCÉNICA
Dirección: David García Coll
Elenco: Tomás Carreño, Fabiola Coloma y Tito Vega
Lugar: Centro Cultural El Olivar (Ca. La República 455 San Isidro)
Temporada: Del 30 de abril al 19 de junio
Funciones: sábados y domingos a las 4pm
Una producción de Pluma de Elefante
Más información en la página y evento de la obra

lunes, 2 de mayo de 2016

Honor patriota

La Guerra del Pacífico (1879–1883) –o Guerra del Guano y el Salitre, según otros expertos– ha inspirado sesudas reflexiones y ficciones históricas. Tras casi siglo y medio de magros recuerdos, las secuelas de este infausto episodio republicano han perdurado hasta el imaginario presente.
Doña Clara (Lilian Nieto)
Entre versiones oficiales y leyendas popularizadas, Paola Vicente Chocano ha rescatado la heroica resistencia de Lima en “Bajo la batalla de Miraflores. A diferencia de dramas bélicos más fidedignos, la autora dibuja una ucronía lógica e intensa libre de chauvinismos fatuosTales méritos valieron el segundo lugar en el IV Concurso de Dramaturgia Peruana 2012 “Ponemos tu obra en escena” de la Asociación Cultural Peruano Británica. Los infortunios y traiciones que sortean sus héroes –una familia limeña– son el pálido reflejo de un país sin liderazgos ni estrategas.

ENEMIGO OCULTO
Escrita y dirigida con solvencia, la puesta revive –en continuo suspense– el 15 de enero de 1881. Refugiadas en el sótano de un solar de Miraflores, Doña Clara de Garay (un destacado papel de Lilian Nieto) y su hija Julia (una aguerrida Angie Ruiz) aguardan buenas noticias, mientras el reducto construido en Miraflores resiste el avance de los chilenos.
"Bajo la batalla de Miraflores"
Poco después llegará Esperanza (gratísimo trabajo de Valquiria Huerta), la chica doméstica, sin alentadoras nuevas. Con verosimilitud, la autora ha reservado valores cívicos y familiares (el honor y la valentía) a sus roles femeninos. Suyas son la determinación entre luchar o escapar, pero no rendirse. En cambio, disipa dudas sobre los papeles masculinosComo las traiciones de Miguel Iglesias o Nicolás de Piérola, Bajo la batalla de Miraflores” desnuda la felonía camuflada. Esto se aprecia cuando un hombre desconocido (Dante del Águila, de buen trabajo) llega al refugio y se confronta con Marianito (esquivo Sergio Cano de la Torre), el menor de los Garay, desatando la incertidumbre que, quizá, invadía también las filas peruanas.

DESOLACIÓN BÉLICA
Esta distinción de valores –sin connotación sexista– funciona como metáfora en época de crisis. Si la esperanza y la lealtad no relucía en los cuarteles, quedaba en manos de las milicias urbanas y, en especial, de las mujeres. El desenlace es emocionante e impredecible: una mixtura del código de honor de guerra y un sutil toque a reivindicación.
Julia (Angie Ruiz), Marianito (Sergio Cano) y
Doña Clara (Lilian Nieto)
El montaje se pule con los detalles. El sonido de bombas y balas incrementa la atmósfera de peligro inminente, el vestuario bastante pertinente, mientras que los diálogos seducen por la intriga de sus claves. El programa de mano merece una mención especial por su ingenioso diseñoLejos de las coincidencias bibliográficas, Bajo la batalla de Miraflores” es un llamado a las nuevas generaciones aprisionadas en las trincheras del olvido. La lealtad, coraje y rescate de la memoria tan necesarias para las batallas pendientes que pueden librarse también desde escena.

FICHA ESCÉNICA
Bajo la Batalla de Miraflores”, de Paola Vicente
Dirección: Paola Vicente
Elenco: Lilian Nieto, Angie Ruiz, Dante del Águila, Sergio Cano y Valquiria Huerta
Lugar: Centro Cultural Ricardo Palma (Av. José Larco 770, Miraflores)
Temporada: del 8 de octubre al 3 de diciembre
Mayor información en la página de la obra