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viernes, 10 de mayo de 2019

Almas al desnudo

En nombre de la sexualidad se han seducido conciencias y cometido los delitos más sensuales y atrevidos desde el inicio de la humanidad. Algo de ese extraño y culposo placer parece haber atraído al público que noche a noche colma las funciones de “Solo se trata de sexo” en la Casa Cultural Amaru.
Jorge Bazalar dirige "Solo se trata de sexo"
Este íntimo montaje consta de cuatro historias, al parecer, emparentadas y escritas a trazo desenfadado y libérrimo por sus propios artífices en escena. Su exploración colectiva transita por mitos, tabúes y dilemas (juveniles y maduros) en torno a una de las expresiones inherentes de la naturaleza humana. Bajo sábanas y edredones, los personajes de Solo se trata de sexo” logran “desnudarse” hasta traslucir sus deseos, temores y heridas mientras intentan cubrirse con algo más que la piel que habitan. Esperan saciar sus ansias de amar y ser amados con arrebatos de picardía, complicidad e, incluso, ternura. El director Jorge Bazalar equilibra cada cuadro y les imprime buen ritmo hasta moldear una propuesta sólida. Cuida que las transiciones no pierdan dinamismo mientras que la música en vivo de Canvas puntualiza los giros incidentales de cada historia sin opacar la teatralidad de la misma.
Gustavo Alza y Mónica Talavera en
"¡Papá, voy a tener sexo!"
Sobre esta invitación lúdica nacida de la libido se desliza, con sinceridad explícita, el espectro introspectivo de sus involucrados. Un propósito que este elenco familiarizado con el texto y de buena química traduce eficientemente en risueñas y verosímiles acciones que, aun siendo situaciones anecdóticas, atrapa al público con carcajadas y jadeos continuos. Habrá quienes puedan identificarse con los amores fugaces de “Noche loca” (Cheli Gonzales y Gianmarco Loli, un par delirante); o los temores de la primera vez en “Solo amigos”, cuyos interesantes giros dramáticos son interpretados con solvencia por Mónica Talavera y Gustavo Alza. 
Gianmarco Loli y Cheli Gonzales
en "Masajitos"
“Masajitos” (Gonzales y Loli, esta vez, con un desempeño más atrevido y grácil) presenta a una joven pareja cuya vida plagada de secretos no puede sostenerse más. Tras tres años de casados, deciden librarse de las culpas y temores con resultados maravillosamente orgásmicos. Y en “¡Papá, voy a tener sexo!” se delinea una inevitable reflexión: ¿cuándo los padres aceptan finalmente que los hijos crecieron y están listos para tomar sus propias decisiones? Actuado por todo el elenco, este acertado colofón –que devela la ironía del título del montaje– rescata la confianza, tolerancia y comunicación como valores esenciales en la familia. Solo se trata de sexo”, oportuna propuesta de La Eme - Colectivo Teatral, busca sacudir a la sexualidad de los prejuicios que pretenden convertirla en una reliquia intocable en pleno siglo XXI y asimilar su esencia natural y espontánea con la responsabilidad de los nuevos tiempos.

FICHA ESCÉNICA
Dirección: Jorge Bazalar
Dramaturgia: Cheli Gonzales, Gianmarco Loli y Mónica Talavera
Elenco: Augusto Alza, Cheli Gonzales, Gianmarco Loli y Mónica Talavera
Música en vivo: Canvas
Lugar: Amaru Casa Cultural (Jr. Sucre 317, Barranco)
Funciones: Viernes, sábados y domingos a las 8pm
Temporada: Del 26 de abril al 12 de mayo
Entradas: S/ 30 (General) y S/ 25 (Estudiante)
Informes: laemecoletivo@gmail.com

domingo, 7 de abril de 2019

Pecado original

Un fin de semana “perfecto” para dos de amigos de infancia –que creen conocerse de toda una vida– se convertirá en un difícil reto de aceptación y reconocimiento. “La manzana prohibida”, drama de Gonzalo Rodríguez Risco (Lima, 1972), planteó este sinuoso escenario de desencuentros en 1997.
"La manzana prohibida" dirigida por Ana Claudia Moca
En él, ambos se alejarán de Lima y de todos, aunque, quizá, no lo suficiente como para dejar atrás los prejuicios, temores y secretos que han impedido su felicidad. Dos décadas después, esta pieza dialoga con notable vigencia y frescura con el montaje propuesto por El Tuétano Teatro… como si el tiempo no hubiera pasado.
La propuesta que dirige Ana Claudia Moca ha incorporado adaptaciones contextuales necesarias al texto original con la anuencia del autor. De ese modo, este drama juvenil se atreve a cuestionar los desfasados paradigmas en una sociedad que se resiste al cambio y la inclusión. La manzana prohibida” juega con la intriga. Aplicar este recurso, sin embargo, exige a que directora y elenco sostengan el equilibrio del anecdótico encuentro hasta casi la primera media hora. Es decir, cuando sucede una de las confesiones más cruciales en la historia.
Verónica (Cheli Gonzales)
Este planteamiento no limita a que ambos protagonistas revelen su deseo de liberación, aunque con motivaciones distintas en intención y en tiempo. En Verónica (Cheli Gonzales, de buen trabajo), por ejemplo, resultará más lúdico y convincente; siendo más introspectivo en Juan Carlos (Germán Pecar, que abandona las dudas para afianzarse poco a poco en escena). La dirección de Moca se esmera sobre los saltos entre realidad y ficción de la dramaturgia. Las escenas del sueño y, en particular, las marcadas con acento mexicano –un cliché bien utilizado– añaden la exageración a los momentos de crisis y angustias de sus protagonistas. Aquí los recursos histriónicos de Gonzales le permiten sacar partido de los dilemas de un personaje decidido y delirante, que, por momentos, “oculta” la presencia de su contraparte. Afortunadamente hacia la segunda mitad de la puesta, Pecar alcanza superar ese desfase con energía y frescura.
Juan Carlos (Germán Pecar)
El uso del espacio escénico –un amplio corredor con puertas a cada uno de los lados– es destacable ya que aporta fluidez al desplazamiento del elenco y crea atmósferas precisas para los monólogos. El juego de luces y penumbras potencia las escenas oníricas y aquellas otras donde cada uno expresa sus anhelos en soledad. Además, esta distribución confronta las del público al situarlo frente a frente. Desde 1998, cuando Vanessa Robbiano y Marco Zunino encarnaran por primera vez a estos dos amigos en el montaje que dirigió Pipo Gallo, hasta ahora “La manzana prohibida” ha madurado sus frutos en terrenos yermos de libertad.
Fotografías: Guiseppe Falla

FICHA ESCÉNICA
Dirección: Ana Claudia Moca
Elenco: Cheli Gonzales Vera y German Pecar
Lugar: Amaru Casa Cultural (Jr. Sucre 317, Barranco)
Funciones: De viernes a domingos a las 8pm
La temporada va del 22 de marzo hasta el 14 de abril
Entradas: S/ 30 (General) y S/ 20 (Estudiantes)
Producción Ejecutiva: Mónica Talavera Villamonte
Producción General: El Tuétano Teatro

martes, 5 de diciembre de 2017

Almas gemelas

Ninguna relación parece salvarse de la rutina. Detrás de un nuevo inicio o una desoladora ruptura subyace un ciclo de ebullición y desgaste. La ópera prima de Ignacio Bresso y Sofía González Gil, “Así de simple, aborda este inevitable tópico bajo una mirada casi sicoanalítica y con pizcas de humor y desenfado.
Cheli Gonzales, Valentín Prado, Mónica Ross,
Micky Moreno, Mariajosé Vega y Paris Pesantes 
Esta comedia romántica –un drama amoroso, quizá– no se centra en los dilemas de una pareja promedio, sino que la explora a un nivel más introspectivo. Un efecto logrado a través de los saltos de tiempo y un recurso de notable teatralidad que revela las múltiples perspectivas de los protagonistas en simultáneo. Tras obtener el “Premio del Público” en el XV Festival Saliendo de la Caja, la puesta ha mudado sus enredos al Teatro de Lucía. Con una lograda dirección de Yanira Dávila y un elenco dispuesto a encarnar los entreveros racionales y pasionales, “Así de simple” es disfrutable.
"Así de simple"
La historia inicia cuando Joaquín y Clara (Mónica Ross - Micky Moreno) están a punto de dejar el departamento en que habían vivido. La narración fragmentada saltará hacia diferentes momentos de la relación: el affaire inicial, el enamoramiento, la costumbre, la decadencia o la ruptura.
A esta mixtura temporal, se añade un paralelismo extraído de las teorías de Sigmund Freud (1856–1939). La pareja se expresará a través del ELLO (básico e instintivo) y el SÚPER YO (condicionado al aprendizaje social) dejando al YO (el mediador en asedio constante entre ambos) en más de una disyuntivaSalvo ligeros desfases, este artilugio se adhiere con naturalidad a los diálogos, y define planos reales y ficticios precisos. En escena se aprecia quiénes representan la pareja real y quiénes la manifestación más mesurada (Mariajosé Vega y Paris Pesantes) o más libérrima (Cheli Gonzales - Valentín Prado) en duplas lúdicas y sincronizadas.
Clara 3 (Cheli Gonzales) y
Joaquín 3 (Valentín Prado)
La intensa negociación entre lo real y lo inconsciente acierta con el tono de comedia, sin que ello impida sentir nostalgia en otras escenas. En medio de actuaciones equilibradas, Vega y Prado componen, quizá, los roles más sólidos al servicio de las “perspectivas instantáneas”. Lejos de ciertos clichés en algunos personajes, la gestualidad (miradas, expresiones faciales o posición de las manos) de los “otros yo” resulta crucial. La dirección de Dávila lo aprovecha para graficar las decisiones de Joaquín o Clara sin marcar una guerra sexista en escena. A pesar de la escenografía realista–doméstica, las figuras de origami que colgaban del techo añaden un simbolismo delicado de comienzos y despedidas. En su caprichosa y desconcertante propuesta, Así de simple” traza los laberintos circulares que recorren dos corazones que no esperan encontrar el final.

FICHA ESCÉNICA
Así de simple” de Ignacio Bresso y Sofía González Gil
Dirección: Yanira Dávila
Elenco: Cheli Gonzales, Micky Moreno, Paris Pesantes, Valentín Prado, Mónica Ross y Mariajosé Vega.
Productora: Daniela Mendiola
Funciones: Martes y miércoles a las 8pm
La temporada culmina el miércoles 06 de diciembre
Lugar: Teatro de Lucía (Ca. Bellavista 512, Miraflores)
Más información en la página de la obra