domingo, 26 de abril de 2026

Miserias políticas

Todo tiene un precio en una república bananera por más siglos de democracia o libertad que acumule. Tal y como sucede con el país imaginario de “La coima” (2018), una de las piezas más lúcidas e incómodas de estos tiempos, y gestado a partir de “El inspector”, comedia del ruso Nikolái Gógol (1809-1852).

El presidente (Huamán) y el japonés (Cárdenas-Natteri)

Martín Velásquez Atoche (Marvelat), el espíritu creativo detrás de esta risueña adaptación, ha creado una nación tan “ficticia” que nos indigna y remece como si fuera nuestra patria. Con ingenio y sutileza, el autor y, además, director ha impregnado precisas dosis de peruanidad hasta concebir una sátira política brillante y eficiente. Tradujo las recientes vacancias y escándalos de corrupción en canciones –de versátil género– y rimas oportunas. En su tercera temporada, con ligeros cambios de elenco, pero siempre desde la Asociación de Artistas Aficionados (AAA), el montaje celebra una edición electoral entre pataletas de fraude y un país inestable. Pero lejos de aleccionar, la propuesta escarba –con facilidad– en la escasez moral de nuestra clase política corrupta, ambiciosa e ineficiente. La mejor muestra de ello es su presidente (el preciso y lúdico David Huáman), cuyo temor a las denuncias pasan desapercibido por su personalidad excéntrica y carismática.

La clase política de un país no tan 
imaginario es posible en "La coima"

En esa línea, le sigue su desconfiado vicepresidente (el ocurrente Miguel Agurto), una arribista premier de gabinete (la aceptable Francesca Vargas) y un fiero ministro de defensa (Daniel Suárez Lezama, de buen trabajo). Este trío representa la cruda forma en que se hace política: cálculo, intriga, traición y envidia. Los dos inefables parlamentarios de su partido (Paola Chacaltana y Víctor Barco, en una dupla que congenia torpezas y humoradas) no parecen ser de mucha ayuda. Y es por ellos que todo este andamiaje político entra en pánico cuando filtran la pronta visita de un importante comisionado japonés de lucha anticorrupción.
Ellos lo confunden con un persuasivo empresario, de camisa naranja y frases de coach de éxito (el solvente Luis Cárdenas-Natteri), acompañado de su fiel secuaz “Chupe” (el histriónico Marvelat). Los enredos salpican a todos, incluso, a la primera dama y su hija (Briscila Degregori y Nicole Nalvarte en roles divertidos e inesperados).

Marvelat escribe, dirige y actúa. Aquí aparece como
"El Chupe" junto a Cárdenas-Natteri y Agurto

El elenco disfruta sus roles y canciones al estilo de una peña de antaño (excelente trío de Manuel Antonio Áivar, Omar Velásquez y Luis Enrique Castillo) que sirve de cambio entre escenas, con el telón abajo. Y también en las desenfrenadas farras palaciegas con la incursión de Ester Fajardo, Melissa Gutiérrez y Kevin Gallegos. El diseño de luces y los desplazamientos están ordenados, así como la estética del vestuario y la utilería. La escenografía, mínima y funcional, sitúa una colección de cajas de colores (rojo, blanco y marrón) con un decorado fácil de mover para indicar el congreso, su restaurante, Palacio de Gobierno o una suite lujosa. Entre fajos de billetes, acuerdos bajo la mesa y mensajes clandestinos, la trama se aproxima a su desenlace tan irónico como desolador. Digno para los libros de historia, “La coima”, laureado trabajo de Butaca Arte & Comunicación, desnuda las trampas y corruptelas que, sean de arriba o abajo, hacen imposible el ideal de país que, tras dos siglos de república, seguimos esperando.

Crédito de fotos: Renzo Olaya

FICHA ESCÉNICA
La coima” de Martín Velásquez (Marvelat)
Basada en “El inspector” de Nikolái Gógol
Dirección: Martín Velásquez
Dirección adjunta: Alejandra Reyes
Elenco: David Huamán, Luis Cárdenas-Natteri, Briscila Degregori, Miguel Agurto, Francesca Vargas, Daniel Suárez Lezama, Paola Chacaltana, Víctor Barco, Nicole Nalvarte, Martín Velásquez, Ester Fajardo, Melissa Gutiérrez y Kevin Gallegos
Orquesta: Manuel Antonio Áivar, Omar Velásquez y Luis Enrique Castillo
Producción ejecutiva: Pilar Cornejo
Temporada: Del 10 de abril al 3 de mayo de 2026
(El 1 de mayo no habrá función)
Funciones: viernes y sábados a las 8pm / Domingos a las 7pm
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Centro de Lima)
Entradas: S/ 35 (General) y S/ 25 (Estudiante) en Joinnus y boletería del teatro
Un montaje de Butaca Arte & Comunicación

No hay comentarios:

Publicar un comentario