martes, 7 de marzo de 2017

Aroma a canela

Perdido entre macondos y utopías podría llegarse a El país de la canela. Esta cálida república fundada con optimismo y buenas intenciones según la pluma de Alonso La Hoz sufre de amnesia. Dos aventureros: un veterano capitán y su joven alférez atravesarán por esa desmemoriada ciénaga.
"El país de la canela"
Su travesía derivará entre senderos fragantes, seductores personajes y un color costumbrista que impregna la idiosincrasia de un pueblo que aspira a ser una nación
Con esta delirante premisa –reflexiva antes que planfetaria– la pieza fue seleccionada como una de las ganadoras del Festival Sala de Parto 2015.
Bajo la dirección de Diego La Hoz –y su sólida trayectoria al mando de Espacio Libre–, “El país de la canela” construye escenas exquisitas a partir de una poética cuidadosa. Son pasajes históricos teatralizados sobre credos inclementes y herencias coloniales esgrimidas como marca país.

VIAJEROS INEFABLES
Tras un inicio provocador e inquietante, la puesta conecta. Antes de la función, dos personajes sombríos y sensuales (lúdicos Javier Quiroz y Eliana Fry García–Pacheco) abordan a la audiencia, mientras que en escena se quiebra la cuarta pared disipando el límite entre realidad y ficción con acierto y sorpresa.
Eliana Fry, Karlos López Rentería, Javier
Quiroz y Ramón García  
Es así que algunas escenas –la repartija de billetes o la que sentencia una frase como “robemos”– producen de forma inteligente una sonrisa indignada
Ramón García en la gastada piel del capitán brilla honesto y sin presunciones. Enarbola, con gracia, el cinismo adherido a su investidura castrense.
Karlos López Rentería sorprende como el acucioso alférez. Imprime a su papel juvenil matices cómicos e ingenuos que armonizan con los diálogos metafóricos y agudos de la dramaturgia. La dupla, amalgamada con esmero por el director La Hoz, funciona entre referencias irreales y cotidianas.

UN LIENZO PATRIO
García y López Rentería aportan equilibrio –y complicidad ante los elegantes y oscuros arlequines– sin perder el protagonismo y humanidad en sus ocasionales paradas. La riqueza textual –a pesar de ser reiterativa y con un ritmo sosegado sirve de crítica al arribismo político y religioso o la arbitrariedad de las jerarquías usuales para Espacio Libre.
Eliana Fry y Ramón García
Lejano o distante, “El país de la canela” es un lugar familiar. Por eso el montaje de los La Hoz acude a elementos identificables –como una caja de lustrabotas blanca y una franela roja, o sillas blancas– para establecer conexiones mordaces. ¿Qué tanto importa el país si vives sentado en él?
Tras confrontar prejuicios y paradigmas, los dos militares enfrentan un desafío histórico hacia el final. El país (o eterno proyecto) buscará respuestas en su frágil imaginario las preguntas incómodas que flotan en su presente y las soluciones democráticas cuyo error previsto dibuja el incierto para sus adormecidos y apáticos habitantes.

FICHA ESCÉNICA
El país de la canela” de Alonso La Hoz
Dirección: Diego La Hoz
Asistencia de dirección: Fito Bustamante
Elenco: Ramón García, Karlos López Rentería, Javier Quiroz y Eliana Fry García–Pacheco
Fotografía: Nilton Minaya
Diseño Gráfico: Yuriko Tanaka
Jefa de prensa: Rosana López Cubas
Lugar: ICPNA (Av. Angamos Oeste 120, Miraflores)
La temporada va del 9 de febrero al 12 de marzo
Las funciones van de jueves a domingo a las 8pm
Producción: Diana Hurtado
Una producción de Sala de Parto y Espacio Libre
Más información en el evento de la obra

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