sábado, 4 de febrero de 2017

Crisis latente

Lejos ser cíclica o lineal, la historia peruana parece ser una cadena de episodios inconclusos. Una tradición fraguada por políticos mesiánicos, revoluciones fallidas y catástrofes de proporciones bíblicas con que Eduardo Adrianzén supo imprimir con agudeza e ironía en “Silencio sísmico (2016).
Giovanni Arce, Rosello Roggero y
Alain Salinas
Desde algún devastador terremoto –como el ocurrido en 1746– hasta las asonadas golpistas en los tres militarismos: todo confluye en una atmósfera de zozobra constante. El autor inserta pequeñas fábulas sobre nuestras creencias, miedos y sueños para esbozar una sociedad distante y fragmentada.
Óscar Carrillo transforma esta pieza –salpicada de simbolismos y vicios criollos– en un interesante y preciso ejercicio de memoria colectiva. Tras un sólido estreno en el Teatro de Lucía, Silencio sísmico” instala su epicentro en la Asociación de Artistas Aficionados. Desde ahí estremece y confronta.

TEMBLORES OCULTOS
Esta historia apocalíptica rodeada de una idiosincrasia peruana es sostenida por tres mujeres. La joven Soledad (aceptable papel de Rosella Roggero) decide emigrar para empezar de cero. La detienen los recuerdos del padre, sus temores y dos ex enamorados con quienes extrañamente convive.
Elenco de la obra
Junto a Ariel y Christian (divertidos y opuestos Giovanni Arce y Alain Salinas), conformarán una tríada perfecta para jugosas escenas cómicas. Los atisbos bien logrados de inmadurez, alienación y frescura son equilibrados con la lucidez y cierto desencanto de dos buenos personajes femeninos.
Su madre Esther (delirante Ximena Arroyo) y lectora de cartas astrales, avizora en el viaje de su hija un designio fatal para la ciudad; y la risueña y desenfada abuela Doris (acertada Sonia Seminario). Ellas son el reflejo de un proyecto en diferentes tiempos que, como el país, intentaron –o intentan– no resignarse.

EPICENTRO ESCÉNICO
Adrianzén sitúa la pieza teatral en un momento crítico: 28 de julio de 2016, cuando se renueva la vieja promesa de un mejor país. Se instaura una sensación  de inminente peligro ­–como los tres siglos de silencio sísmico­ en Lima– que se acentúa en una sociedad alienada, indiferente y frívola.
"Silencio Sísmico" la AAA
Un detalle recreado con ironía en las historias paralelas mientras una tensa atmósfera ensombrece el futuro de Soledad y de la ciudad. 
La sobria escenografía apenas basta porque la conexión es inmediata, mérito a la confianza, solvencia e intensidad con la que Carrillo dirige a su elenco.
En sus contradicciones y peculiaridades, “Silencio sísmicoremece los cimientos de una sociedad –tan limeña– obnubilada por aparentes superávits y milagrosos “boom”. Este discurso, irónicamente pesimista, encierra alguna esperanza a la que aferrarse ante una desgracia que se avecina.

Fotos: Silencio sísmico / Lima Vaga / Alondra Florez Quiroz

FICHA ESCÉNICA
Silencio sísmico” de Eduardo Adrianzén
Dirección: Óscar Carrillo
Elenco: Sonia Seminario, Ximena Arroyo, Giovanni Arce, Alain Salinas y Rosella Roggero
Las funciones van los viernes y sábados a las 8pm y los domingos a las 7pm
Temporada: Del 20 de enero al 5 de febrero
Lugar: Asociación de Artistas Aficionados (Jr. Ica 323, Lima)

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